División social del trabajo

DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO:

Separación de distintos tipos de trabajo en la sociedad de modo que
los productores se concentran en determinadas ramas y clases de
producción.

La división social del trabajo se refleja en la división de la
economía nacional en sectores (industria, construcción, agricultura,
transporte etc.) y en ramas de la producción (industria ligera,
construcción de maquinaria, metalurgia, ganadería, horticultura,
etc.).

La división social del trabajo, así como la división del mismo en una
empresa, implica una especialización profesional de los trabajadores
de la producción.

El grado de desarrollo de la división social del trabajo caracteriza
el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. La primera gran
división social del trabajo —separación de las tribus dedicadas a la
ganadería— contribuyó a elevar sensiblemente la productividad del
trabajo y creó las premisas materiales para el nacimiento de la
propiedad privada, de la sociedad de clases. La segunda gran división
social del trabajo —los oficios se separaron de la agricultura—
contribuyó a la ulterior elevación de la productividad del trabajo y,
junto a la primera gran división social del trabajo, hizo que se
ampliara la producción de artículos destinados especialmente al cambio
y que creciera la producción mercantil.

El desarrollo de la economía mercantil y la ampliación del mercado
condicionaron el surgimiento de la tercera gran división social del
trabajo: la formación de la clase de los mercaderes.

El progreso de la división social del trabajo en las sociedades
basadas en la explotación presenta un carácter clasista antagónico y
en parte encuentra su expresión en el nacimiento y desarrollo de la
oposición entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y
el trabajo físico.

Bajo el capitalismo, la división social del trabajo se desarrolla
espontáneamente. El desigual avance de las distintas esferas y ramas
de la producción, la anarquía de la producción social y la enconada
lucha competitiva provocan una constante desproporción y un
despilfarro incesante del trabajo social. En la economía capitalista
la producción se especializa con miras a obtener ganancias. El
proceso de desarrollo de la división social del trabajo acentúa el
carácter social de la producción capitalista, creando las premisas
materiales del socialismo. La división social del trabajo llega a
rebasar los límites de la economía nacional, el comercio internacional
se desarrolla sobre la base de la gran producción maquinizada y estas
circunstancias hacen que surja la división capitalista internacional
del trabajo (ver).

Bajo el socialismo, la división social del trabajo se diferencia por
principio de la división del trabajo en el régimen capitalista. Se
desarrolla según un plan con miras al crecimiento de la producción
social y a la elevación de la productividad del trabajo y ello con el
fin de satisfacer las necesidades de la sociedad y de cada uno de sus
miembros. El emplazamiento socialista de la producción, la
especialización y la cooperación de las empresas abren amplias
posibilidades para que se utilicen de manera más completa y eficiente
el potencial de producción, los recursos laborales y materiales. Con
el nacimiento del sistema socialista de economía mundial, la división
social del trabajo rebasa el marco de los diversos pulses socialistas,
aparece la división socialista internacional del trabajo (ver).

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