5-Hipótesis

Hipótesis

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:217

Hipótesis

(del griego ὑπόθεσις: fundamento, conjetura). Presuposición con que,
partiendo de varios hechos, se infiere una consecuencia sobre la
existencia de un objeto, de una relación o de la causa de un fenómeno,
con la particularidad de que no es posible considerar tal consecuencia
como plenamente demostrada. Se llama asimismo hipotético el
razonamiento correspondiente. La necesidad de la hipótesis se
presenta en la ciencia cuando no resulta claro el nexo entre los
fenómenos, la causa de los mismos, pese a conocerse muchas
circunstancias que los preceden o acompañan; surge dicha necesidad,
cuando a partir de ciertas características de lo presente ha de
restablecerse el cuadro de lo que fue o bien cuando tomando en
consideración lo pasado y lo presente de un fenómeno se ha de llegar a
una conclusión acerca de su desarrollo futuro. Ahora bien, la
formulación de una hipótesis partiendo de determinados hechos no
constituye más que un primer paso. La hipótesis misma, en virtud de
su probabilidad, ha de ser comprobada, demostrada. Después de tal
comprobación, se convierte en teoría científica, se modifica o –si el
resultado es negativo– se desecha. Las reglas fundamentales para la
formulación y la comprobación de hipótesis son las siguientes: 1. La
hipótesis ha de hallarse en concordancia o, por lo menos, ha de ser
compatible con todos los hechos a los que concierna. 2. De varias
hipótesis contrapuestas entre sí aducidas para explicar unos hechos,
es preferible la que los explica de una misma manera en mayor número.
Desde luego, para explicar algunos de los hechos dados, cabe presentar
lo que se denomina una hipótesis de trabajo. 3. Para explicar una
serie de hechos concatenados entre sí, es necesario formular el menor
número posible de hipótesis diferentes y su conexión ha de ser lo más
estrecha posible. 4. Al presentar una hipótesis es necesario tener
clara idea del carácter de probabilidad de sus conclusiones. 5. Si
dos hipótesis se contradicen entre sí, no pueden ser ambas verdaderas,
a excepción del caso en que expliquen distintos nexos y facetas de un
mismo objeto. Los positivistas modernos, los empíricos, los
“paninductivistas”, etc., entienden que la ciencia está llamada
simplemente a registrar y anotar los hechos y no a elaborar hipótesis
acerca de las leyes del mundo objetivo, dado que, a su juicio, las
hipótesis desempeñan sólo un papel de “trabajo” sin poseer un
significado real. El carácter de la ciencia moderna, la mayor
complejidad del experimento en la investigación científica hacen
apremiante la necesidad de recurrir cada vez con mayor frecuencia al
pensamiento teórico, a las amplias hipótesis científicas y confirman
la tesis de Engels según la cual “la forma de desarrollo de la ciencia
natural, en tanto que ésta piensa, es la hipótesis” (Dialéctica de la
naturaleza, pág. 191).

Diccionario de filosofía · 1984:208-209

Hipótesis

(gr. hypothesis: fundamento, suposición): sistema de deducciones, con
ayuda del cual, sobre la base de una serie de hechos, se hace la
conclusión de la existencia del objeto, relación o causa del fenómeno,
pero esta conclusión no puede considerarse absolutamente verdadera.
Se denomina hipótesis también el contenido de dicha conclusión. La
ciencia necesita hipótesis cuando no está clara la conexión entre los
fenómenos y su causa, aunque se conozcan muchas circunstancias
precedentes o acompañantes; cuando, valiéndose de algunas
características del presente, se tiene que restablecer el cuadro del
pasado o sacar, sobre la base del pasado y el presente, la conclusión
acerca del desarrollo futuro del fenómeno. Ahora bien, promover una
hipótesis sobre la base de determinados hechos es sólo el primer paso;
la propia hipótesis, en virtud de su carácter probabilitario, exige
verificación, demostración. Después de tal verificación, la hipótesis
o bien se convierte en teoría científica, o bien es modificada o
rechazada en caso de que la verificación dé resultados negativos. Las
reglas básicas del planteamiento y verificación de las hipótesis son
las siguientes: 1. La hipótesis debe coincidir o, al menos, ser
compatible con todos los hechos a que atañe. 2. De un conjunto de
hipótesis opuestas unas a otras, promovidas para explicar una serie de
hechos, es preferible aquella que explica uniformemente un número
mayor de éstos; claro está que para explicar algunos hechos de esta
serie pueden utilizarse las denominadas hipótesis de trabajo. 3.
Para explicar una serie coherente de hechos hay que promover el número
menor posible de hipótesis distintas y su interconexión debe ser, en
la medida de lo posible, más estrecha. 4. Al promover una hipótesis,
se debe tener conciencia del carácter probabilitario de sus
conclusiones. 5. Las hipótesis contradictorias no pueden ser
verdaderas a la vez salvo en el caso de que expliquen los distintos
aspectos y relaciones de un mismo objeto. Los positivistas,
empíricos, etc. modernos consideran que la ciencia está llamada a
registrar en forma de protocolo los hechos, y no construir hipótesis
sobre las regularidades del mundo objetivo, pues las hipótesis, a su
juicio, desempeñan tan sólo un papel auxiliar y no tienen contenido
objetivo. Ahora bien, el hecho de que las hipótesis se transforman en
teorías científicamente demostradas atestigua lo contrario. La
hipótesis, puesto que siempre se basa en determinados datos objetivos,
tiene la posibilidad de ser desarrollada hasta el grado de teoría. El
carácter de la ciencia moderna y la complicación de los mecanismos de
observación y experimentación obligan a investigar cada vez más
atentamente esta fase del pensamiento científico.

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