Producción mercantil simple

PRODUCCIÓN MERCANTIL SIMPLE

Producción basada en la propiedad privada de los medios de producción
y en el trabajo personal de los productores, que elaboran artículos
destinados a la venta en el mercado.

Los representantes más típicos de la producción mercantil simple son
los pequeños campesinos y los artesanos que no explotan trabajo ajeno.
Dicho tipo de producción constituye un régimen económico que ha
existido en diversas formaciones económico-sociales.

Por su naturaleza, la producción mercantil simple posee un doble
carácter. Como quiera que se basa en la propiedad privada sobre los
medios de producción, el pequeño campesino o el artesano es un
propietario y esto le aproxima al capitalista. Por otra parte, la
producción mercantil simple tiene su raíz en el trabajo personal, el
productor es un trabajador, y esto le aproxima al proletariado.

La producción mercantil simple y la capitalista se diferencian entre
sí por la fuente de que emana la propiedad privada sobre los medios de
producción. En el primer caso, dicha propiedad se basa en el trabajo
personal del productor; en el segundo se basa en la explotación de los
obreros asalariados.

En la economía mercantil simple son mercancía únicamente los productos
del trabajo humano, mientras que en la capitalista, la propia fuerza
de trabajo del hombre se convierte en mercancía. La producción
mercantil simple se desarrolla bajo la acción de la ley del valor
(ver), ley que, mediante la fluctuación de los precios de las
mercancías y de la competencia en el mercado regula espontáneamente la
distribución de los medios de producción y de la fuerza de trabajo
entre las diferentes ramas de la producción.

En la producción mercantil simple, la acción de esta ley lleva al
desarrollo espontáneo de las fuerzas productivas. La magnitud del
valor de la mercancía es determinada por el trabajo socialmente
necesario (ver). Los productores que utilizan una técnica más elevada
y que organizan mejor la producción, producen sus mercancías con menos
gastos que los socialmente necesarios. En cambio la venta de las
mercancías se efectúa a los precios que corresponden al trabajo
socialmente necesario. Ello hace que el productor obtenga un
excedente de dinero y se enriquezca, lo cual induce a los demás
productores a introducir métodos de producción más perfeccionados.

La producción mercantil simple es inestable. La acción espontánea de
la ley del valor, las fluctuaciones de los precios y la competencia
hacen que la economía mercantil simple se descomponga y que los
productores se diferencien: unos (la minoría) se enriquecen; otros (la
mayoría) se arruinan. El proceso de diferenciación de los productores
en determinadas condiciones históricas – concretamente: cuando existe
la propiedad privada sobre los medios de producción y la fuerza de
trabajo se convierte en mercancía- da origen a la burguesía y al
proletariado, engendra el capitalismo, constituye la base inicial para
que nazca el modo capitalista de producción. Mas esta no implica la
desaparición absoluta de la producción mercantil simple.

En el momento mismo de la revolución socialista, la producción
mercantil simple se mantiene en la mayor parte de los países, y abarca
importantes capas de la población. El Estado socialista, en
consonancia con el plan cooperativo formulado por Lenin, incorpora a
los pequeños productores de mercancías a la vía socialista de
desarrollo (ver Plan cooperativo de Lenin). Este tránsito se ha
realizado por primera vez en la historia en la Unión Soviética, y
luego en una serie de otros países socialistas.

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