4-Juicio

Juicio

Diccionario filosófico marxista · 1946:164

El juicio es la forma de pensar, mediante la cual el hombre refleja la
conexión objetiva de los lados, propiedades y momentos singulares en
los objetos y fenómenos. Los juicios se expresan en el lenguaje en
forma de proposiciones (“La rosa es roja”). En los juicios más
simples se refleja la dialéctica objetiva que es inherente a la
Naturaleza. “Comenzando por lo más simple, lo más corriente, lo más
popular”, &c., por una proposición CUALQUIERA: “las hojas del árbol
son verdes”; “Juan es un hombre”; “Boby es un perro”; &c., hay ya en
ello (como genialmente lo hizo notar Hegel) dialéctica: lo que es
SINGULAR es general” (Lenin). La forma más simple de juicio es la que
registra un hecho singular, por ejemplo, “el frotamiento produce
calor”. El desarrollo del conocimiento conduce a un grado más alto de
juicios, por ejemplo, “todo movimiento mecánico puede, con la ayuda
del frotamiento, convertirse en calor”. El ulterior desarrollo de la
ciencia conduce a la universalidad, al descubrimiento de la ley
universal de la Naturaleza: “cualquier forma de movimiento puede y
debe convertirse en cualquier otra forma de movimiento”. La
existencia de diversas formas de juicio, está condicionada por el
desarrollo histórico del conocimiento sobre la base de la práctica
material social. Por eso, las formas de juicio no pueden ser
explicadas y comprendidas como formas puras, es decir, al margen del
contenido real del conocimiento, al margen de la historia de las
diversas ciencias. Esto no lo puede comprender la lógica formal, que
concibe el juicio como la mera forma del pensar. El juicio es
definido por la lógica formal como la conexión de nociones o de
representaciones. El criterio fundamental de la veracidad de los
juicios en la lógica formal, es el principio de la incompatibilidad de
los juicios contradictorios entre sí. La lógica formal enseña que de
dos juicios contradictorios, siendo uno de ellos verdadero, el otro
resulta forzosamente falso; con la falsedad de uno de ellos, el otro
resulta verdadero. Por ejemplo, de los dos juicios: “Juan es bueno” y
“Juan no es bueno”, siendo verdadero el primero, el otro debe ser
forzosamente falso, y con la falsedad de uno, verdadero el otro. No
obstante la evidencia aparente de esta ley, ella no sirve para
determinar la veracidad o falsedad del juicio. La lógica dialéctica
enseña a diferenciar estrictamente los juicios verdaderos de los
juicios falsos, pero el criterio lógico-formal para tal diferenciación
es absolutamente insuficiente, puesto que no se refiere al contenido
del juicio. Por ejemplo, el juicio: “la materia es continua y
discontinua”, según la lógica formal, debe ser reconocido como falso,
pro en realidad, este juicio, como lo está probando la ciencia
contemporánea, refleja con profunda justeza la esencia de la materia.
El único criterio de la verdad de los juicios es su consonancia con la
realidad objetiva.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:265-266

Una de las formas esenciales del pensamiento. El juicio es el acto de
conocimiento que, por medio de la afirmación o de la negación, revela
la presencia o la ausencia de tal o cual carácter en un objeto o en un
fenómeno. Todo saber es, antes que nada, un juicio, pues sólo los
juicios afirman o niegan algo. A partir del momento en que tomamos
conciencia de nuestras percepciones, ya formularnos un juicio. Un
juicio comprende generalmente un sujeto, un atributo y finalmente la
cópula que reúne a ambos en un solo acto. Así, en el juicio “Juan es
hombre”, Juan es el sujeto, hombre es el atributo y es, la cópula.
Juan es elemento particular, y hombre, el elemento general. La unión
de lo particular y de lo general nos permite juzgar acertadamente un
objeto. En la naturaleza, lo particular y lo general constituyen una
unidad. Al oponer el sujeto al atributo con propósitos de
conocimiento (“Juan es hombre”), el juicio parece romper esta unidad,
pero para restablecerla de inmediato en el acto del juicio, reflejando
la realidad misma, la unidad de lo particular y de lo general. La
cópula es un elemento muy importante del juicio.

La filosofía marxista-leninista ha elaborado una teoría científica del
juicio. La lógica metafísica consideraba el juicio como una simple
reunión de conceptos, aunque Aristóteles (ver) lo interpretaba ya como
materialista: “Tiene razón quien toma por desunido lo que está
desunido, y por unido lo que está unido; se equivoca aquel cuya
opinión se opone a las cosas”. Todo juicio es verdadero o falso. Los
juicios verdaderos reflejan la realidad objetiva, mientras que los
juicios falsos no concuerdan con ella. Los juicios pueden ser
afirmativos o negativos. Los primeros unen en el pensamiento lo que
está unido en la realidad, mientras que los segundos separan lo que
está separado en la naturaleza. El juicio no se reduce jamás a la
fórmula metafísica A es A. Amplía constantemente el conocimiento.
“El hecho de que la identidad contiene en sí la diferencia está
enunciado en toda proposición cuyo predicado es necesariamente
diferente del sujeto: el lirio, es una planta, la rosa es roja. Aquí
ya sea en el sujeto, ya sea en el predicado, hay algo que no está
incluido, o en el sujeto o en el predicado” (Engels, Dialéctica de la
naturaleza, Ed. rusa).

En su Dialéctica de la naturaleza (ver), Engels ofrece una notable
clasificación dialéctica de los juicios singulares (“el frotamiento es
una fuente de calor”). Luego vienen los juicios particulares (“todo
movimiento mecánico puede transformarse en calor por medio del
frotamiento”) que muestran que una forma particular del movimiento, la
forma mecánica, puede, en ciertas circunstancias, transformarse en
otra forma de movimiento, el calor. El tercer juicio, llamado
universal, es de un orden superior. (“Toda forma del movimiento puede
y debe necesariamente, en condiciones determinadas para cada caso,
convertirse directa o indirectamente en toda otra forma del
movimiento”). Todo juicio se expresa por medio de una proposición.
El estudio del juicio debe tener en cuenta el análisis de las formas
de la proposición, a la luz de la teoría marxista de la unidad del
lenguaje y del pensamiento.

Diccionario filosófico · 1965:254

Pensamiento expresado en forma de proposición enunciativa en la cual
se asevera algo sobre las cosas; objetivamente, es verdadero o falso.
Ejemplos de juicios: “Todos los planetas giran en torno al Sol”, “Si
un número es divisible por 10, también lo es por 5”. “Ivánov obtendrá
‘sobresaliente’ en los exámenes”. Los dos primeros juicios son
verdaderos. El tercero, puede resultar falso (si resulta que Ivánov
no obtiene ‘sobresaliente’ en los exámenes), pese a que quien formula
dicho pensamiento puede suponer que enuncia una verdad. La hipótesis
también constituye un juicio y objetivamente es o bien verdadera o
bien falsa, aunque todavía no haya sido demostrada ni refutada. En
cambio, las leyes de la ciencia son juicios cuya veracidad ha sido
comprobada. No forman parte de los juicios los pensamientos que no se
pueden caracterizar desde el punto de vista de la verdad o de la
falsedad (interrogaciones, mandatos, ruegos, &c.). Los juicios pueden
clasificarse en simples y compuestos. Se consideran como juicios
simples en tal o cual sistema lógico aquellos que, en los límites del
sistema dado, no pueden descomponerse en otros juicios. Los
compuestos se forman de juicios simples mediante distintos nexos
lógicos (por ejemplo, las conjunciones “y” [conjunción copulativa],
“o” [disyunción], “si… entonces” [implicación]). La veracidad o
falsedad de los juicios compuestos constituye una función de la
veracidad o le falsedad de los simples: conociendo el significado de
los juicios simples, podemos determinar el significado (veracidad o
falsedad) de los compuestos. En la lógica formal, tradicional, solían
examinarse, en calidad de simples, cuatro clases de juicios (a partir
de ellos formuló Aristóteles su silogística): 1) universales
afirmativos; su estructura se representa mediante la fórmula “Todos
los S son P”, donde S es el signo del sujeto del juicio, P es el signo
del predicada del sujeto, y “son” (es) constituye la cópula; ejemplo
de tal silogismo: “Todos los líquidos son elásticos”; 2) universales
negativos; su estructura es: “Ningún S es P”; ejemplo de semejante
juicio: “Ninguna ballena es pez”; 3) particulares afirmativos; su
estructura es: “Algunos S son P”; ejemplo de semejante juicio:
“Algunos metales son líquidos”; 4) particulares negativos; su
estructura es: “Algunos S no son P”; ejemplo de semejante juicio:
“Algunos metales no se oxidan”. La teoría de los juicios fue
desarrollada detalladamente por Aristóteles en los tratados Sobre la
interpretación y Primeros Analíticos (Proposición).

Diccionario de filosofía · 1984:241

Pensamiento expresado en forma de proposición en la que se afirma algo
sobre los objetos y que objetivamente es auténtico o falso. Ejemplos
de juicio: “Todos los planetas giran en torno al Sol”, “Si un número
se divide por 10, se divide también por 5”, “Juan Pérez rendirá
brillantemente el examen”. Los dos juicios primeros son auténticos,
mientras que el tercero puede resultar falso, si es que Juan Pérez no
rinde el examen brillantemente, aunque el que expuso este pensamiento
hubiese supuesto que decía verdad. Una hipótesis constituye un juicio
y objetivamente es auténtica o falsa aunque no haya sido demostrada ni
refutada. Las leyes de la ciencia son juicios cuya autenticidad ha
sido demostrada. No son juicios los pensamientos que no pueden ser
caracterizados desde el punto de vista de la verdad o la falsedad
(preguntas, órdenes, solicitudes, &c.). Los juicios pueden ser
divididos en simples y compuestos. Uno u otro sistema lógico
considera como simples los juicios desintegrables en otros juicios en
el marco de este sistema. Los juicios compuestos se forman de los
simples con ayuda de distintas conexiones lógicas (por ejemplo, de las
conjunciones “y” (conjunción), “si… entonces” (implicación)). La
autenticidad o la falsedad de los juicios compuestos es función de la
veracidad o falsedad de los simples: conociendo la significación de
los juicios simples, podemos determinar las significaciones
(autenticidad o falsedad) de los juicios compuestos.

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