6-Animismo

Animismo

Diccionario filosófico marxista · 1946:12

(Del latín: ánima, alma, espíritu). El animismo es una tendencia
filosófica que consiste en animar los fenómenos naturales, imaginarse
que detrás de cada objeto de la Naturaleza se oculta un espíritu
invisible que lo dirige. “…esta tendencia a la personificación creó
por doquiera a los dioses” (Engels). El animismo viene de los albores
de la humanidad, cuando los hombres aún carecían de nociones exactas
sobre la Naturaleza. El animismo primitivo fue la base de la religión
y del idealismo filosófico.

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:8-9

(Del latín “ánima”: alma). Espiritualización de los fenómenos
naturales; reconocimiento de que, detrás de cada objeto de la
naturaleza, ocúltase un espíritu invisible e inmaterial que lo dirige.
“…Esta tendencia a la personificación creó, por doquiera, a los
dioses” (Engels).

El animismo se formó en el alba de la historia humana, cuando los
hombres no sabían explicar bien las leyes de la naturaleza. El
animismo primitivo fue la base de la religión y del idealismo
filosófico.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:19

(Del latín anima: alma.) Doctrina según la cual todo objeto de la
naturaleza oculta un espíritu invisible que lo gobierna. El animismo
se formó en la aurora de la historia, en los tiempos en que el hombre
era impotente ante la naturaleza, cuyas leyes ignoraba. “Las fuerzas
de la naturaleza se aparecen al hombre primitivo como cosas extrañas,
misteriosas, superiores. En una etapa determinada, por la cual pasan
todos los pueblos civilizados, las asimila personificándolas. Este
instinto de personificación ha creado dioses por doquier…” (Engels,
“Esquema preparatorio del Anti-Dühring”, Apéndice de Anti-Dühring, Ed.
alemana).

El animismo primitivo es una de las fuentes de la religión y del
idealismo filosófico.

Diccionario filosófico · 1965:15

(Del latín anima: espíritu alma.) Creencia en que almas y espíritus
influyen sobre la vida de las personas y los animales, sobre los
objetos y fenómenos del mundo circundante. Las representaciones
animistas surgieron en la sociedad primitiva. El hombre primitivo se
imaginaba que las cosas, plantas y animales tenían su propia alma. La
causa fundamental de que surgiera el animismo radicaba en el nivel
extraordinariamente bajo de las fuerzas de producción y, en
consecuencia, en la insignificancia de los conocimientos acumulados,
en la incapacidad del hombre para hacer frente a los elementos de la
naturaleza, que parecían extraños y llenos de misterio. En
determinado nivel del desarrollo de la sociedad, la personificación de
tales fuerzas sirvió para asimilarlas. Las representaciones animistas
figuraron en la base de las creencias religiosas posteriores; en
principio, el animismo es inherente a toda religión.

Diccionario marxista de filosofía · 1971:17-18

(del latín anima, espíritu, alma.) Es la fe en el alma y los
espíritus, criaturas sobrenaturales peculiares de las que
supuestamente dependen la vida de las plantas y los animales, la
actividad de los hombres y la existencia de todos los objetos del
mundo que nos rodea. Las representaciones animistas aparecieron entre
los hombres primitivos. En condiciones de un insuficiente desarrollo
de las fuerzas productivas, tales representaciones personificaban los
peligros suscitado por el temor a las fuerzas de la naturaleza, a los
incomprensibles fenómenos de la vida del hombre. Así, la densa e
inescrutable selva era personificada en forma de diablo, y como genio
de las aguas los peligrosos torbellinos de los ríos. En un principio
el alma, el espíritu, eran considerados corpóreos, materiales, y
estrechamente vinculados a los objetos, aunque capaces de
abandonarlos. Pero gradualmente, a medida en que se desarrolla en el
pensamiento humano la capacidad para abstraer, aparece la
representación del alma en forma vaga e incorpórea, con existencia
independiente y ajena a los objetos materiales. Todas las religiones
modernas conservan elementos de animismo (representaciones de almas,
dioses, ángeles y diablos buenos y malignos; representaciones acerca
de la inmortalidad del alma).

Diccionario de filosofía · 1984:17

(latín anima: espíritu, alma.) Creencia en el alma y en los espíritus,
que supuestamente influyen sobre la vida humana y animal y sobre los
objetos y fenómenos del mundo circundante. Las representaciones
animistas surgieron en la comunidad primitiva. La principal causa del
surgimiento del animismo fue el extremadamente bajo nivel de
desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, la reserva
insignificante de conocimientos y la incapacidad del hombre de
oponerse a las fuerzas espontáneas de la naturaleza, a las cuales se
las representaba como ajenas y misteriosas. La personificación de
estas fuerzas en determinada etapa del desarrollo de la sociedad
sirvió de forma de asimilación de las mismas. Las representaciones
animistas constituyeron la base de las creencias religiosas
posteriores; en principio, el animismo es propio de toda religión.

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