Teoría de la «dispersión de la propiedad»

TEORÍA DE LA «DISPERSIÓN DE LA PROPIEDAD»

Es una de las teorías apologéticas de la actual economía política
burguesa ampliamente propagada en los Estados Unidos, Inglaterra,
Francia, Japón, Suecia y otros países capitalistas; afirma que la
propiedad de las sociedades anónimas (ver) no es patrimonio de un
grupo reducido de capitalistas-accionistas, sino de amplias masas de
trabajadores en primer lugar de los obreros y empleados de las
sociedades anónimas.

A despecho de los procesos reales característicos del capitalismo
monopolista contemporáneo, se infieren conclusiones acerca de la
«descentralización de la propiedad», de su dispersión en manos de un
número creciente de pequeños accionistas y acerca de la denominada
«democratización del capital» (ver). El capital monopolista recurre
con frecuencia a la emisión de pequeñas acciones que se distribuyen
entre cierta parte de obreros y empleados. Con ello, los monopolistas
no se guían por consideraciones filantrópicas, sino por su afán de
ganancias, por su deseo de poner al servicio de sus intereses los
recursos de la población.

Esta política posee un carácter francamente expoliador pues no bien
empiezan a fluctuar las cotizaciones, los dueños de pequeñas acciones
sin fuerzas para enfrentarse con la acción espontánea del mercado
capitalista, se ven obligados a vender sus acciones a precios
reducidos. Los monopolios obtienen un doble beneficio: como
vendedores y como compradores de las acciones. Según datos oficiales
de la estadística norteamericana durante los últimos 20 años, el
número de accionistas individuales de los Estados Unidos, incluyendo
los pequeños poseedores de una o dos acciones, se ha mantenido en el
mismo nivel. Al mismo tiempo crece de año en año, sin cesar, el
número de acciones en manos de un reducido grupo de grandes
accionistas capitalistas y de las personas que constituyen la cúspide
de la dirección y administración de las asociaciones monopolistas.

El auténtico sentido de la teoría concerniente a la «dispersión de la
propiedad» estriba en que, para enmascarar la concentración gigantesca
de capitales en manos de un reducido grupo de personas que componen la
actual oligarquía financiera, entre las masas de trabajadores de los
países capitalistas se siembran ilusiones acerca de la posibilidad de
poseer conjuntamente la propiedad bajo el capitalismo, y acerca de la
necesidad de la colaboración de clases, se aparta a los trabajadores
de la lucha revolucionaria por sus intereses radicales.

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