Propiedad

PROPIEDAD

Apropiación de los bienes materiales creados en la producción.

La propiedad siempre se presenta bajo una forma históricamente
determinada; su contenido y forma dependen del modo dominante de
producción. Mientras que los científicos burgueses ven en la
propiedad tan sólo una relación entre los hombres y las cosas,
relación concebida como perpetua e inmutable, la teoría marxista –
leninista considera la producción como la relación fundamental de
producción entre los hombres, entre las clases sociales, relación que
se expresa en la que se da entre ellos y las cosas y se modifica en
consonancia con las cambiantes condiciones económicosociales de vida
de la sociedad humana.

El papel principal en la apropiación lo desempeña la propiedad sobre
los instrumentos y medios de producción. El carácter de la propiedad
se determina en función de quienes son los poseedores de tales
instrumentos y medios. A un estado y a un nivel determinados de las
fuerzas productivas de la sociedad corresponde una forma de propiedad
que les es inherente.

En el régimen de la comunidad primitiva, donde el nivel de las fuerzas
productivas era sumamente bajo, la propiedad sobre los productos del
trabajo y los primitivos instrumentos de producción era comunitaria
colectiva. Al descomponerse dicho régimen, surge la propiedad privada
sobre los medios de producción y los resultados de la misma, así como
sobre el trabajador que se convierte en propiedad del dueño de
esclavos. Cuando aparece la propiedad privada sobre los medios de
producción, nace la explotación del hombre por el hombre, la sociedad
se escinde en dos clases: la de los explotadores y la de los
explotados. En la sociedad feudal, continúa desarrollándose la
propiedad privada. Es en la sociedad capitalista donde la propiedad
privada sobre las medios de producción alcanza su máximo desarrollo,
pues bajo el capitalismo todos los artículos, en lo fundamental, se
producen como mercancías y son propiedad privada de individuos. A
medida que la sociedad burguesa se va desarrollando, en la propiedad
privada de los capitalistas se va concentrando casi la totalidad de
los medios de producción y de los productos del trabajo. En la fase
imperialista, los monopolios capitalistas más importantes en la
industria, en la banca, en la agricultura y en el transporte poseen
capitales gigantescos y son los dueños y señores de los destinos de la
economía en la sociedad burguesa.

El desarrollo de las fuerzas productivas contemporáneas, cada vez más
sociales por su carácter, tropieza con los estrechos marcos de la
propiedad capitalista privada. La anarquía de la producción y la
falta de plan, la enconada competencia entre los dueños de las
empresas capitalistas, las crisis económicas de superproducción, el
bajo nivel de consumo de las masas trabajadoras, la existencia del
paro forzoso de masas junto al hecho de que las empresas trabajan por
debajo de su potencial de producción, todo ello demuestra que el
régimen social basado en la propiedad privada capitalista ha caducado,
se ha convertido en un freno para que la sociedad y sus fuerzas
productivas avancen sin obstáculos, y debe ceder su lugar a un nuevo
régimen social, régimen que abre amplios horizontes al progreso
general tanto en la esfera de la economía, de la técnica y de la
ciencia como en lo que respecta a la incesante elevación del bienestar
de todos los miembros de la sociedad.

En el régimen socialista (primera fase del comunismo) domina la
propiedad social en dos formas: la estatal (de todo el pueblo) y la
cooperativo-koljosiana. La primera pertenece a todo el pueblo en la
persona del Estado y constituye la forma principal de la propiedad
socialista, va unida a la forma y a la organización más elevadas de la
producción social. La segunda constituye una propiedad socialista de
grupo, formada mediante la socialización de los medios de producción
fundamentales de los campesinos y artesanos trabajadores que se
asocian voluntariamente para establecer una economía colectiva.

Bajo el socialismo, existe la propiedad personal de los trabajadores,
que tiene como objeto los productos del trabajo destinados al consumo
personal (los ingresos y ahorros procedentes del trabajo, parte del
fondo de viviendas, objetos de uso doméstico, etc.). Constituye un
tipo especial de propiedad personal la economía auxiliar individual de
los miembros de las cooperativas agrícolas.

Durante el paso del socialismo al comunismo se aproximan y se funden
las dos formas de propiedad socialista; la creación de la base
material y técnica del comunismo lleva a que se forme la propiedad
comunista única en toda la economía nacional. Bajo el comunismo,
todos los hombres trabajarán en consonancia con sus aptitudes,
existirá una igualdad social completa, los miembros de la sociedad se
encontrarán en las mismas condiciones de trabajo y de distribución y
participarán todos, sin excepción, en la gestión de los asuntos de a
sociedad. Las necesidades de los hombres se satisfacen a cuenta de
los fondos sociales. Cada miembro de la sociedad poseerá una parte
del consumo personal y dispondrá de ella (ver Propiedad socialista
estatal, Propiedad cooperativa, Propiedad personal, Propiedad
socialista).

Comparte este artículo