4-Filosofía marxista leninista

Filosofía marxista leninista

Diccionario filosófico marxista · 1946:119

Filosofía marxista leninista

Ver: Materialismo dialéctico; Materialismo histórico; Método
dialéctico marxista; Materialismo filosófico marxista;
Marxismo-leninismo.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:207

Filosofía marxista-leninista

Ver Marxismo-leninismo; Materialismo dialéctico; Materialismo
histórico; Materialismo filosófico marxista; Método dialéctico
marxista.

Diccionario filosófico · 1965:185-186

Filosofía marxista soviética

Surgió después de la Revolución Socialista de Octubre. En los primeros
años de su existencia, la filosofía marxista soviética se desarrolló
en lucha contra los vestigios de la vieja filosofía burguesa y también
contra las teorías filosóficas del menchevismo, del machismo ruso
(Bogdánov y otros), etc. En 1922 se fundó la primera revista filosófica
marxista «Bajo la Bandera del Marxismo» («Pod známienem marxisma») en
cuyo tercer número se publicó el artículo de Lenin «Sobre el
significado del materialismo militante» dedicado a los objetivos de la
revista y del desarrollo de la filosofía marxista soviética. Este
artículo de Lenin, lo mismo que sus otros trabajos teóricos, ejerció
una influencia decisiva sobre toda la actividad ulterior de los
filósofos soviéticos. La tarea fundamental de los primeros años
estribaba en formar nuevos filósofos estrechamente unidos al Partido
Comunista y a la lucha por la reestructuración socialista del país. La
lucha de clases del primer período de la existencia del Estado
soviético halló su expresión en todos los sectores de la ideología,
incluido el de la filosofía. A fines de la década de 1920 y comienzos
de la siguiente, se desplegó la crítica contra las recaídas en el
materialismo mecanicista (Nikolái Ivanovich Bujarin, A. I. Variash,
V. N. Sarabianov y otros) y también contra las manifestaciones del
idealismo menchevizante (grupo de Abram Moiséievich Deborin), cuya
esencia consistía en identificar la dialéctica marxista con la
hegeliana, en separar la teoría de la práctica, subestimar la etapa
leninista en el desarrollo de la filosofía, etc. Aparecieron los
primeros manuales en que se explicaba el contenido del materialismo
dialéctico e histórico. En la revista «Bajo la Bandera del Marxismo»
(dejó de publicarse en 1944) y en otras publicaciones, se estudiaban
los problemas fílosóficos que planteaba la edificación de la sociedad
socialista, la revolución cultural; partiendo de la filosofía
marxista, se daba la correspondiente interpretación de la historia de
la filosofía del pasado, se luchaba por establecer una alianza con los
naturalistas, para lograr que éstos adoptaran los principios del
materialismo dialéctico. Las obras «Dialéctica de la naturaleza» de
Engels, y «Cuadernos filosóficos», de Lenin, publicadas por primera
vez en 1925 y 1929 respectivamente, impulsaron la investigación de
nuevas cuestiones. No obstante, el progreso de la filosofía soviética,
lo mismo que el de otras ciencias sociales, se vio seriamente
obstaculizado durante los años del culto a la personalidad de Stalin,
cuyo trabajo «Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo
histórico» fue declarado, sin motivo alguno, punto culminante de la
filosofía marxista. La crítica del culto a la personalidad llevada a
cabo por el Partido y las resoluciones del XX Congreso del
P.C.US. iniciaron una nueva etapa en el desarrollo de la filosofía
soviética. Dicha etapa se caracteriza por la sensible ampliación de
los temas objeto de investigación filosófica y por el examen mucho más
profundo, de los problemas actuales de la ciencia filosófica
moderna. Ha empezado a ocupar un lugar importante el estudio de la
herencia filosófica de Lenin. Se han redactado nuevos textos y
manuales superando los rasgos de dogmatismo vinculados al culto a la
personalidad de Stalin. La dirección básica que sigue la filosofía
soviética en su desarrollo, está condicionada por los objetivos de la
edificación comunista tal como han sido definidos en las resoluciones
de los Congresos XX y XXII del P.C.U.S. y en su nuevo programa. Las
resoluciones del Partido, que generalizan la práctica de la
edificación comunista en la U.R.S.S. y de todo el desarrollo mundial,
se hallan colmadas de profundo contenido filosófico, ponen de
manifiesto, científicamente, las leyes del desarrollo de la sociedad
en las actuales condiciones. Muchos filósofos soviéticos,
especialmente sociólogos, trabajan en torno a las leyes de la
edificación comunista, a la dialéctica del paso del socialismo al
comunismo, al desarrollo del Estado soviético, a la fusión de las dos
formas de propiedad socialista en la forma comunista, a la superación
de las diferencias esenciales entre la ciudad y el campo, entre el
trabajo físico y el intelectual, al progreso de la cultura socialista
y otros. (G. M. Gak, G. I. Glezerman, L. F. Ilichov,
F. V. Konstantinov, T A. Stepanián, V. P. Tugarinov, P. N. Fedoséiev,
V. A. Fominá, G. P. Frántsev, D. I. Chesnokov y otros). Aunque las
investigaciones sociales concretas ocupan todavía un lugar
insuficiente en las publicaciones filosóficas, durante los últimos
años han aparecido trabajos consagrados a la elevación del nivel
cultural y técnico de la clase obrera, a la desaparición de las
diferencias entre la ciudad y el campo, a la superación de las
supervivencias religiosas, etc. Ocupan un importante lugar en las
investigaciones de los filósofos soviéticos las cuestiones del
materialismo dialéctico. Las más importantes de todas ellas son las
que están relacionadas con la generalización de los resultados
obtenidos por la moderna ciencia natural, con la ulterior elaboración
de la dialéctica materialista, de las nuevas formas en que sus leyes
aparecen en la sociedad socialista, con el estudio de los problemas de
la lógica dialéctica y de la teoría del conocimiento. Guiándose por
las indicaciones de Lenin, los filósofos soviéticos investigan la
lógica de «El Capital», utilizándola para el estudio de los problemas
de la lógica dialéctica y de la teoría del conocimiento; analizan las
categorías del materialismo dialéctico, trabajan en el problema del
sistema materialista de categorías, en las cuestiones filosóficas de
la ciencia natural (I. V. Ilenkov, B. M. Kédrov, P. V. Kopnin,
I. Kolman, I. V. Kuznétsov, V. I. Omelianovski, M. N. Rutkiévich,
V. I. Svicliersk, E. P. Sitkovski, A. G. Spirkin, B. S. Ukraintsev,
V. P. Chertkov y otros). Es muy importante el trabajo que llevan a
cabo los filósofos soviéticos en lo tocante a la investigación
marxista de la historia universal de la filosofía. En el transcurso de
los últimos años, se ha realizado una seria labor en el estudio de la
filosofía materialista rusa; un grupo de filósofos se dedica a la
investigación crítica de la filosofía burguesa actual (V. F. Asmus,
M. P. Baskin. B. E. Bijovski, A. M. Deborin, M. A. Dinnik,
M. T. Iovchuk, I. S. Kon, G. A. Kursánov, M. O. Makovielski,
I. K. Melvil, M. B. Mitin, J. N. Momdzhian, I. S. Narski,
T. I. Oizerman, O. V. Traitenberg, B. A. Chaguin, I. I. Shchipánov y
otros). La edificación comunista ha planteado como una de las tareas
más importantes en el campo de la filosofía, la de elaborar los
problemas de la moral comunista, de la ética marxista, de la lucha
contra las supervivencias del capitalismo en la conciencia y en la
conducta de los hombres, contra la influencia de la concepción
religiosa del mundo, etc. A estos problemas están dedicados los
trabajos de varios filósofos (I. A. Levada, A. F. Shishkin y
otros). Durante los últimos años, los filósofos soviéticos dedican
gran atención al examen de los problemas de la estética: historia de
las ideas estéticas, de las categorías de la estética, de la teoría
del realismo socialista, crítica de las concepciones estéticas
burguesas, etc. (I. B. Bórev, A. G. Iegórov, M. A. Lifshits,
M. F. Ovsiánnikov, Z. V. Smirnova, G. M. Friedländer y
otros). Mientras que antes los filósofos soviéticos que trabajaban en
la esfera de la lógica formal se ocupaban sobre todo de estudiar las
cuestiones de la lógica tradicional, últimamente han empezado a
ocuparse con preferencia de las cuestiones actuales de la ciencia
lógica que requieren se generalice con un criterio materialista
dialéctico los resultados de la lógica matemática, de la semántica y
otros (K. S. Bakradze, I. K. Voishvilo , D. P. Gorski, A. A. Zinóviev,
P. S. Popov, P. V. Tavanets, S. A. Ianóvskaia y otros). Han aparecido
trabajos consagrados al análisis filosófico de la cibernética, a su
esencia, a su relación con otras ciencias, al estudio de las
cuestiones psicológicas en general y de la psicología social en
particular (B. G. Ánaniev, A. N. Leontiev, S. L. Rubinstein,
B. M. Tieplov y otros). Los filósofos soviéticos se encuentran ante
grandes tareas, la más importante de las cuales consiste en
generalizar más profundamente los procesos reales de la edificación
comunista, del desarrollo de la nueva cultura, de la formación del
hombre de la sociedad comunista, de la gran moral humana del
comunismo.

Diccionario de filosofía · 1984:179-180

Filosofía marxista en la URSS

En los primeros años de existencia del Estado soviético (desde 1917),
la filosofía marxista-leninista se difundió ampliamente, luchando a la
sazón contra los restos de la vieja filosofía burguesa y también
contra las teorías filosóficas del menchevismo, del machismo ruso,
etc. En 1922 fue fundada la primera revista filosófica marxista: “Pod
známienem marxisma” (Bajo la Bandera del Marxismo), que se editó hasta
1944; desde 1947 sale la revista “Voprosi filosófii” (Problemas de la
filosofía). En el n°3 de la revista fue insertado el artículo de Lenin
“El significado del materialismo militante”, en el que se formulaban
las tareas de la ciencia filosófica y que ejerció gran influencia
sobre toda la actividad posterior de los filósofos soviéticos. En los
primeros años se formaron los cuadros filosóficos estrechamente
ligados al Partido Comunista y a su lucha por la transformación
socialista del país. Se estudiaron los problemas filosóficos de la
edificación de la sociedad socialista y de la revolución cultural, se
reinterpretó desde las posiciones del marxismo la historia de la
filosofía y se sostuvo la lucha por la unión con los naturalistas y
por su paso al punto de vista del materialismo dialéctico. A fines de
los años 20 y principios de los 30 se desplegó la crítica de las
reincidencias del materialismo mecanicista, así como de las
manifestaciones de la revisión hegelianista del materialismo
dialéctico. La Dialéctica de la naturaleza de Engels y los Cuadernos
filosóficos de Lenin, publicados por primera vez, respectivamente, en
1925 y 1929, estimularon el estudio profundo de los problemas del
materialismo dialéctico. Sin embargo, el desarrollo de la ciencia
filosófica soviética, lo mismo que de otras ciencias sociales,
experimentó la influencia negativa del culto a la personalidad de
Stalin. Su trabajo Sobre el materialismo dialéctico e histórico fue
proclamado sin razón alguna “cumbre” de la filosofía marxista. La
resuelta condena por el partido del culto a la personalidad y la
sucesiva elaboración creadora de la teoría marxista en las
resoluciones del XX Congreso del PCUS y de sus congresos posteriores
pusieron comienzo a una nueva etapa en el desarrollo de la ciencia
filosófica soviética. Esta etapa se caracteriza por una considerable
ampliación del temario de las indagaciones y la profundización del
enfoque de los problemas actuales de la ciencia filosófica
moderna. Aparecieron trabajos científicos fundamentales, manuales y
material didáctico que superaron los rasgos de dogmatismo, así como
publicaciones de carácter informativo y enciclopédico (Enciclopedia
filosófica). Los resultados obtenidos por la ciencia filosófica
soviética en los años 60-comienzos de los 80 mostraron el acrecido
papel de la filosofía marxista-leninista en el cumplimiento de las
tareas planteadas por el desarrollo de la práctica social y el
conocimiento científico. Las resoluciones de los Congresos XXIII,
XXIV, XXV y XXVI del PCUS y las disposiciones del CC del PCUS Sobre
las medidas para el desarrollo de las ciencias sociales y la elevación
de su papel en la edificación comunista (1967) y Sobre el mejoramiento
sucesivo de la labor ideológica y de educación política (1979)
ayudaron a determinar las principales orientaciones del desarrollo del
pensamiento filosófico, robustecer sus nexos con la práctica social y
asegurar un clima creador en la ciencia filosófica. La labor de las
instituciones filosóficas del país (Institutos de Filosofía de la AC
de la URSS y de las AC de las repúblicas federadas, la Sociedad
Filosófica de la URSS y las Cátedras de Filosofía de la Academia de
Ciencias Sociales, adjunta al CC del PCUS, y de los principales
centros docentes superiores) abarca las orientaciones más importantes
del desarrollo del saber filosófico contemporáneo. En el dominio del
materialismo dialéctico se investigan los problemas de la teoría de la
dialéctica materialista, de la teoría del conocimiento, la teoría del
reflejo, la lógica dialéctica, la metodología y la lógica de la
ciencia (trabajos de B. Kédrov, P. Kopnín, y otros). Se han obtenido
considerables resultados en la indagación de las cuestiones
filosóficas de las ciencias naturales. En los trabajos de los
filósofos soviéticos (M. Omelianovski, I. Frolov, etc.) y los
naturalistas (V. Ambartsumián, A. Berg, V. Fok y otros) se ofrece una
interpretación materialista dialéctica de los últimos descubrimientos
en la física, cosmología, biología, cibernética y en otras ciencias
concretas. Se estudian fecundamente los problemas filosóficos de la
ciencia psicológica (D. Uznadze, B. Lómov etc.). Las investigaciones en
esta esfera del saber filosófico contribuyen al fortalecimiento aún
mayor de la alianza entre los filósofos marxistas y los
naturalistas. En el dominio del materialismo histórico el mayor aporte
corresponde a los estudios de los problemas socio-filosóficos de la
sociedad socialista desarrollada, de la dialéctica del desarrollo
social contemporáneo, del proceso revolucionario mundial, de la
gestión y del desarrollo del individuo. En las obras de
F. Konstantínov, V. Afanásiev, P. Fedoséev, Ts. Stepanián y otros se
analiza la naturaleza de importantísimos procesos socio-políticos de
nuestra época, las regularidades de la revolución socialista, la
dialéctica de lo general y lo particular en la edificación del
socialismo y el comunismo y el papel de la clase obrera en las
sociedades socialista y burguesa. Se han desenvuelto ampliamente las
investigaciones de la revolución científico-técnica y sus efectos
sociales, y de los problemas globales de la contemporaneidad. Se
elaboran intensamente los problemas histórico-filosóficos, se
investigan las cuestiones de la historia universal y patria de la
filosofía. Se realizan con particular eficacia los estudios de la
etapa leninista en el progreso de la filosofía marxista-leninista. Los
filósofos soviéticos participan activamente en la lucha actual de
ideas; someten a una crítica argumentada y eficiente las concepciones
filosóficas hostiles al marxismo-leninismo y ponen de relieve la
inconsistencia de las corrientes idealistas y metafísicas
modernizadas. Gran atención se dispensa al estudio de los problemas de
la ética (A. Shishkin y otros), la estética (A. Egórov,
M. Ovsiánnikov, etc.) y el ateísmo científico. En las condiciones
actuales aumenta el papel sintetizador, integrador de la filosofía
marxista-leninista que unifica los esfuerzos de los representantes de
las ciencias sociales, naturales y técnicas para la solución integral
de los problemas acuciantes. En los años 80, los filósofos soviéticos
tienen planteadas importantes tareas: la elaboración fundamental de la
teoría de la dialéctica materialista, el análisis de la dialéctica del
conocimiento científico y de la práctica social, la investigación de
las cuestiones socio-filosóficas del desarrollo del socialismo real y
de la formación de la nueva cultura, la intelección filosófica de la
evolución del hombre contemporáneo, etc.

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