Período de transición del capitalismo al socialismo

PERÍODO DE TRANSICIÓN DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO

Período histórico que se inicia cuando la clase obrera, aliada con el
campesinado conquista el poder político y termina con la edificación
del socialismo, mera fase de la sociedad comunista.

«Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el
periodo de la transformación revolucionaria de la primera en la
segunda. Y a este período corresponde también un período político de
transición cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura
revolucionaria del proletariado» (O. Marx).

El período de transición se debe a las condiciones especiales en que
surge y se desarrolla el modo comunista de producción.

Cuando se produjo el tránsito del modo feudal de producción al modo
capitalista, las relaciones de producción burguesas ya habían surgido
en el seno del feudalismo, donde existían en forma de tipo económico;
ello era posible gracias a que los dos modos de producción poseen una
base económica común, del mismo tipo: la propiedad privada sobre los
medios de producción.

La sociedad socialista se diferencia, por principio, de la capitalista
y no puede nacer en el seno del capitalismo.

Bajo el capitalismo únicamente se crean las premisas materiales del
socialismo. La producción socialista se basa en la propiedad social
sobre los medios de producción, tipo de propiedad que excluye la
explotación del hombre por el hombre. La propiedad social sobre los
medios da producción no puede surgir espontáneamente dentro del
capitalismo.

Para que pueda aparecer, es necesario que se lleve a cabo la
revolución socialista y que se establezca el poder de los
trabajadores. El proceso de creación de la primera fase del
comunismo, el socialismo, se basa en varias leves de carácter general,
cuya necesidad se ve confirmada por la experiencia de la Unión
Soviética y de los otros países socialistas.

Estas leyes generales como se indicó en la Declaración formulada por
la Conferencia de representantes de los partidos socialistas y obreros
de los países socialistas, celebrada en 1957, son: dictadura del
proletariado con partido marxista – leninista al frente; alianza de la
clase obrera con la masa fundamental de los campesinos y con otras
capas de trabajadores; liquidación de la propiedad capitalista y
establecimiento de la propiedad social sobre los medios fundamentales
de producción; gradual transformación socialista de la agricultura;
desarrollo planificado de la economía nacional dirigido a la
construcción del socialismo y el comunismo, a la elevación del nivel
de vida de los trabajadores; cumplimiento de la revolución socialista
en la esfera de la ideología y de la cultura y formación de una
numerosa intelectualidad fiel a la clase obrera; liquidación del yugo
nacional y establecimiento de la igualdad de derechos y de la amistad
fraterna entre los pueblos sobre la base de los principios del
internacionalismo proletario; defensa de las conquistas del socialismo
frente a los ataques de los enemigos exteriores e interiores.

El socialismo puede edificarse con éxito tan sólo si se aplican con
espíritu creador las leyes generales en función de las condiciones
históricas concretas. Para llevar a cabo hasta el fin la revolución
socialista y erigir una sociedad socialista es condición decisiva la
existencia de la dictadura del proletariado. En las actuales
condiciones, con la existencia del sistema socialista mundial, es
posible el tránsito al socialismo evitando el capitalismo (ver Estado
de democracia nacional, Vía no capitalista de desarrollo).

Sobre la base de la propiedad social, se desarrolla la forma
socialista de economía, cuya esfera de acción se amplia
incesantemente. En la economía del período de transición, al lado del
sector socialista existen otras formas económico-sociales, basadas en
la propiedad privada sobre los medios de producción. Entre ellas se
cuentan el tipo económico capitalista y la pequeña producción de
mercancías. La experiencia ha demostrado que los tres tipos citados
de economía se dan en todos los países, durante el período de
transición.

A los tres tipos económicos fundamentales del período de transición
corresponden las clases: la clase obrera, la pequeña burguesía (sobre
todo el campesinado) y la burguesía. Al mismo tiempo, en varios
países, al lado de los tres tipos económicos citados pueden existir
otros. Así, por ejemplo, en la economía del período de transición de
la Unión Soviética y de algunos otros países socialistas han existido
cinco tipos diferentes de organización económicosocial: la economía
campesina patriarcal, la pequeña producción de mercancías, el
capitalismo privado, el capitalismo de Estado (ver) y el socialismo.
Por consiguiente, en el período de transición se dan varios tipos de
economía. El dominante es el socialista. Ocupa la posición principal
en la economía y abarca la industria, el transporte, los medios de
comunicación, los bancos, el comercio exterior y una considerable
parte del comercio interior, etc.

El sector estatal desempeña el papel decisivo en la creación de la
base material y técnica del socialismo. En el período de transición
se lleva a cabo la transformación socialista de la agricultura
mediante la cooperación gradual de las pequeñas haciendas campesinas
según el principio de la voluntariedad. De este modo, en la ciudad y
en el campo se establece el régimen socialista.

El período de transición se caracteriza porque en él actúan las leyes
del socialismo y del capitalismo. La esfera de acción de las leyes
económicas del socialismo se amplía sin cesar, mientras que la de las
leyes económicas del capitalismo, por el contrario se reduce.

La transformación de la sociedad, en el período de transición,
transcurre en las condiciones de la lucha de clases. Para combatir a
las clases caducas, la clase obrera se apoya en el campesinado
trabajador y en otras capas de trabajadores. La contradicción
fundamental del período indicado es a que se da entre el socialismo
ascendente y el capitalismo agonizante. «El período de transición no
puede dejar de ser un periodo de lucha entre el capitalismo agonizante
y el comunismo naciente: o en otras palabras: entre el capitalismo
vencido pero no aniquilado y el comunismo ya naciente pero aún muy
débil» (V. I. Lenin).

La lucha entre el socialismo y el capitalismo responde al principio de
«quien vencerá a quién». El haber cumplido con éxito el plan de Lenin
para la edificación del socialismo permitió al pueblo soviético, ya al
final del segundo plan quinquenal, suprimir la diversidad de tipos
económicos y construir en lo fundamental el socialismo.

Aprovechando la experiencia de la U.R.S.S., otros países socialistas
están ya coronando también, la edificación socialista. La victoria
del socialismo significa que en el país domina de manera absoluta el
sistema socialista de economía y que se ha acabado con las clases
explotadoras. La sociedad socialista consta de dos clases amigas: la
clase obrera y el campesinado koljosiano, y la capa de la
intelectualidad socialista. La victoria del socialismo significa que
se ha llegado al término del período de transición y que la sociedad
ha entrado en el estadio de la transición gradual a la fase superior
del comunismo.

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