Destino

Destino

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:116

Concepto que expresa la noción religiosa e idealista de una fuerza
sobrenatural que predetermina todos los acontecimientos en la vida de
las personas. Según la mitología de la antigua Grecia, la suerte de
las personas e incluso de los dioses depende de las deidades del
destino, moiras (para los romanos, parcas). Con el tiempo, se empezó
a representar el destino como justicia suprema, rectora del mundo
(Diké, Némesis, entre los griegos). En el cristianismo, el destino
aparece como providencia divina, del ser supremo. La idea del destino
como predeterminación divina es inherente a todas las religiones
contemporáneas. En el protestantismo, presenta un carácter fatalista
claramente expresado (Fatalismo). Algunas corrientes religiosas (por
ejemplo, el catolicismo, la religión ortodoxa) intentan aminorar el
fatalismo de las representaciones sobre el destino combinando
eclécticamente la idea de la predeterminación divina con la del libre
albedrío del individuo. En un sentido no filosófico, el concepto de
destino también se usa para expresar la conjunción de circunstancias
en la vida de un individuo o de un pueblo entero.

Diccionario de filosofía · 1984:114

Concepto que expresa la representación idealista religiosa sobre una
fuerza sobrenatural que determina de antemano todos los
acontecimientos en la vida de los hombres. En la mitología antigua
griega, la suerte de los hombres y hasta de los dioses depende de las
diosas del destino. Posteriormente se pasó a representar el destino
como justicia suprema que gobierna el mundo. En el cristianismo, el
destino es providencia divina, fuerza superior. La noción del destino
como predeterminación divina es propia de todas las religiones
contemporáneas (Fatalismo). Algunas corrientes religiosas (por
ejemplo, catolicismo, ortodoxia) procuran debilitar el fatalismo de
las representaciones sobre el destino recurriendo a la combinación
ecléctica de la idea de la predeterminación divina y el libre albedrío
del hombre. En el sentido no filosófico, el concepto de destino se
usa también para expresar la concurrencia de las circunstancias en la
vida del hombre y hasta de un pueblo entero.

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