Comercio

COMERCIO:

rama de la economía nacional en que se efectúa el cambio de los
productos del trabajo en forma de compra— venta de mercancías.

El comercio surgió al aparecer y desarrollarse la producción
mercantil. La esencia y las formas del comercio son determinadas por
el modo dominante de producción.

Bajo el capitalismo, en el que existe la propiedad privada sobre los
medios de producción, el comercio constituye la esfera en que se
invierte el capital comercial (ver) con el fin de obtener ganancias.

El comercio capitalista presenta dos formas principales: al por mayor
(venta de mercancías en grandes partidas) y al por menor (venta de
mercancías a las amplias masas de consumidores). El comercio
capitalista al por mayor se efectúa en las bolsas (ver) de mercancías,
donde se comercia no a base de la mercancía existente, sino a base de
muestras. El comercio al por menor se lleva a cabo a través de un
variado sistema de tiendas (grandes almacenes, tiendas especializadas,
tiendas ambulantes, etc.).

Bajo el capitalismo, ha obtenido cierto desarrollo el comercio
cooperativo. Además del comercio interior, existe el comercio
exterior (ver). El capitalismo presenta como una de sus
características la tendencia a aumentar ilimitadamente la producción
de mercancías, que son portadoras del valor y de la plusvalía, a pesar
de que los mercados interiores y la capacidad adquisitiva de las masas
trabajadoras son muy limitados. Ello explica que los capitalistas
busquen una salida en el comercio exterior intentando apoderarse de
nuevos mercados y multiplicar las ganancias. De este modo, bajo el
capitalismo, el desarrollo del comercio va acompañado de una
agudización de las contradicciones en el interior de cada país y entre
los países.

Bajo el socialismo, el comercio constituye una rama de la economía
socialista y está al servicio del proceso de la circulación de
mercancías. En dependencia de la forma en que se organiza el proceso
comercial y de las funciones que se cumplen, el comercio se divide en
interior y exterior; el primero, a su vez, puede ser al por mayor y al
por menor. El comercio interior se halla representado por la red de
empresas (organizaciones) comerciales que, dentro del país, se
encargan de movilizar las mercancías del lugar en que se producen
hasta el lugar en que los consumidores las adquieren: incluye algunas
operaciones de producción para acabar de elaborar las mercancías
(conservación, selección, empaquetado y embalaje de las mercancías,
etc.). El comercio exterior, monopolio del Estado socialista, corre a
cargo de organizaciones especiales de importación y exportación.

El comercio, bajo el socialismo, se diferencia del comercio
capitalista. Se desarrolla según un plan, está libre de las crisis de
venta, favorece el desarrollo de la producción y contribuye a elevar
el bienestar de los trabajadores. Por sus canales se realiza casi la
totalidad de los artículos de consumo personal mediante su cambio por
los ingresos monetarios de la población, así como la venta de
mercancías destinadas a la producción (abastecimiento material y
técnico). El comercio socialista constituye una forma de trabazón
económica entre la ciudad y el campo, condición necesaria para la
ulterior consolidación de la alianza entre la clase obrera y el
campesinado.

En la U.R.S.S., la existencia de los sectores estatal y cooperativo —
koljosiano hace que se den al mismo tiempo tres formas de comercio
soviético: el estatal, el cooperativo y el del mercado koljosiano. El
comercio estatal se basa en la propiedad de todo el pueblo y
representa el grado más alto de socialización socialista de la esfera
de circulación mercantil. Sus funciones principales son el
abastecimiento técnico-material, las compras estatales de productos
agrícolas y también la venta de artículos de consumo a la población,
sobre todo en las ciudades.

En algunos países socialistas (Bulgaria, Mongolia) el comercio estatal
cuenta asimismo con una amplia red en el campo. El comercio estatal
ocupa el puesto decisivo en el mercado interior de la economía
socialista. En el año 1962, al comercio estatal le correspondió, en
la U.R.S.S., el 67,3% del volumen total de la circulación de
mercancías; al comercio cooperativo, el 28,4%, y al comercio
koljosiano, el 4,3 %.

El comercio cooperativo se lleva a cabo sobre la base de la propiedad
colectiva de los trabajadores que se forma mediante imposiciones de
ingreso y cuotas. Las cooperativas de ese tipo, así como las empresas
comerciales del Estado, operan a tenor de precios fijos: el volumen de
sus operaciones se planifica con anticipación y se refleja en los
planes de la economía nacional.

A diferencia del mercado organizado, representado por el comercio
estatal y cooperativo, el comercio koljosiano no se planifica
directamente por el Estado. No obstante, se halla bajo la acción
económica del mismo. El aumento de la venta de artículos y la
reducción de los precios al por menor en el comercio estatal y
cooperativo provocan un descenso de los precios al por menor en los
mercados koljosianos. La necesidad del comercio koljosiano es dictada
por las peculiaridades que presenta la producción en los koljoses; su
prematura reducción influiría negativamente en el abastecimiento de
víveres para la población. En el proceso de la edificación de la base
material y técnica del comunismo, del perfeccionamiento y desarrollo
del comercio socialista, se van preparando gradualmente las
condiciones necesarias para crear el aparato de distribución comunista
de los productos según las necesidades.

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