4-Concepción del mundo

Concepción del mundo

Diccionario filosófico marxista · 1946:48-49

Concepción del mundo significa el sistema de concepciones y de ideas
acerca de todos los fenómenos de la Naturaleza y de la Sociedad que
circundan al hombre. La concepción del mundo surge en el proceso de
la actividad históricamente concreta de los hombres y, una vez surgida
adquiere enorme importancia en su vida cotidiana. Tal importancia
estriba en que al definir la concepción general sobre el mundo y las
leyes que lo rigen, condiciona también con ello las propias relaciones
entre el hombre y el medio ambiente. En la sociedad de clases no hay
ni puede haber una concepción única del mundo. Cada clase, según la
posición que ocupe en la sociedad, elabora una determinada concepción
sobre toda la realidad circundante, apoyándose, además, en el nivel
alcanzado por las ciencias. Si es una clase que mira hacia adelante,
que defiende el progreso y que utiliza toda la cultura acumulada
anteriormente en interés del ulterior desarrollo de la sociedad, su
concepción del mundo será una concepción avanzada. Y, por el
contrario, si es una clase que mira hacia atrás, que trata de detener
el progreso social y que utiliza los conocimientos acumulados en
perjuicio del desarrollo social, su concepción del mundo será una
concepción reaccionaria. La concepción del mundo de la burguesía
revolucionaria del período de la lucha contra el feudalismo, fue una
concepción avanzada; de ello dan testimonio, por ejemplo, las teorías
de los materialistas franceses, la filosofía de Hegel, &c. En cambio,
la concepción del mundo de la burguesía imperialista es
ultrarreaccionaria, como lo atestiguan las teorías de los machistas,
de los intuicionistas, &c. Con la aparición del movimiento obrero
revolucionario surge también, por primera vez en la historia, una
concepción del mundo auténticamente científica y consecuente hasta el
fin: el materialismo dialéctico, el fundamento teórico del partido
marxista-leninista. Esta concepción del mundo es monista, opuesta al
dualismo (Descartes, Kant, &c.), con su afirmación de que el
fundamento del ser son dos principios independientes entre sí: la
materia y el espíritu. El materialismo filosófico reconoce que tanto
la Naturaleza como la Sociedad son materiales, o sea, que existen
fuera de nuestra conciencia, independientemente de nuestra voluntad;
que el punto de partida de toda existencia es la materia,
contrariamente a la concepción idealista monisto (Hegel y otros), de
que todo ha brotado de la conciencia, de la idea, del espíritu. La
concepción marxista del mundo no es sólo un materialismo filosófico,
sino también un materialismo dialéctico, puesto que reconoce que en la
Naturaleza como en la Sociedad todo evoluciona y que su desarrollo,
además, no sólo tiene un carácter evolutivo, sino también
revolucionario, cuya consecuencia es que unos fenómenos perecen,
mueren, y otros nacen. El materialismo dialéctico es, opuesto al
materialismo metafísico, que afirma que ni en la Naturaleza ni en la
Sociedad hay desarrollo, sino sólo diversas uniones de unos y los
mismos elementos. El materialismo dialéctico constituye una
concepción completa, armónica e íntegra del mundo, de la que el
comunismo surge con toda lógica. “La doctrina de Marx es omnipotente
porque es exacta. Es completa y armónica, da a los hombres una
concepción del mundo íntegra, inconciliable con toda superstición, con
toda reacción y con toda defensa de la opresión burguesa” (Lenin).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:76-77

Sistema de opiniones, de nociones y de representaciones, acerca del
mundo que nos rodea, en su conjunto. En sentido general, es el
conjunto de conceptos sobre el mundo, sobre los hechos de la
naturaleza y la sociedad: ideas filosóficas, sociales y políticas,
éticas, estéticas, científicas, &c.

Las opiniones filosóficas constituyen el núcleo principal de toda
concepción del mundo, o sea, la concepción del mundo en el sentido
propio del término. El problema principal en una concepción del mundo
es también el problema principal de la filosofía: el de las relaciones
del pensamiento con el ser, de la conciencia con la materia. Según se
considere como dato primario la materia o la conciencia, existen dos
categorías fundamentales de concepciones del mundo, dos grandes campos
filosóficos: el campo materialista y el campo idealista. El
materialismo dialéctico y el materialismo histórico forman la
concepción del mundo del partido marxista-leninista, concepción
científicamente consecuente. La doctrina marxista es diametralmente
opuesta al idealismo filosófico y a las concepciones religiosas
estrechamente emparentadas con aquél. El idealismo filosófico y la
religión explican el universo, todos los fenómenos de la naturaleza y
de la sociedad, por medio de la actividad del espíritu, de la
conciencia, de las fuerzas espirituales sobrenaturales, de las
divinidades. El idealismo y la religión son incompatibles con la
ciencia. El materialismo dialéctico, como concepción del mundo, se
formó en la lucha implacable contra la religión y el idealismo.

La concepción del mundo es el reflejo del ser material y social del
hombre, y está en función directa del nivel de conocimientos humanos
alcanzados en una etapa histórica dada, así como también, del régimen
social dominante. La concepción del mundo reviste así un carácter
histórico. A medida que la sociedad evoluciona, la concepción del
mundo se modifica. No puede existir una concepción del mundo única en
una sociedad de clases antagónicas. La concepción del mundo reviste
entonces un carácter de clase: las ideas de la clase en el poder
dominan en esa sociedad. Así, en el régimen feudal reinaba la
concepción del mundo religiosa e idealista de los grandes señores
terratenientes, eclesiásticos y laicos. En el régimen capitalista,
domina la concepción del mundo burguesa, propagada por medio de la
filosofía, de la escuela y la Iglesia, por la prensa, el arte, &c.

En los albores de la sociedad capitalista, la burguesía era una clase
progresista. En su lucha contra el régimen feudal caduco, se apoyaba
en las ideas avanzadas de su tiempo y, en cuanto al fondo, su
concepción del mundo era progresista. Una vez en el poder, renunció a
esas ideas avanzadas, y su concepción del mundo se hizo reaccionaria.
Las viejas ideas reaccionarias se unen entonces a las ideologías de
última moda del capitalismo contemporáneo: fascismo (ver),
cosmopolitismo (ver), racismo (ver), nacionalismo (ver), &c. Al lado
de la concepción de la clase explotadora y dominante, surge y se
desarrolla en el seno de las sociedades de clases antagónicas, la
concepción del mundo de las clases trabajadoras oprimidas. Así, en la
Rusia feudal, se vio nacer la concepción del mundo de los demócratas
revolucionarios, tales como Herzen (ver), Belinski (ver),
Chernishevski (ver), Dobroliúbov (ver), Nekrasov, Saltikov-Shchedrín,
quienes se convirtieron en intérpretes de las aspiraciones
revolucionarias del campesinado oprimido. Bajo el capitalismo nació
la concepción del mundo marxista, que expresa los intereses del
proletariado revolucionario y de todos los trabajadores en lucha por
librarse de toda forma de opresión.

La concepción del mundo no tiene únicamente un alcance teórico y
cognoscitivo. Posee también una gran importancia práctica: al
traducir las opiniones de conjunto sobre el universo, determina la
actitud de los hombres hacia el mundo que los rodea y les sirve de
guía para la acción. Al revelar las leyes objetivas de la naturaleza
y de la sociedad, la concepción del mundo progresista y científica
orienta la actividad humana de acuerdo con el progreso de la sociedad,
acelerándolo de ese modo. La concepción del mundo reaccionaria y
anticientífica, sirve a las clases caducas en vías de desaparición, y
frena el desarrollo de la sociedad. Las concepciones idealistas y
religiosas asumen la defensa de los intereses de las clases
explotadoras y desvían a los trabajadores de su lucha por la
emancipación.

El materialismo dialéctico y el materialismo histórico forman una
concepción monista y consecuente del mundo, que se aplica no sólo a
los fenómenos de la naturaleza, sino también a los hechos sociales.
La exactitud de la concepción marxista-leninista está demostrada por
toda la historia de la humanidad, por la ciencia avanzada, por las
victorias de los trabajadores de la URSS que edificaron el socialismo
bajo la dirección del Partido Comunista y están hoy construyendo
victoriosamente el comunismo. Está demostrada por la práctica de los
países de democracia popular (ver) que siguen el camino del
socialismo, por la lucha que los pueblos amantes de la libertad
sostienen en el mundo entero contra la opresión imperialista, por la
paz, por la democracia y el socialismo.

Dado el inmenso papel movilizador, organizador y transformador de las
ideas avanzadas, el partido comunista pertrecha a la clase obrera y a
todos los trabajadores con la concepción del mundo científica, con la
concepción más avanzada: el marxismo-leninismo (ver). El Partido
Comunista de la Unión Soviética lucha por vencer las supervivencias
del capitalismo en la conciencia de los soviéticos. La liberación de
las cadenas de la ideología burguesa y la asimilación de la concepción
del mundo marxista-leninista contribuyen a elevar la conciencia y a
estimular la actividad de los trabajadores en su lucha por la
edificación del comunismo.

Diccionario filosófico · 1965:75

Sistema de ideas, conceptos y representaciones sobre el mundo
circundante. La concepción del mundo en el amplio sentido de la
palabra abarca el conjunto de todas las concepciones del hombre sobre
la realidad en torno: concepciones filosóficas, político-sociales
éticas, estéticas, científico-naturales, &c. El núcleo básico de toda
concepción del mundo (concepción del mundo en el sentido más estricto
de la palabra) está formado por las ideas filosóficas. El principal
problema de la concepción del mundo es la cuestión fundamental de la
filosofía. En dependencia de la solución que se le dé, se distinguen
dos tipos cardinales de concepciones del mundo: la materialista y la
idealista. La concepción del mundo es un reflejo del ser social y
depende del nivel de los conocimientos humanos alcanzados en el
período histórico dado, así como del régimen social. En la sociedad
de clases, la concepción del mundo presenta un carácter de clase; por
regla general, la dominante es la concepción del mundo de la clase
dominante. La concepción del mundo tiene una enorme importancia
práctica, pues de ella depende la actitud del hombre frente a la
realidad que le rodea y sirve de guía para la acción. La concepción
científica del mundo, al descubrir las leyes objetivas de la
naturaleza y de la sociedad y al expresar los intereses de las fuerzas
progresivas, facilita el desarrollo en un sentido progresivo. La
concepción reaccionaria anticientífica del mundo, es un arma de las
clases caducas y frena el avance de la sociedad, sirve para defender
los intereses de las clases explotadoras y desvía a los trabajadores
de la lucha por su liberación. La concepción marxista-leninista,
comunista, del mundo, el marxismo-leninismo es consecuentemente
científica; son su base filosófica y parte inseparable suya, el
materialismo dialéctico y el histórico. Es una concepción
auténticamente científica del mundo, dado que expresa los intereses
del proletariado, de todos los trabajadores, intereses que coinciden
con las leyes objetivas del desarrollo de la sociedad. El
marxismo-leninismo, surgido como concepción del mundo de la clase
obrera, en la sociedad socialista se ha convertido en la concepción
del mundo de todo el pueblo. La veracidad científica de la concepción
marxista-leninista del mundo es confirmada por toda la práctica
histórica de la humanidad, por los datos de la ciencia, por las
victorias de los trabajadores de la U.R.S.S y de los países de
democracia popular, que han llevado a cabo la revolución socialista y
construyen con éxito el socialismo y el comunismo. Teniendo en cuenta
la gran importancia de las ideas avanzadas, el P.C.U.S. arma a los
trabajadores todos con la concepción científica del mundo, con el
marxismo-leninismo, lucha por superar los vestigios de la concepción
burguesa y religiosa del mundo en la conciencia de los soviéticos.
Liberarse de la ideología burguesa y asimilar la concepción comunista
marxista-leninista, del mundo, contribuyen a elevar la conciencia y la
actividad de los trabajadores en la edificación de la sociedad
comunista, en la lucha por la paz y la felicidad de todos los pueblos.

Diccionario de filosofía · 1984:77

Conjunto de principios, opiniones y convicciones que determinan la
línea de actividad y la actitud que hacia la realidad mantiene un
individuo, grupo social, clase o la sociedad en su conjunto. La
concepción del mundo se compone de elementos pertenecientes a todas
las formas de la conciencia social; desempeñan un gran papel en ella
los criterios filosóficos, científicos, políticos, morales y
estéticos. Al incorporarse al sistema de la concepción del mundo, los
conocimientos científicos sirven a la orientación práctica directa del
individuo o el grupo en la realidad social y natural circundante. Los
principios y normas morales regulan las interrelaciones y la conducta
de los individuos y, conjuntamente con los juicios estéticos,
determinan la actitud hacia el medio ambiente y hacia las formas de
actividad, sus fines y resultados. Las opiniones y convicciones
filosóficas constituyen el fundamento de todo el sistema de la
concepción del mundo, pues precisamente la filosofía racionaliza
teóricamente los datos conjuntos de la ciencia y la práctica
expresándolos en forma de un cuadro de la realidad más objetivo e
históricamente definido. El problema fundamental de la concepción del
mundo es el problema fundamental de la filosofía. En dependencia de
su solución se distinguen dos tipos principales de concepción del
mundo: materialista e idealista. La concepción del mundo refleja el
ser social. En la sociedad dividida en clases, la concepción del
mundo reviste un carácter clasista; la dominante es de ordinario la
concepción del mundo de la clase dominante. En la sociedad socialista
desarrollada, la concepción del mundo conserva su naturaleza clasista
en virtud de que sigue librándose la lucha de clases en el ámbito
internacional, pero la concepción del mundo de la clase obrera en este
caso pasa a ser la de toda la sociedad, y su base científico-teórica y
político-ideológica es el marxismo-leninismo. En el contexto del
socialismo, la formación consciente y perseverante de la concepción
del mundo comunista constituye una de las tareas fundamentales de la
actividad del partido comunista y del Estado. Los ideólogos burgueses
y los revisionistas afirman que el régimen social comunista conduce a
la unificación completa de la concepción del mundo. Pero la
dominación de la concepción del mundo comunista en las condiciones del
socialismo no significa sino el hecho de que todos los miembros de la
sociedad aceptan la ideología científica marxista-leninista. Dada la
unidad incondicional de la base ideológica, la concepción del mundo de
las personas en la sociedad presupone y realiza la riqueza de las
diferencias individuales en sus componentes particulares, por cuanto
la concepción del mundo de un individuo por separado, en la que
encuentra expresión su experiencia vital específica, no constituye una
proyección unívocamente determinada de la concepción del mundo de la
sociedad. Para la caracterización cualitativa de la concepción del
mundo es esencial que existen en ella no sólo los conocimientos, sino
también las convicciones. Las convicciones, que se forman sobre la
base de los conocimientos, constituyen precisamente la fuente de la
actividad del individuo, el grupo o la clase. Este hecho explica la
significación fundamental que en la sociedad socialista se atribuye a
la transformación de los principios de la concepción del mundo
marxista-leninista en convicciones durante el proceso de educación
comunista del individuo.

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