Ursula von der Leyen: ¡sí bwana!

Determinadas voces “progresistas” de nuestro país y de otros países europeos promueven como supuesta solución consignas de “más Europa” y “autonomía estratégica”. Sin embargo, la alternativa no puede ser más de esta Europa colonizada que es, precisamente, la que ha provocado, desde sus orígenes tras II guerra mundial la alarmante situación actual. La verdadera solución pasa por recuperar soberanía política y más democracia en todos y cada uno de los países del continente europeo, que nos libere del yugo imperialista y nos dé efectivamente capacidades de decisión y progreso social que hoy están severamente menguadas o resultan quiméricas.

Desde un punto de vista jurídico, salvo en los supuestos como la donación, el comodato (préstamo de uso gratuito), el depósito, la prenda o la fianza, la generalidad de los contratos, especialmente los de naturaleza económica, tienen carácter bilateral -sinalagmático- caracterizado porque ambas partes conciertan derechos y obligaciones recíprocas, como ocurre, por ejemplo, en la compraventa.

En no pocas ocasiones, estos contratos bilaterales carecen de negociación previa y equilibrio entre las prestaciones de uno y otro contratante, como ocurre en los llamados pactos “de ventanilla y cola”.

Sin embargo, el documento que han suscrito Ursula von der Leyen y Donald Trump en Escocia en el campo de golf de este en su complejo de Balmedie el pasado domingo 27 de julio, de grandísimas consecuencias económicas, con la aquiescencia de los máximos responsables de los países de la Unión Europea, no solo es un extraño contrato unilateral: es la rendición cobarde de la Presidenta de la Comisión Europea en nombre de la UE ante los requerimientos del capo imperialista.

Ni siquiera se trata de un armisticio tras la disputa de una guerra comercial previa. Tampoco de una capitulación tras una confrontación económica anterior. Ursula lo que le ha dicho a Trump es simplemente: «si bwana«, algo que daña y humilla la soberanía de los miembros de la Unión Europea y que contribuye, sin contrapartidas, a combatir el enorme déficit público de los EEUU. Es el país más endeudado del mundo: 124.30 por ciento del Producto Interno Bruto en 2024.

El ”contrato unilateral” firmado pone una vez más de manifiesto que esta Europa realmente existente, es una colonia de EEUU.  No desde ahora, sino desde que terminara la II guerra mundial. La presencia en nuestro continente de más de 270 bases militares USA son una prueba irrefutable del colonialismo que sufrimos. Bajo el dominio imperialista, obtienen importantes beneficios la oligarquía europea, los grandes capitales, los monopolios, los lobys, los fondos buitres y un conjunto de altos funcionarios europeos entregados por completo a la voluntad del país colonizador a cambio de extraordinarios beneficios económicos y de no pocos privilegios.

En las alturas de la UE, de su antecesora la Comunidad Europea del Carbón y el Acero y más tarde la Comunidad Económica Europea, encontramos a numerosos “montoros”: una corrupción generalizada que aprueba directivas y reglamentos mediante comisiones. Es una entidad irreformable que usurpa la soberanía popular de sus miembros y los somete a los dictados de la OTAN controlada por el aparato militar-industrial de EE.UU.

El documento, cuyo texto aún no ha sido publicado oficialmente, impone a la Unión Europea un arancel general del 15% de sus exportaciones a Estados Unidos, sin ninguna reciprocidad. Aún faltan detalles de las imposiciones en relación al sector de la automoción, farmacéutico y semiconductores. Hemos pasado ahora de un arancel medio del 2.7% al 15%.

Consta, por otra parte, una excepción aún más gravosa para la economía europea ya que se mantienen los aranceles al acero y el aluminio al 50%, algo que perjudica a uno de los sectores más importantes de la industria española y desde luego a la europea.

Además de este tipo impositivo, la UE se obliga a comprar gas natural a EEUU por valor de 640.000 millones de euros anuales, al parecer a lo largo de tres años. Según Pedro Barragáneste compromiso de comprar hasta 750.000 millones de dólares en energía estadounidense en tres años implica, para España, un gasto proporcional de 56.000 millones de euros.”

En contraste con el gas que provenía de la Federación de Rusia a través de los gaseoductos  Nord Stream 1 y Nord Stream 2, destruidos entre  el 2 y el 26 de septiembre de 2022 a instancias de EEUU, se encarece la factura con el que ahora nos vemos obligados a comprarle debido a los costos, entre otros, de licuefacción, transporte marítimo y regasificación en destino. 

De igual manera, la UE tendrá que invertir 600.000 millones de dólares adicionales fundamentalmente para incrementar la adquisición de material bélico a EEUU.  Aunque los detalles del costo por país se mantienen deliberadamente opacos, señala Pedro Barragán, “todo indica que España deberá asumir una porción significativa de esa carga, con cifras que ya apuntan a varios miles de millones de euros.”

Si a lo expuesto añadimos el coste del 5% del PIB a la OTAN en el marco del rearme europeo, que en España se traduce en no menos de 80.000 millones de euros anuales, la situación no puede calificarse sino de catastrófica, en perjuicio, en primer lugar, de la clase trabajadora y las capas populares, pero que afectará también a las capas medias de la población.

Pedro Sánchez ha dicho que se compromete a pagar “solo” un 2.1% del PIB, es decir, más de 10.000 millones de euros anuales adicionales, pero muestra tantas debilidades políticas que hacen dudar que vaya a cumplir esta promesa. En cambio, en relación con esta cobarde rendición nos dice que respalda “este acuerdo comercial, pero lo hago sin ningún entusiasmo”. Una de estas flaquezas es la de haber aceptado sin rechistar con posterioridad al compromiso comentado el requerimiento de la OTAN de incrementar el numero de efectivos de las Fuerzas Armadas en 14.000 nuevos miembros lo que supondrá un coste adicional superior a los mil millones de euros anuales, entre sueldos, gastos de adiestramiento y nuevo material bélico, entre otros costes.

Tampoco podemos olvidar el programa que defiende la alemana Ursula von der Leyen de movilizar 800.000 millones de euros en el marco de la UE para el financiamiento de un rearme europeo dirigido previsiblemente a arrastrarnos a una guerra generalizada contra la Federación de Rusia.  Sus resultados finales, siempre inciertos, serían siempre devastadores en vidas humanas, mutilados, destrucción de procesos de producción, viviendas e infraestructuras, degradación económica generalizada, supresión de derechos y libertades democráticas y reclutamiento forzoso de jóvenes para enviarlos a los diferentes frentes de guerra en donde sus vidas e integridad física y psíquica correrán serios peligros.

Todas estas decisiones que comentamos de altísimo coste, superior en España a 100.000 millones de euros anuales, provocarán en nuestro país y en el resto de los miembros de la UE la desaparición de lo que resta del llamado “estado del bienestar”: aniquilación de la sanidad y educación públicas, incremento de la cesta de la compra, imposibilidad aún más acentuada de acceder los jóvenes a una vivienda que les permita formar una familia, degradación de las infraestructuras, despidos de funcionarios públicos, disminución de los importes de las pensiones y posible traspaso de su gestión económica a la banca privada que sustituirá el régimen de solidaridad actual por el de capitalización, aumento del paro y  reducción o incluso supresión de las prestaciones y subsidios de desempleo, etc.

Los personajes que han estampado su firma en Escocia a finales del pasado mes de julio tienen, además, unos antecedentes que se incrustan en la órbita del derecho penal y que le incapacitan moral, política y socialmente, para firmar un documento que no ha pasado ni por el parlamento europeo ni por las cámaras representativas de la soberanía de los diferentes miembros de la UE.

En lo referente a la señora Ursula, el caso Pfizergate la compromete en un supuesto de corrupción de manual. El acuerdo con la farmacéutica fue opaco y secreto y se dio a conocer públicamente por el diputado Christian Terhes. Mostró a las cámaras cómo el documento estaba tachado casi por completo, lo que impedía conocer los pormenores de un suculento negocio de más de70.000 millones de euros que financiaban 1.800 millones de dosis de vacunas que han acabado en el cubo de la basura.

Cuando doña Ursula ocupaba la cartera de Defensa en el gobierno alemán se autodeclaró culpable de haber cometido errores en la contratación de expertos externos. El caso se agravó cuando se supo que los dos móviles que Von der Leyen había usado como ministra de Defensa habían sido devueltos a su salida del Gobierno alemán con todos sus datos borrados. La supresión de estos datos se hizo después de que el Bundestag pidiera esa información.

La investigación también se centró en determinar si hacía falta en realidad contratar asesores externos o si el personal del Ministerio de Defensa estaba capacitado para hacer la misma labor y ahorrar así 200 millones de euros al presupuesto público. 

Aunque Ursula von der Leyen no disponga por el momento de sentencia firme condenatoria en el ámbito penal, todas estas sospechas fundadas en su biografía la calificarían como persona muy poco indicada para ser Presidenta de la Comisión Europea.

En cuando a Trump hay que señalar que es el primer presidente de EEUU que accede al cargo después de ser declarado culpable de delito. En concreto, 34 delitos graves por falsificación de registros comerciales, vinculados a una conspiración para encubrir un pago de 130.000 dólares antes de las elecciones de 2016.

Otro asunto escabroso es el relacionado con el pago de dinero (130.000 dólares) por silencio a la actriz de cine porno Stormy Daniels para evitar que revelara una supuesta relación extramatrimonial en los días previos a las elecciones presidenciales de 2016.

Además del caso Stormy Daniels, Trump ha sido acusado de manipular documentos clasificados después de dejar la Casa Blanca. Se le imputaronsiete cargos, entre ellos retención deliberada de información de defensa nacional, obstrucción a la justicia y destrucción de registros. Las autoridades alegaban que Trump llevó consigo documentos clasificados a su residencia en Mar-a-Lago (Palm Beach, Florida), y resistió los intentos del gobierno de recuperarlos.

Su historial incluye la presunta interferencia electoral en el condado de Fulton (Georgia) y el malsano asunto del financiero Jeffrey Epstein, fallecido en extraña circunstancia y condenado por delitos sexuales que involucraban a menores, o mantenerlos fuera de la vista del público. En la red X su antiguo amigo Elon Musk lo incluía en el listado Epstein de participantes en este turbio asunto.

Tanto Trump como Ursula son igualmente responsables, por acción y por omisión, del genocidio del pueblo palestino.

Ilustración: José Molina Ramírez.

¿Podemos impedir las consecuencias económicas, sociales y políticas que nos quiere imponer el imperialismo con la connivencia de la élite que controla la UE?

Determinadas voces “progresistas” de nuestro país y de otros países europeos promueven como supuesta solución consignas de “más Europa” y “autonomía estratégica”.

Sin embargo, la alternativa no puede ser más de esta Europa colonizada que es, precisamente, la que ha provocado, desde sus orígenes tras II guerra mundial la alarmante situación actual. La verdadera solución pasa por recuperar soberanía política y más democracia en todos y cada uno de los países del continente europeo, que nos libere del yugo imperialista y nos dé efectivamente capacidades de decisión y progreso social que hoy están severamente menguadas o resultan quiméricas.

¿Autonomía estratégica? Con más de 270 bases militares de los EEUU en suelo europeo, algunas equipadas con armamento nuclear, y una oligarquía y dirigentes europeos vasallos del imperialismo, ¿es posible predicar independencia?

Desde Hojas de Debate hemos planteado la necesidad de que las múltiples plataformas que hoy luchan en defensa de la Paz, contra el genocidio del pueblo palestino, contra el rearme y la guerra, dispongan de un programa común y de una hoja de ruta para hacer frente a las políticas belicistas de la Europa del capital y de los monopolios en connivencia con la OTAN, los dirigentes de la UE y el sometimiento al imperialismo, mediante la más amplia movilización social.

A modo de sugerencias, actualizadas con lo que han suscrito en fecha reciente la Presidenta de la Comisión Europea y el inquilino de la Casa Blanca, reiteramos las siguientes posibles líneas de actuación:

a) Hacer nuestra la declaración solemne por la que España renuncia a la guerra como instrumento de política fuera de nuestras fronteras, recogiendo de esta forma lo que disponía el artículo 6 de la Constitución de la II República.

b) Retirada de la estructura militar de la OTAN como paso previo a la salida de España de la Alianza Atlántica y la prohibición entre tanto de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español, en cumplimiento del resultado del referéndum de 1986. 

Tal decisión supondría el retorno a España del conjunto de nuestros efectivos  militares y de todo el armamento que hoy se encuentra desplazado bajo el mandato de la OTAN (unos 3.000), la posibilidad real de sustituir los presupuestos de guerra por presupuestos sociales, la prohibición de enviar armas a Ucrania y a Israel, y en general a todas las partes contendientes en conflictos bélicos, así como el establecimiento de una política exterior de neutralidad activa que propicie el alto el fuego, la apertura de negociaciones en los diferentes escenarios de guerra y rompa relaciones diplomáticas con estados y ejércitos genocidas.

c) Rehusar la aplicación de las directivas y las decisiones reglamentarias de la Unión Europea que dañen con gravedad la economía del país o a sectores significativos de la producción y comercialización, especialmente todas aquellas que se dictarán con motivo de las imposiciones de Trump a la UE, convergiendo con otros países miembros que pudieran adoptar medidas equivalentes.

d) Promover la declaración de extinción del Convenio para la Cooperación para la Defensa de mayo de 1989 entre España y EEUU, y cese de la actividad bélica en las bases militares USA en España por suponer un quebranto a la soberanía de nuestro país. 

e) Reversión del incremento del gasto militar desde el 1,4% a 2% del PIB, cuantificado en un importe de 10.471 millones de euros anuales, para destinarlo a mejorar la sanidad y la educación públicas y atender otras necesidades sociales perentorias. Además, dejar sin efecto el compromiso del ejecutivo con la OTAN de incrementar los efectivos en 14.000 nuevas incorporaciones. Un coste adicional que asciende a varios miles de millones de euros anuales. El ejército dispone en la actualidad de 139.281 efectivos.

f) Derogación de la Ley Mordaza que constituye un poderoso instrumento del gran capital destinado a impedir y doblegar la lucha de clases de los trabajadores y las capas populares en defensa de sus intereses económicos, sociales y políticos y su sustitución por normativa que sancione los comportamientos que atenten contra el ejercicio de los derechos y libertades democráticas (fascismo), con plena protección a la población migrante, además de la reducción inmediata en un 70% de las multas actuales en aplicación de la Ley Mordaza, mientras se cumplimenta el procedimiento de cambio legal.

g) Derogación integral de la reforma laboral del Partido Popular de 2012 y nueva entrada en vigor del Estatuto de los Trabajadores inmediatamente anterior a 12 de febrero de 2012 incorporando las mejoras en la legislación laboral aprobadas en las dos últimas legislaturas.

h) Modificación del Código Penal endureciendo las penas a los sujetos activos y pasivos en el ámbito de la corrupción. En el plan actual del gobierno sobre 15 medidas para combatir la corrupción no se encuentra la tipificación del delito de corrupción pública como tal, aunque sí otras figuras delictivas diferentes.

i) Ruptura de relaciones diplomáticascomerciales y de todo tipo con el estado sionista de Israel.

j) Apertura de relaciones comerciales con todos los países del mundo, incluidos los EE.UU y la Federación de Rusia, con la excepción del estado sionista de Israel, así como la promoción de una política exterior en defensa de un mundo multipolar y de acercamiento a los países BRICS, espacio económico y político emergente que representa el 51% de la población del planeta, con un PIB que supera ya al del mundo occidental, y en constante crecimiento.

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