4-Energetismo

Energetismo

Diccionario filosófico marxista · 1946:89-90

Energetismo

El energetismo es una corriente idealista reaccionaria en filosofía y
en las ciencias naturales burguesas de fines del siglo XIX y
principios del XX, cuyo fundador es el químico y filósofo alemán W.
Ostwald. El energetismo está íntimamente vinculado con el machismo y
es una de sus ramificaciones. En relación con el rudo desquiciamiento
de las concepciones físicas sobre la materia, de fines de la década
del 90 del siglo pasado, surgió entre los representantes de las
ciencias naturales burguesas la tendencia a rechazar por completo la
noción de materia. El energetismo es también una de estas tentativas.
Según la tesis fundamental del energetismo, todos los fenómenos de la
Naturaleza, de la Sociedad y del pensamiento pueden ser reducidos a la
noción común de energía. La materia, como realidad objetiva, es
eliminada: en su lugar queda la energía. El energetismo establece una
separación entre el movimiento y la materia, afirmando que la energía
no tiene necesidad de un portador material. Lenin ha demostrado en
Materialismo y Empiriocriticismo, la relación existente entre el
energetismo y el machismo, estableciendo que el energetismo lleva a
renunciar al conocimiento de la realidad objetiva, al agnosticismo.
Lenin señala que el energetismo es “un agnosticismo embrollado que
tropieza en algún sitio con el idealismo”. Bogdanov (ver) intentaba
aplicar el “principio energético” al campo de los fenómenos sociales.
Concebía los cambios sociales como “el acrecentamiento o la
disminución de energía”, de lo que obtuvo debida respuesta por parte
de Lenin: “¡Y semejante absurdo inefable se hace pasar por marxismo!”.
Actualmente, las tentativas de suplantar la materia por el concepto de
energía son hechas por los físicos en función de la teoría de la
relatividad. Estas suposiciones tampoco tienen nada de común con la
ciencia.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:155

Energetismo

Corriente idealista reaccionaria de fines del siglo XIX y principios
del XX, difundida aún hoy entre los filósofos y sabios burgueses. El
energetismo, una de las manifestaciones del idealismo “físico” (ver),
era predicado por el químico y filósofo alemán Ostwald. Ante la
convulsión que se produjo en las teorías físicas de la materia a fines
del siglo pasado, ciertos sabios quisieron abandonar la noción de
materia en general. El energetismo tenía por objeto hacer admitir el
movimiento sin materia. No más materia, no más realidad objetiva: la
materia es “descartada”, reemplazada por la energía. El energetismo
separa el movimiento de la materia, afirma que la energía (ver) existe
sin materia, que todos los fenómenos de la naturaleza, de la sociedad
y del pensamiento pueden ser reducidos a energía, considerada como
algo subjetivo que depende de la conciencia humana. En Materialismo y
empiriocriticismo (ver), Lenin dio cuenta del energetismo de Ostwald,
puso al desnudo su carácter idealista, anticientífico, demostró la
inconsistencia de las tentativas de asignar a esta “teoría” un
fundamento científico. El “machista” Bogdanov (ver) había tratado de
aplicar el “principio energético” a los fenómenos sociales.
Consideraba los cambios sociales como “un aumento o disminución de
energía…” Lenin denunció igualmente esas tentativas de substituir el
materialismo histórico por el energetismo. Los sostenedores de esa
doctrina combatían las teorías materialistas avanzadas y trababan de
ese modo el progreso de las ciencias, como por ejemplo, en su lucha
contra el atomismo en física y en química. El energetismo fue
criticado por diversos investigadores de vanguardia: Boltzmann,
Planck, Stoletov (ver) y otros. En la actualidad, con motivo del
descubrimiento, por la física moderna, de la ley de la correlación de
la masa y la energía, ciertos sabios se esfuerzan en acreditar la idea
del movimiento sin materia y en hacer de la energía la “substancia del
mundo”. Los energéticos actuales desnaturalizan el sentido de esa
ley, afirmando que la materia se transforma en energía. Las
lucubraciones de “última moda” acerca del energetismo no son menos
absurdas que las del pasado.

Diccionario filosófico · 1965:139

Energetismo

Concepción filosófica surgida a fines del siglo XIX entre algunos
naturalistas. Sus partidarios reducen todos los fenómenos de la
naturaleza a modificaciones de la energía, carente de base material.
Ostwald, Mach y otros adeptos del energetismo, al desarrollar la
interpretación energética de la ciencia natural, negaban el valor
científico de la teoría atomística. Mas, posteriormente, ante los
éxitos de la atomística del siglo XX, se vieron obligados a reconocer
la existencia de los átomos. Las ideas del atomismo penetraron
también en la misma teoría física de la energía: se descubrió que ésta
puede cambiar en porciones discretas, en cuantos. No obstante, las
ideas del energetismo renacieron, si bien de manera menos sistemática,
en relación con los nuevos datos de la física nuclear y de la física
de las partículas “elementales”. En particular, el descubrimiento del
defecto de masa, y de que es posible transformar el par de partículas
en campo y viceversa fueron interpretados como posibilidad de
convertir la materia en energía y viceversa. Tales afirmaciones
“energéticas” se fortalecían con referencias a la ley de la
interconexión de la masa y de la energía (E = mc²), vista como
fundamentación teórica de la posibilidad indicada. Las raíces
gnoseológicas del energetismo se encuentran, por una parte, en los
éxitos del método energético en ciencia natural; por otra parte, en
las dificultades con que choca la teoría moderna de la estructura de
la materia. El energetismo como dirección filosófica renace cuando la
ciencia se encuentra ante el problema de penetrar en un nivel
estructural más hondo de la materia. El energetismo de Ostwald
reflejaba las vacilaciones del pensamiento científico en el período en
que se buscaban los caminos, entonces desconocidos, para llegar al
conocimiento de la estructura atómica de la materia. El energetismo
actual se debe a las dificultades que han surgido ante la física para
llegar al conocimiento de la estructura de las partículas
“elementales”.

Diccionario de filosofía · 1984:135

Energetismo

Concepción filosófica que surgió a fines del siglo 19 entre una parte
de los naturalistas. Los partidarios del energetismo reducen todos
los fenómenos de la naturaleza a las modificaciones de la energía,
desprovista de base material. Al desarrollar la interpretación
energética de las ciencias naturales, W. F. Ostwald, Mach y otros
negaban la significación científica de la teoría atomista. Pero, más
tarde, bajo la influencia de los éxitos de la atomística del siglo 20,
se vieron obligados a reconocer la existencia de los átomos. En
virtud de la aparición de nuevos datos de la física nuclear y la
física de las partículas elementales, las ideas del energetismo
resurgieron, empero, en forma menos sistematizada. En particular, los
descubrimientos del defecto de la masa y de la posibilidad de la
transformación de los pares de partículas en campo y viceversa fueron
interpretados como posibilidad de la transformación de la materia en
energía y viceversa. Estas afirmaciones eran respaldadas con
alegaciones a la ley de la interconexión de la masa y la energía, que
se interpretaba como fundamentación teórica de dicha posibilidad. Las
raíces gnoseológicas del energetismo se hallan, por una parte, en las
realizaciones de las ciencias naturales y, por la otra, en las
dificultades que supone la elaboración de una teoría moderna de la
estructura de la materia. El energetismo, como corriente filosófica,
resurge cuando se plantea ante la ciencia la tarea de penetrar en un
nivel estructural más profundo de la materia.

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