Alienación

Alienación

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:9-10

Alienación

Concepto que caracteriza tanto el proceso como los resultados de
transformar, en determinadas condiciones históricas, los productos de
la actividad humana y de la sociedad (productos del trabajo, dinero,
relaciones sociales, etc.), así como las propiedades y aptitudes del
hombre, en algo independiente de ellos mismos y que domina sobre
ellos; también caracteriza la transformación de fenómenos y
relaciones, cualesquiera que sean, en algo distinto de lo que en
realidad son, la alteración y deformación, en la conciencia de los
individuos, de sus auténticas relaciones de vida. Las fuentes de la
idea de alienación pueden encontrarse en los representantes de la
Ilustración francesa (Rousseau) y alemana (Goethe, Schiller).
Objetivamente, esa idea expresaba la protesta contra el carácter
antihumanista de las relaciones de propiedad privada. Ese aspecto del
problema encontró eco en la filosofía clásica alemana, pese a que en
ella se hacía hincapié en otras cuestiones. Ya en Fichte, la
alienación del sujeto es la creación del mundo por un “Yo” abstracto.
Quien desarrolló con mayor plenitud la interpretación idealista de la
alienación fue Hegel, en cuya filosofía todo el mundo objetivo aparece
como “espíritu alienado”. El objetivo del desarrollo, según Hegel,
estriba en superar dicha alienación en el proceso del conocer. Por
otra parte, en la concepción que tiene Hegel de la alienación figuran
conjeturas racionales sobre algunas particularidades del trabajo en
una sociedad de clases antagónicas. Feuerbach consideraba la religión
como alienación de la esencia humana, y el idealismo como alienación
del entendimiento. Sin embargo, al reducir la alienación
exclusivamente a los fenómenos de la conciencia, Feuerbach no encontró
los caminos reales para acabar con dicha alienación, pues los veía
sólo en la crítica teórica. Marx, que en distintas obras, sobre todo
en sus Manuscritos económico-filosóficos (1844), analizó con suma
profundidad el problema de la alienación, parte de que ésta
caracteriza las contradicciones de un determinado nivel de desarrollo
de la sociedad. Relaciona la alienación con la existencia de la
propiedad privada y de la división antagónica del trabajo. Entendida
de este modo, la alienación abarca toda la actividad humana, pues cada
tipo de dicha actividad se convierte en monopolio de un grupo aislado
de personas, cuyo hacer es extraño a todos los demás miembros de la
sociedad. Marx investiga, sobre todo, la alienación del trabajo; con
ella, no sólo caracteriza el sistema de las relaciones capitalistas y
la situación del proletariado (relación del obrero con el que no lo
es, relación de uno y otro con el trabajo y con los productos del
mismo, carácter real de las relaciones sociales, imperio de las
“fuerzas inhumanas” en la sociedad, degradación moral y física del
obrero, etc.), sino que, además, pone de manifiesto cuáles son los
caminos reales para eliminarla (liquidar la propiedad capitalista).
El reconocimiento de la alienación del trabajo como fundamento de
todas las demás formas de alienación, incluidas las ideológicas, hacía
posible comprender la conciencia deformada y falsa como resultado de
las contradicciones de la vida colectiva real. De este modo se
establecía la dependencia de la teoría respecto a la práctica y sobre
esta base se reestructuraba la filosofía. En sus obras clásicas de
las décadas de 1850 y 1860, Marx sustituye la categoría de alienación,
que figuraba en sus primeros trabajos, por todo un sistema de
conceptos, entre los cuales la alienación también aparece como
característica concreta de las relaciones de producción del
capitalismo (Fetichismo de la mercancía).

Diccionario marxista de filosofía · 1971:14

Alienación

Conversión de los productos de la actividad humana (productos del
trabajo, relaciones sociales y políticas, normas de moral, teorías
científicas, formas de conciencia social), al igual que de las
propiedades y capacidades del hombre, en algo independiente y ajeno a
éste y que lo domina. La alienación es un momento transitorio en la
historia de la sociedad, algo derivado de la división del trabajo y la
propiedad privada que lleva a que las relaciones entre los hombres se
establezcan de modo espontáneo y a que salgan de su control. De esta
suerte cada tipo de actividad (trabajo, ciencia, arte, gobierno) se
convierte en monopolio de un reducido grupo de personas y se
transforma en algo extraño con relación al resto de los miembros de la
sociedad. Así, la actividad de la sociedad y sus productos quedan
enajenados a los individuos. En la esfera económica la alienación se
expresa en el dominio de la propiedad privada (los productos del
trabajo no pertenecen a quien los produce), en la conversión del
trabajo en una actividad forzada, impuesta al hombre desde fuera; en
la contraposición de intereses entre las diferentes clases. En la
vida político-social la alienación se manifiesta en la espontaneidad
del desarrollo de la sociedad, en la incapacidad del hombre frente a
las fuerzas creadas por él (guerra, crisis, etc.). De este modo las
relaciones entre los hombres revisten la forma de relaciones entre
cosas (Fetichismo) y los hombres quedan despojados de sus cualidades
humanas, se despersonalizan. El hombre no determina por sí mismo lo
que puede y debe hacer, sino que se somete a las fuerzas incontroladas
que dominan sobre él, casi nunca alcanza los objetivos para los que
emprende ya unas ya otras acciones; le parece que las normas y formas
de su vida no emanan de la naturaleza de la actividad conjunta de los
hombres, sino que le son impuestas, bien por otras gentes, bien por
fuerzas sobrenaturales. De este modo quedan desfiguradas en su
conciencia sus verdaderas relaciones, le surgen distintas ilusiones y
extravíos. En la religión es donde tal cosa se pone más en relieve.
Pues es justamente en la conciencia religiosa donde se deifican
aquellas fuerzas sociales que, aunque son creadas por la actividad de
los hombres, dominan sin embargo sobre ella, la someten. La
liquidación de los antagonismos sociales, de las relaciones de
explotación, es la base para superar la alienación. Mas su superación
definitiva sólo será posible con la reorganización comunista de la
sociedad.

No figura en el Diccionario de filosofía · 1984

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