Oligarquía financiera

OLIGARQUÍA FINANCIERA

Reducido grupo de grandes capitalistas financieros que poseen
monopolios industriales y bancarios y ejercen, de hecho, el dominio
económico y político sobre las ramas más importantes de la economía en
los países imperialistas.

En la época del imperialismo a la vez que se concentra la producción
en empresas colosales y se forman monopolios industriales en íntima
relación con dichos fenómenos se amplían los bancos y surgen los
monopolios bancarios. En un pequeño número de bancos se concentra la
parte principal de todos los depósitos capitalistas. Casi todas las
operaciones monetarios del país se efectúan por mediación de los
bancos. Éstos, adquiriendo títulos de valor de toda clase y acciones
de compañías diferentes se convierten en copropietarios de las
empresas industriales comerciales y de otro tipo, Por otra parte, los
dueños de las empresas industriales actúan como copropietarios de los
bancos.

Los magnates del capital financiero (ver) ocupan simultáneamente los
puestos dirigentes en las empresas bancarias y en las empresas
industriales de carácter monopolista. El dominio de la oligarquía
financiera se extiende a la vez a las esferas más diversas de la
economía capitalista. El crecimiento de los monopolios y del capital
financiero lleva al dominio de pequeños grupos financieros en la
economía de los países imperialistas. Por ejemplo, en la economía de
los Estados Unidos, dominan varios grandes grupos financieros que
controlan a centenares de corporaciones en diversas ramas de la
industria, de la banca, de seguros, etc. Son los Morgan, los
Rockefeller, los Dupont y otros.

El dominio de la oligarquía financiera tiene la particularidad de que
los grandes financieros disponen no sólo del trabajo ajeno, sino
además, del capital ajeno. Logran establecer semejante control a
través del capital en acciones (ver Sociedad anónima) forma de capital
que se difunde por todas partes en la época del imperialismo y que
proporciona ingentes ganancias a la oligarquía financiera.

El dominio de la oligarquía financiera en la vida económica de los
países capitalistas se combina y completa con su dominio en la
política. En los organismos gubernamentales de los países
imperialistas, los puestos mas importantes se hallan ocupados por los
propios miembros de la oligarquía financiera o por sus protegidos.

El dominio de la oligarquía financiera contribuye a intensificar el
yugo de clase y nacional, a profundizar el parasitismo y la
desocupación del capitalismo y por este motivo tiene un carácter
reaccionario.

La oligarquía financiera acentúa la tensión en las relaciones
interestatales, procura desencadenar una nueva guerra mundial. Los
magnates financieros de los Estados Unidos organizan la «Santa
Alianza» de los imperialistas contra los países socialistas y el
movimiento de liberación nacional de los pueblos que luchan contra el
yugo imperialista.

La oligarquía financiera recurre al establecimiento de regímenes
fascistas, al ejército y a la policía como última tabla de salvación
frente al inevitable hundimiento del imperialismo.

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