Salario, en el socialismo

SALARIO, EN EL SOCIALISMO:

Forma de remuneración según el trabajo realizado aplicada en el sector
estatal de la economía socialista, remuneración con que se repone en
su valor la parte fundamental de los gastos de trabajo necesario de
quienes laboran en la esfera de la producción material y de quienes
realizan una labor social útil en la esfera no productiva.

La necesidad objetiva de dicha categoría en la economía socialista se
halla condicionada por la acción de la ley de la distribución con
arreglo al trabajo (ver) y por el hecho de que, bajo el socialismo, se
conservan la producción mercantil y el dinero.

A diferencia de lo que ocurre en el régimen capitalista, el salario en
el régimen socialista no se presenta como forma transfigurada del
valor y del precio de la fuerza de trabajo, dado que ésta última, bajo
el socialismo, no es una mercancía. El salario, bajo el socialismo,
expresa relaciones de producción socialistas y sirve como medida de
trabajo y como medida de consumo.

Su magnitud se halla en dependencia de la cantidad y la calidad del
trabajo; caracteriza, por ende, la aportación laboral de cada
trabajador. El perfeccionamiento del Salario constituye uno de las
medidas mas importantes para utilizar plenamente el estimulo del
interés material, objetivamente inherente al socialismo (ver Estímulos
materiales y morales del trabajo). Como medida de consumo, el salario
sirve de fuente principal para satisfacer las necesidades materiales
culturales de los obreros y de los empleados. El Estado socialista
fija el nivel de los salarios según un plan, teniendo en cuenta, en
primer lugar, las diferencias entre trabajo calificado y no
calificado, entre trabajo pesado y no pesado.

Por otra parte, regulando el nivel de los salarios se asegura una
distribución más racional de las reservas de mano de obra entre las
diversas ramas de la economía y las regiones económicas del país. Se
tienen en cuenta las múltiples condiciones de la remuneración del
trabajo a través de un sistema de tarifas tomadas como base para la
organización del salario.

En la economía socialista existen dos formas principales de salario:
por obra realizada y por tiempo. El salario por obra realizada
-salario que depende de lo que el trabajador elaborapuede ser directo,
progresivo con pago de primas, e indirecto por obra realizada.
También existe el salario individual por obra realizada y el
colectivo. Las formas colectivas de salario van ganando en
importancia sin cesar, pues contribuyen a elevar la productividad del
trabajo, a mejorar la calidad de la producción y a formar en los
trabajadores el espíritu del colectivismo, la actitud comunista ante
el trabajo. El salario por tiempo -en este caso el salario depende de
la duración del tiempo de trabajo y de la calificación del
trabajadorse subdivide en salario simple por tiempo y salario por
tiempo con pago de premios.

Dado que en la producción se establecen cada día más métodos de
mecanización compleja del trabajo, de producción continua y en cadena,
se va ampliando la esfera en que se aplican salarios por tiempo (sobre
todo con pago de premios). Cuando se planifican los salarios y se
controla cómo se han aplicado, es de enorme transcendencia para la
economía nacional hacer que el incremento de la productividad del
trabajo preceda a la elevación de los salarios, pues esto permite que
la producción social aumente y, en última instancia, que se eleve el
bienestar de los trabajadores.

Para la economía nacional de la U.R.S.S., la regulación de salarios
efectuada con el fin de elevar el salario mínimo y el de muchas
categorías bajas ha sido de gran importancia. Se han eliminado las
diferencias salariales entre los departamentos administrativos fijando
tarifas únicas por ramas de la producción y por profesiones; se ha
regulado la concesión de premios. También en el período de la amplia
edificación del comunismo sigue siendo necesario perfeccionar los
salarios. Durante el período de perspectiva general, el volumen de
los ingresos reales se elevará en más de 3,5 veces por habitante. Se
irá reduciendo sin cesar la diferencia de niveles salariales entre las
categorías de trabajadores de baja remuneración y las de remuneración
elevada. Este hecho, junto con la creciente satisfacción de las
necesidades de los trabajadores a cuenta de los fondos sociales de
consumo (ver), creará las premisas del paso a la distribución según
las necesidades.

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