Producción capitalista maquinizada

PRODUCCIÓN CAPITALISTA MAQUINIZADA

Tercera fase del desarrollo capitalista en la industria; constituye un
proceso de producción de plusvalía sobre la base de aplicar sistemas
de maquinas.

Al pasar de la manufactura (ver) capitalista a la fábrica -forma
superior de la cooperación capitalista del trabajo- y al sustituir la
elaboración manual por la mecanizada se aseguró el dominio de las
relaciones capitalistas de producción, se creó la correspondiente base
material y técnica del capitalismo.

El crecimiento de la producción capitalista maquinizada hizo que se
desarrollaran las relaciones sociales de la sociedad burguesa
contribuyó a que se agudizaran todas las contradicciones del
capitalismo. Se ahondó en proporciones inmensas la que existe entre
el trabajo y el capital. Con el establecimiento de la gran industria
maquinizada, el capital subordina definitivamente al trabajo. En el
régimen capitalista, las máquinas son un instrumento de explotación de
los obreros un medio para que los capitalistas obtengan plusvalía. El
capital instala una máquina únicamente si su valor es menor que el de
la fuerza de trabajo que la maquina sustituye. El empleo de
maquinaria permite utilizar ampliamente en la producción el trabajo de
mujeres y niños, que se paga menos. En su afán de abaratar la
producción y temiendo que las máquinas se desgasten rápidamente los
capitalistas aumentan el tiempo en que éstas funcionan, prolongan la
jornada de trabajo establecen nuevos turnos y el trabajo de noche.
«De ahí -dice Marx- la paradoja económica de que el medio más poderoso
para reducir el tiempo de trabajo se convierta en el medio más seguro
para convertir todo el tiempo de la vida del obrero y su familia en
tiempo de trabajo que se ofrece al capital para aumentar el valor del
mismo». Como quiera que la prolongación de la jornada de trabajo
tiene sus límites físicos, los capitalistas intensifican el trabajo
haciendo más densa la jornada en los límites del mismo tiempo,
aumentan la velocidad y el número de máquinas controladas por un solo
obrero, establecen la cadena móvil, etc. El empleo de máquinas, bajo
el capitalismo lleva a su extremo la separación entre el trabajo
intelectual y el físico; agrava la contradicción entre la ciudad y el
campo, que queda subordinado por entero a la ciudad; concentra la
producción en mayor escala, con lo que se ahonda la división social
del trabajo; la producción adquiere un carácter cada vez más social.

El trabajo en común de numerosos obreros de las grandes fabricas y
plantas industriales capitalistas los une, los disciplina y organiza
para luchar contra el capitalismo. Con el dominio del capital
monopolista, la maquinaria y la aplicación de los resultados de la
ciencia y de la técnica en la producción se utilizan cada vez más para
aumentar la explotación de la clase obrera. El imperialismo aprovecha
los descubrimientos de la técnica y el progreso técnico para
militarizar la economía de los países capitalistas, con lo que mutila
el desarrollo de las fuerzas productivas y condena la producción
capitalista a bajos ritmos de desarrollo.

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