2-Escuela biológica en sociología

Escuela biológica en sociología

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:145

Escuela biológica en sociología

Corriente reaccionaria de la sociología burguesa de la segunda mitad
del siglo XIX y comienzos del XX. Los principios fundamentales de
dicha escuela se basan en la transposición [146] mecánica de las leyes
de la biología (lucha por la existencia, selección natural, estructura
celular del organismo, etc.) a la vida de la sociedad humana, así como
en el aprovechamiento de las ideas del malthusianismo, de la eugenesia
y del racismo. La tentativa de explicar los fenómenos de la vida
social con referencias a la biología es anticientífica. Como escribió
Lenin, “..la aplicación de las nociones biológicas en general a las
ciencias sociales es una frase”, (t. XIV, pág. 315; “Materialismo y
empiriocriticismo” E.P.U., 1959, pág. 368). La esencia de clase de
dicha doctrina radica en la tendencia a velar las leyes reales de la
vida social, representando al hombre como un ser puramente biológico,
al que se atribuyen, como inherentes, los “invariables instintos” de
la propiedad privada, del individualismo, etc. (véase también
Antroposociología, Darvinismo social, Teoría orgánica de la sociedad).

Diccionario de filosofía · 1984:140-141

Escuela biológica en sociología

Corriente de la sociología burguesa de la segunda mitad del siglo 19 y
comienzos del 20. Las tesis fundamentales de esta escuela se asientan
en el traslado mecánico de las leyes de la biología (lucha por la
existencia, selección natural, estructura celular del organismo, etc.)
a la vida de la sociedad humana, así como en la utilización de las
ideas del malthusianismo, la eugenesia y el racismo. El intento de
explicar los fenómenos de la vida social apelando a la biología es
anticientífico. La esencia de clase de esta doctrina se manifiesta en
el afán de velar las verdaderas leyes de la vida social, presentando
al hombre como un ser netamente biológico, al que le son innatos los
“instintos inmutables”: la aspiración a la propiedad privada, el
individualismo, etc.

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