Monopolio capitalista

MONOPOLIO CAPITALISTA

Convenio, unión o agrupación de capitalistas que concentran en sus
manos una gran parte de la producción y de la venta de mercancías con
el fin de asegurarse elevadas ganancias monopolistas.

Surge el monopolio cuando la producción y el capital alcanzan un
elevado nivel de concentración. Al convertirse el capitalismo
premonopolista en imperialismo (ver), a finales del siglo XIX y
comienzos del XX, los monopolios capitalistas empezaron a influir de
manera decisiva en la economía y en la política de los países
capitalistas.

Las formas más simples de monopolio son los «corners», «rings»,
«pools» y convenciones todos ellos asociaciones fundadas en acuerdos a
corto plazo concernientes sobre todo a la esfera de la circulación; se
dedican a la compra de ciertas mercancías con el fin de revenderlas a
precios más elevados y obtener ganancias monopolistas y dejan de
existir al vencer el plazo del acuerdo.

Constituyen formas más desarrolladas de monopolio, los cártels, los
sindicatos, los trusts y los consorcios. Los capitalistas que forman
parte de un cártel y producen artículos homogéneos, con el fin de
obtener superganancias se reparten los mercados de venta, establecen
de común acuerdo altos precios de monopolio, mas conservan la
independencia comercial y de producción.

Los sindicatos efectúan conjuntamente la venta de mercancías y la
compra de materias primas; las empresas de los capitalistas aislados,
conservan la independencia de producción, mas pierden la independencia
comercial. Los trusts unifican la actividad comerciar y productiva de
las empresas. Los capitalistas que entran en el trust pasan a ser
socios o accionistas del mismo y se subordinan a una dirección única.
Los consorcios abarcan conjuntos de empresas heterogéneas, compañías
enteras en diversas esferas de la economía sobre la base de la
dependencia general respecto a un determinado grupo de la oligarquía
financiera (ver).

En el período del tránsito al imperialismo, en los países capitalistas
de Europa Occidental se dieron como característicos los cártels y los
sindicatos en los Estados Unidos alcanzaron además, amplio desarrollo
los trusts y consorcios; en la Rusia prerrevolucionaria, la forma
característica de los monopolios fueron los sindicatos. En la
actualidad, en todos los países capitalistas los trusts y los
consorcios constituyen las formas de monopolio dominantes. Con el fin
de obtener elevadas ganancias, los monopolios utilizan al Estado
burgués, convertido en comité de administración de la burguesía
monopolista (ver Capitalismo monopolista de Estado). En el seno de
los monopolios y entre ellos, se sostiene una encarnizada lucha
competitiva por obtener elevadas ganancias monopolistas. Con
frecuencia ello conduce a la desintegración de las agrupaciones
monopolistas a la absorción de los débiles por los monopolistas más
fuertes. El dominio de los monopolios acentúa la anarquía de la
producción capitalista, destaco más aun el parasitismo y la
descomposición del capitalismo, ahonda las crisis económicas agudiza
la lucha de clases en la sociedad burguesa así como el movimiento de
liberación nacional de los pueblos coloniales y dependientes contra el
imperialismo.

Por otra parte, los monopolios capitalistas socializan en alto grado
el trabajo y la producción en el marco de la propiedad privada
capitalista sobre los medios de producción con lo cual preparan las
premisas objetivas de la revolución socialista (ver «Integración»,
Uniones monopolistas de Estado internacionales).

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