3-Fascismo

Fascismo

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario filosófico abreviado · 1959:182-183

Fascismo

Es la forma más reaccionaria y abiertamente terrorista de la dictadura
del capital financiero instaurada por la burguesía imperialista con el
fin de aplastar la resistencia de la clase obrera y de todos los
elementos progresistas de la sociedad. El fascismo es una
manifestación de esa reacción política en todos los dominios, lo que
es propio del capitalismo en la etapa suprema de su desarrollo, en la
etapa imperialista. El establecimiento del fascismo prueba que las
clases dominantes burguesas no están ya en condiciones de gobernar, de
conservar el poder por los medios ordinarios “democráticos»; prueba
que las aspiraciones crecientes de las masas populares a la libertad,
no pueden ser reprimidas sino por medio de la violencia y el terror
sangriento. Lo que caracteriza al fascismo es la supresión de las
libertades democráticas, aun las más elementales, la destrucción de
las organizaciones obreras y demás organizaciones progresistas, la
instauración de un régimen de terror declarado para mantener el poder
de la burguesía; es la preparación y el desencadenamiento de guerras
de rapiña con el fin de esclavizar a los pueblos independientes y
conquistar el dominio mundial.

El régimen fascista fue instaurado primeramente en Italia (1922),
luego en Alemania (1933) y en varios países más: en España, en
Polonia, en Bulgaria, etc. El advenimiento del fascismo fue
favorecido por la política de traición practicada por los
socialdemócratas. En Alemania, el fascismo se revistió con la máscara
del “nacional-socialismo”.

En el dominio ideológico, el fascismo constituye el más franco
obscurantismo, con una “filosofía” y una “moral” que proclaman el odio
al hombre y el bandidaje. El fascismo se apoya en la teoría racista
(ver Eugenesia; Racismo) según la cual, la burguesía de tal o cual
nación tendría derecho al dominio mundial, sería la única raza
“superior”. Los hitleristas preconizaban una “ciencia” particular: la
“geopolítica” (ver) que justificaba las pretensiones imperialistas al
“espacio vital”, es decir, a la conquista de tierras extranjeras. Los
“filósofos” fascistas repudiaban las adquisiciones de la cultura y las
destruían, proclamando la superioridad de los instintos bestiales
sobre la razón humana. Y establecieron el culto místico de la “sangre
racial”, el culto de la persona del “Führer”, etc.

El mérito histórico del pueblo soviético ante toda la humanidad
progresista consiste en haber encabezado la lucha contra el fascismo
durante la segunda guerra mundial y en haber desempeñado un papel
decisivo en la derrota de los imperialismos alemán y japonés. A pesar
de la catástrofe del fascismo a consecuencia de la segunda guerra
mundial, los elementos reaccionarios de ciertos países imperialistas
tratan de resucitarlo.

Diccionario filosófico · 1965:170

Fascismo

“…Es la dictadura terrorista abierta de los elementos más
reaccionarios, chovinistas e imperialistas del capital financiero”
(Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S.). El establecimiento del
fascismo es un reflejo de la incapacidad de la burguesía dominante
para mantener su poder recurriendo a los habituales medios
«democráticos». El fascismo actúa al frente de las fuerzas
anticomunistas, su golpe principal va dirigido, contra los partidos
comunistas y obreros, contra las demás organizaciones progresivas. El
régimen fascista se implantó por primera vez en Italia (1922), luego
en Alemania (1933) y en otros varios países. En Alemania, el fascismo
se presentó bajo la máscara del nacional-socialismo. El fascismo ha
constituido la fuerza de choque de la reacción internacional; los
estados fascistas, en primer lugar la Alemania hitleriana,
desencadenaron la segunda guerra mundial. Es un mérito histórico del
pueblo soviético ante toda la humanidad progresiva, el haber
desempeñado el papel decisivo en el aplastamiento del fascismo
germano. A pesar de la derrota total sufrida por los estados
fascistas en la segunda guerra mundial, los elementos reaccionarios de
algunos países imperialistas procuran resucitarlo en nuestros días.
En el aspecto ideológico, el fascismo significa irracionalismo,
chovinismo y racismo extremos, oscurantismo y antihumanismo.

Diccionario de filosofía · 1984:164

Fascismo

(ital. fascio: unificación): dictadura terrorista abierta de los
elementos más reaccionarios y chovinistas del capital financiero. La
instauración del fascismo expresa la incapacidad de la burguesía
dominante de mantener su poder valiéndose de medios “democráticos”
comunes. El fascismo encabeza las fuerzas del anticomunismo y dirige
su principal golpe contra los partidos comunistas y obreros y otras
organizaciones progresistas. Por primera vez, el régimen fascista fue
instaurado en Italia (1922) y más tarde en Alemania (1933) y en
algunos otros países. El fascismo alemán se ocultaba tras la fachada
del nacional-socialismo. El fascismo se convirtió en la fuerza de
choque de la reacción internacional; los Estados fascistas, en primer
lugar la Alemania hitleriana, desencadenaron la segunda guerra
mundial. El mérito histórico del pueblo soviético ante toda la
humanidad progresista consiste en haber desempeñado el papel decisivo
en la derrota del fascismo alemán. A pesar de la derrota total de los
Estados fascistas en la segunda guerra mundial, los elementos
reaccionarios de algunos países imperialistas tratan de resucitar el
fascismo. En ideología, el fascismo se manifiesta como
irracionalismo, chovinismo extremo y racismo, oscurantismo y
antihumanismo.

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