2-Coexistencia pacífica

Coexistencia pacífica

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:70

Coexistencia pacífica

Principio de política exterior aplicado por la U.R.S.S y otros países
del socialismo con el fin de evitar una nueva guerra mundial. El
primero en formular la idea de la coexistencia de estados con
distintos sistemas sociales fue Lenin, quien se basó para ello, en la
ley del desarrollo desigual, económico y político, del capitalismo.
En virtud de dicha ley, el paso al socialismo no se efectúa
simultáneamente en todos los países, sino que constituye toda una
época histórica, la cual se inicia con la victoria del socialismo en
uno o en varios países y acaba con el triunfo del socialismo y del
comunismo en todo el mundo. De ahí se desprende la necesidad objetiva
de una prolongada coexistencia entre los estados socialistas y
capitalistas. La coexistencia pacífica presupone la renuncia a la
guerra como medio de resolver las disputas internacionales, la
comprensión recíproca y la confianza entre los estados, la no
intervención en los asuntos internos de los pueblos, el fomento de la
colaboración económica y cultural entre los países. La idea leninista
de la coexistencia pacífica se ha hecho realidad viva y se ha
desarrollado en la actividad del P.C.U.S. y de los partidos
comunistas hermanos. La coexistencia de estados capitalistas y
socialistas no significa, como afirman los revisionistas, amortiguar
la lucha de clases o conciliar con la ideología burguesa. La
coexistencia pacífica es una forma peculiar de la lucha de clases, que
se lleva a cabo por medios pacíficos, con la particularidad de que el
principal campo de batalla entre socialismo y capitalismo radica en la
emulación económica, en la cual el socialismo, gracias a las ventajas
que le son inherentes, alcanzará la victoria. Lo que contribuirá a
que las ideas del comunismo conquisten las mentes y los corazones de
las masas populares no es la guerra con otros países, sino el ejemplo
de una organización más perfecta de la sociedad, el florecimiento de
las fuerzas productivas, la creación de todas las condiciones para que
el hombre alcance la felicidad y el bienestar.

Diccionario de filosofía · 1984:70-71

Coexistencia pacífica

Principio de las relaciones entre los Estados de regímenes sociales
opuestos (socialista y capitalista), que presupone la renuncia a la
guerra como medio de solución de las cuestiones litigiosas. Según la
teoría marxista-leninista de la revolución socialista, el socialismo
no puede triunfar simultáneamente en todos los países. De ahí se
deduce que durante cierto período histórico, en el mundo coexistirán
inevitablemente los Estados socialistas y capitalistas. Lenin
fundamentó el principio de la coexistencia pacífica y lo aplicó en la
política exterior del Estado soviético. El principio de la
coexistencia pacífica se deriva del carácter de la sociedad socialista
en la que está suprimida la base económica de las guerras –la
propiedad privada– y, por consiguiente, no existen fuerzas sociales
interesadas en las mismas. Dicho principio se corresponde con la
esencia humanitaria de la ideología comunista. En las condiciones
actuales, los países socialistas se guían en su actividad política
exterior por el principio leninista de la coexistencia pacífica. Esta
última presupone la no injerencia en los asuntos interiores de los
pueblos, el respeto a la soberanía de los Estados y el desarrollo de
las relaciones económicas y culturales entre los países. La
coexistencia pacífica no significa, empero, la renuncia a la lucha
armada en caso de que los imperialistas transgredan dicho principio y
procuren imponer por la fuerza de las armas su dominio a uno u otro
pueblo. La coexistencia pacífica es inaplicable a las relaciones
entre los opresores y los oprimidos, entre los colonialistas y las
víctimas del colonialismo. El marxismo-leninismo estima que todo
pueblo tiene derecho a luchar con las armas en la mano contra la
agresión y la explotación (Guerra). La política de coexistencia
pacífica, lejos de descartar, presupone, por el contrario, la lucha de
clases. El terreno principal de esta lucha es la emulación económica
entre los países socialistas y capitalistas a escala mundial. Los
éxitos del socialismo en esta emulación ejercen influencia decisiva
sobre la marcha de la historia mundial. La coexistencia pacífica
presupone asimismo la lucha política en el ámbito internacional: apoyo
por los Estados socialistas a todas las formas de movimiento de los
pueblos por su liberación social y nacional, por la democracia y el
socialismo. La coexistencia pacífica no se extiende a la esfera de la
ideología.

Comparte este artículo