Historicismo

Historicismo

Diccionario filosófico marxista · 1946:139

El historicismo es la tendencia al estudio de los objetos, sucesos y
fenómenos en su proceso de nacimiento, desarrollo y muerte en relación
con las condiciones históricas concretas que los han engendrado. El
método dialéctico marxista examina todos los fenómenos y sucesos en su
conexión interna, en el proceso de su acción mutua. En el mundo no
hay fenómenos aislados; cada fenómeno está vinculado a otro. Por eso
sólo es posible conocer cualquier fenómeno a condición de abordarlo
históricamente, analizando la situación histórica concreta con la cual
este fenómeno está vinculado. “Es evidente que, sin abordar desde
este punto de vista histórico los fenómenos sociales, no podría
existir ni desarrollarse la ciencia de la historia, puesto que este
modo de abordar los fenómenos es el único que impide a la ciencia
histórica convertirse en un caos de sucesos fortuitos y en un montón
de los más absurdos errores” (Stalin). La sustitución del estudio
concreto de la historia por esquemas abstractos, muertos, es en el
fondo ajena al principio marxista del historicismo. Sólo el
historicismo marxista constituye el método del reflejo correcto y
objetivo de la realidad. El historicismo marxista refuta todo
falseamiento de la realidad, todo enfoque tendencioso de los hechos
del pasado fuera e independientemente de las condiciones históricas
concretan en que tuvieron lugar. Al poner al desnudo el contenido
anti-marxista de la llamada “escuela” de Pokrovski, el C. C. del P.
C. (b) de la U.R.S.S., en su Resolución del 14 de noviembre de 1938
sobre la “Organización de la propaganda del Partido en relación con la
publicación del Compendio de Historia del Partido Comunista
(bolchevique) de la U.R.S.S.”, señaló que “en las ciencias históricas
las deformaciones y las vulgarizaciones antimarxistas estaban
relacionadas hasta hace poco con la llamada “escuela” de Pokrovski,
que interpretaba los hechos históricos de un modo falso, enfocándolos
contrariamente al materialismo histórico, desde el punto de vista
actual y no desde el punto de vista de las condiciones en que se
desarrollaban los acontecimientos históricos, falseando de este modo
la verdadera historia”. El Compendio de Historia del P. C. (b) de
la U.R.S.S., constituye el modelo de aplicación consecuente del
historicismo marxista-leninista. Entre los representantes de la
ciencia burguesa, sólo algunos se habían elevado hasta la aplicación
consciente del principio historicista en el estudio y reflejo de la
realidad. La sociología burguesa en general es antihistoricista y
metafísica en sus mismos fundamentos. A través de la escuela
neokantiana, la sociología burguesa se manifiesta negando directamente
el principio del historicismo, refutando la existencia de leyes que
rijan el proceso del desarrollo de la sociedad humana. La actitud
hostil de la sociología burguesa hacia el historicismo es la expresión
del temor que la putrefacta burguesía moderna siente ante la verdad
histórica, ante el estudio objetivo del pasado y del presente, ya que
tal estudio demuestra irrefutablemente el carácter históricamente
transitorio de la sociedad burguesa y la muerte inevitable de dicha
sociedad.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:238

Historicismo, método histórico

Estudio de los objetos, de los fenómenos y de los acontecimientos
desde el punto de vista de su aparición y de su desarrollo, vinculados
a las condiciones históricas concretas que los han engendrado. El
método dialéctico marxista considera los fenómenos bajo el ángulo de
su conexión interna y de su acción recíproca. No hay en el mundo
hechos aislados; cada fenómeno está ligado a otro. Esa es la razón
por la cual no se puede comprender un fenómeno a menos de abordarlo
históricamente y de analizar la situación concreta con la que ese
fenómeno se relaciona.

El principio marxista del historicismo no tiene nada que ver con la
substitución del estudio de la historia concreta por esquemas
abstractos desgajados de la vida. El método marxista excluye toda
mutilación de la realidad, toda interpretación tendenciosa del pasado
separado de las condiciones históricas.

La sociología burguesa es antihistórica y metafísica por su propia
naturaleza. Las escuelas sociológicas burguesas, neokantiana (ver
Neo-kantismo) y otras, niegan el principio del historicismo, las leyes
objetivas del desarrollo de la sociedad humana. La hostilidad de la
sociología burguesa hacia el historicismo es debida al terror que le
inspiran la verdad histórica, el estudio objetivo del pasado y del
presente, pues un estudio tal demuestra en forma irrefutable que la
sociedad capitalista tiene, históricamente, un carácter transitorio.
(ver igualmente Conexión e interacción de los fenómenos; Dogma,
dogmatismo).

Diccionario filosófico · 1965:220

Principio del conocimiento de las cosas y de los fenómenos en su
desarrollo, en su formación, en su nexo con las condiciones históricas
concretas que los determinan. El historicismo significa examinar los
fenómenos como producto de un determinado desarrollo histórico, desde
el punto de vista de cómo han aparecido, evolucionado y llegado al
estado actual. Como procedimiento propio de la investigación teórica,
el historicismo no toma en consideración cualquier cambio (aunque sea
cualitativo), sino tan sólo aquel en que se expresa la formación de
propiedades y nexos específicos determinantes de la esencia y de la
peculiaridad cualitativa de las cosas. El historicismo presupone
admitir que las cosas cambian con carácter irreversible y sucesivo.
Se ha convertido en uno de los principios fundamentales de la ciencia,
a la que ha permitido establecer un cuadro científico de la naturaleza
y descubrir las leyes de su desarrollo (por ejemplo, la teoría
darvinista de la evolución). Gracias a este principio, parte
inseparable e importante del método dialéctico, el marxismo ha podido
explicar la esencia de fenómenos sociales tan complejos como el
Estado, las clases y otros, prever el carácter históricamente
transitorio del capitalismo, la inevitabilidad de su sustitución por
el socialismo. Uno de los rasgos característicos de la filosofía, de
la sociología y de la lógica burguesas contemporáneas estriba en negar
el principio del historicismo, en luchar contra él o en interpretarlo
en un sentido empírico positivista.

Diccionario de filosofía · 1984:210-211

Principio del conocimiento de las cosas y los fenómenos en su devenir
y desarrollo, en ligazón orgánica con las condiciones que los
engendran. El historicismo significa aquel enfoque de los fenómenos,
que incluye la investigación de su surgimiento y las tendencias de su
desarrollo y los estudia en el aspecto tanto del pasado como del
futuro. Como determinado método de investigación teórica, el
historicismo es la fijación no de todo cambio (aunque sea
cualitativo), sino del cambio en el que se expresa la formación de las
propiedades y conexiones específicas de las cosas, que determinan la
esencia y originalidad de estas últimas. El historicismo presupone el
reconocimiento del carácter irreversible y continuo de los cambios de
las cosas. El historicismo se convirtió en importantísimo principio
de la ciencia, que le permitió dar un panorama objetivo de la
naturaleza y descubrir las regularidades de su desarrollo (por
ejemplo, la teoría darwinista de la evolución). Merced a este
principio, que constituye un aspecto inseparable del método
dialéctico, el marxismo pudo explicar la esencia de complicados
fenómenos sociales tales como el Estado, las clases, &c. y prever el
carácter históricamente pasajero del capitalismo y la inevitabilidad
de su sustitución por el socialismo. Un rasgo característico de la
filosofía, la sociología y la lógica burguesas modernas consiste en la
negación del principio del historicismo, la lucha contra él, o una
interpretación tal que le castre su contenido materialista y
dialéctico.

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