Riqueza nacional

RIQUEZA NACIONAL

Conjunto de bienes materiales de que dispone la sociedad.

Según sea el modo de producción dominante, dicha riqueza es propiedad
de toda la sociedad o de algunas de sus clases, grupos y personas.

Bajo el capitalismo, las clases explotadoras poseen la mayor parte de
la riqueza nacional. Bajo el socialismo, la riqueza nacional se
compone de los bienes materiales acumulados (conjunto de medios de
producción y de artículos de consumo), creados por el trabajo de las
generaciones precedentes y de la actual, y también de los recursos
naturales puestos en explotación.

En el crecimiento de la riqueza nacional desempeña un gran papel la
experiencia de producción y científico-técnica de los trabajadores.
«El grado de habilidad de la población existente constituye siempre
una premisa de toda la producción y, por consiguiente, la principal
acumulación de riqueza» (C Marx).

Los recursos naturales no incorporados aún en el proceso de la
reproducción socialista, constituyen un bien social que es riqueza
nacional en potencia. En dependencia de su significado para la vida
de la sociedad, todos los bienes materiales, creados por el trabajo y
que integran la riqueza nacional, se dividen en las siguientes partes:
1) Fondos de producción, básicos y de rotación, de la economía
nacional, que incluyen los medios de trabajo (máquinas y herramientas,
equipos, edificios e instalaciones destinados a la producción, etc.) y
los objetos de trabajo que han sido sometidos a una elaboración previa
(materias primas, materiales, combustible, etc.). 2) Reservas en
mercancías de la economía nacional. A ellas pertenecen, en primer
lugar, los fondos de circulación: reservas de productos terminados en
los almacenes de las empresas socialistas y de las organizaciones
comerciales destinadas a la circulación según un plan; en segundo
lugar, reservas y fondos de seguros de la economía nacional: parte de
la producción destinada a eliminar posibles desproporcione o a ser
utilizada en circunstancias especiales (por ejemplo, en caso de
desastres) y no colocada, en un momento dado, en la esfera de la
circulación. 3) Fondos no productivos: fondo de viviendas, fondos de
cultura y servicios (escuelas, hospitales, teatros, cines, etc., así
como sus instalaciones). 4) Bienes personales de la población: casas,
menaje, aparatos de uso doméstico. ropa, etc. 5) Bienes naturales
incorporados al proceso de producción: superficies de cultivo,
bosques, aguas, yacimientos minerales explorados, reservas de energía
hidráulica, etc.

Bajo el socialismo, la riqueza nacional pertenece a la sociedad en su
conjunto o a determinadas colectividades económicas, a organizaciones
sociales o, finalmente, a las familias y a los miembros individuales
de la sociedad. Crece rápidamente a medida que se desarrolla la
producción social y aumentan los fondos de acumulación y consumo, así
como también debido a la incorporación, cada vez más amplia y
multilateral, de los recursos naturales a la explotación económica, a
medida que se acumulan y se utilizan los conocimientos científico –
técnicos y la experiencia productiva, a medida que crece el dominio
sobre las fuerzas de la naturaleza. El crecimiento de la riqueza
nacional bajo el socialismo ofrece cada día más posibilidades para
elevar la productividad del trabajo social y para hacerlo más
llevadero, así como también para elevar el nivel de la vida material
del pueblo.

Comparte este artículo