Antinomia

Antinomia

Diccionario filosófico marxista · 1946:15

(Del griego: “anti”, contra: “nomos”, ley.) Antinomia significa
contradicción entre dos tesis que se excluyen mutuamente; pudiendo
cada una de ellas ser igualmente demostrada de una manera convincente
por vía lógica. La noción “antinomia” desempeña un papel importante
en el sistema filosófico de Kant, según el cual, al intentar conocer
la esencia de las cosas, la razón humana cae inevitablemente en
contradicciones insolubles consigo misma. Kant enumera las cuatro
antinomias siguientes: “1) Tesis: El mundo tiene un principio (un
límite) en el tiempo y en el espacio; Antítesis: El mundo es infinito
en el tiempo y en el espacio. 2) Tesis: Todo en el mundo se compone
de lo simple (indivisible); Antítesis: No hay nada simple, todo es
complejo. 3) Tesis: En el mundo existen causas libres; Antítesis: No
existe ninguna libertad, todo es naturaleza (o sea, necesidad). 4)
Tesis: En la serie de las causas universales hay algún ser necesario;
Antítesis: En esta serie no hay nada necesario, todo es casual”. Por
cuanto en estas antinomias, a su juicio, la tesis es tan demostrable
lógicamente como la antítesis, Kant concluyó que la razón es
contradictoria. Pero, según Kant, la esencia de las cosas no puede
llevar contradicciones implícitas, de donde llegó a la incapacidad de
la razón humana para conocer la esencia de las cosas. En la teoría de
las antinomias, Kant se acercó a la dialéctica, pero reveló no estar
en condiciones de comprender que las contradicciones dialécticas en el
pensamiento sólo son el reflejo de lo contradictorio en el ser. La
dialéctica materialista reconoce el carácter antinómico de todas las
nociones de nuestro raciocinio sin excepción, por cuanto toda noción
expresa la contradicción objetiva real que lleva implícita cualquier
objeto, fenómeno o proceso. “En realidad cada noción, cada categoría…
es antinómica” (Lenin). Esta circunstancia, sin embargo, no puede
servir de demostración de que hay una “discordancia de principio”
entre el ser y el pensar; sólo explica el hecho de la contradicción
dialéctica de todos los fenómenos y procesos de la Naturaleza.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:23

(Del griego, άντινομία: contradicción entre las leyes.) Contradicción
entre dos proposiciones que se reconocen igualmente verdaderas y que
se excluyen mutuamente. Kant (ver) asignaba un lugar importante a las
antinomias de la razón. Demostraba que la razón, deseosa de conocer
el mundo, caía inevitablemente en contradicciones consigo misma,
contradicciones que era incapaz de superar. Kant distingue cuatro
antinomias: 1º El mundo es finito (limitado) en el tiempo y en el
espacio; el mundo es infinito en el tiempo y en el espacio. 2º Todo
es simple e indivisible; no hay nada simple, todo es complejo y
divisible. 3º Existe libertad en el mundo; no hay libertad en el
mundo, todo es necesario. 4º Existe una causa primera en el mundo; no
hay causa primera. Según Kant, las antinomias corresponden únicamente
a la razón humana y el hombre es incapaz de conocer la esencia de las
cosas. A pesar de ciertos elementos dialécticos, esta teoría tiene
por objeto principal señalar los límites del conocimiento humano,
demostrar que la esencia de las cosas es incognoscible, proclamar y
justificar el agnosticismo (ver), concepción anticientífica. “En Kant
–escribe Lenin– hay cuatro ‘antinomias’. En realidad, cada concepto,
cada categoría es también antinómica” (Cuadernos filosóficos, Ed.
rusa). Desde el punto de vista del materialismo dialéctico, las
contradicciones de los conceptos reflejan las contradicciones reales,
la lucha de los contrarios que forma la base del desarrollo del mundo
material.

Diccionario filosófico · 1965:17-18

(del griego άντινομία: contradicción en la ley.) Aparición de dos
juicios contradictorios, pero igualmente fundamentados, en el curso de
un razonamiento. El concepto de “antinomia” surgió en la antigua
Grecia (Platón, Aristóteles); en la filosofía griega antigua, con el
sentido de antinomia se empleaba más frecuentemente el término de
“aporía” (por ejemplo, en Zenón de Elea, las aporías expresan el
carácter contradictorio de los juicios sobre el movimiento y la
multiplicidad); ya entonces se formularon varias antinomias referibles
hoy a las semánticas (“El Mentiroso”). Dedicaron mucha atención a
formular y analizar las antinomias los lógicos escolásticos. Kant
utilizó el concepto de “antinomia” en sus intentos de fundamentar la
tesis básica de su filosofía, según la cual la razón no puede ir más
allá de los límites de la experiencia sensorial ni conocer la “cosa en
sí”. Entiende Kant que las tentativas de este género llevan la razón
a contradicciones, pues hacen posible dar un fundamento tanto a la
afirmación (tesis) como a la negación (antítesis) de cada una de las
siguientes “antinomias de la razón pura”: 1. El mundo es finito – el
mundo es infinito. 2. Toda sustancia compuesta consta de partes
simples – no existe nada simple. 3. En el mundo existe la libertad –
en el mundo no existe la libertad, impera sólo la causalidad. 4.
Existe una causa primera del mundo (Dios) – no existe una causa
primera del mundo. Las antinomias de Kant no son tales en el sentido
de la lógica formal moderna, dado que en ellas la fundamentación de la
tesis y de la antítesis no es susceptible de presentarse en forma de
razonamientos lógicamente correctos. A partir de fines del siglo XIX
y en relación con las investigaciones sobre los fundamentos lógicos de
la matemática, se han descubierto varias antinomias auténticas (entre
ellas algunas ya conocidas anteriormente). Actualmente, las
antinomias suelen dividirse en a) de la lógica y de la teoría de los
conjuntos y b) semánticas [Antinomias semánticas, Paradojas (de la
lógica y de la teoría de los conjuntos)]. La aparición de una
antinomia no es resultado de un error subjetivo del hombre; se halla
relacionada con el carácter dialéctico del proceso de la cognición, en
particular con la contradicción entre forma y contenido. Toda
antinomia surge siempre en el marco de cierta formalización (quizá no
fijada con evidencia, pero siempre presumible de hecho) del proceso
del razonamiento; es un testimonio del carácter limitado de dicha
formalización y plantea la tarea de reestructurarla. Resolver la
antinomia significa introducir una formalización nueva, más completa,
que corresponda mejor al contenido reflejado. Es imposible excluir
del conocimiento las antinomias de una vez para siempre; por otra
parte, respecto a cada antinomia es posible su exclusión modificando
correspondientemente el procedimiento de formalización en cuyo marco
aquélla haya aparecido. Los diversos procedimientos actualmente
elaborados para excluir la antinomia permiten caracterizar con mayor
hondura la dialéctica del conocimiento y el papel que en él desempeña
la formalización lógica.

Diccionario marxista de filosofía · 1971:18-19

(del griego antinomia, contradicción dentro de la ley.) Es la unión,
en el proceso discursivo, de dos afirmaciones directamente
contrapuestas, cada una de las cuales puede ser demostrada en igual
medida. El filósofo idealista alemán Emmanuel Kant consagró gran
atención al estudio de la naturaleza de la antinomia. Así, en su obra
Crítica de la razón pura, examina cuatro antinomias: 1) el mundo tiene
un principio en el tiempo y es limitado en el espacio; el mundo no
tiene principio en el tiempo y es infinito en el espacio; 2) sólo
existe lo simple y aquello que es complejo a partir de lo simple;
ninguna cosa compleja consta de partes simples, y en general no existe
nada simple en el mundo; 3) existe no sólo una causalidad natural,
sino también una libertad que no se somete a leyes de la naturaleza;
no existe la libertad, todo se realiza de acuerdo a leyes naturales;
4) al mundo pertenece, bien como parte de ese mundo, bien como causa,
una esencia necesaria, es decir, dios; ni en el mundo ni fuera de él
existe esencia absolutamente necesaria, es decir, dios. Estas
contradicciones surgen, en opinión de Kant, únicamente a causa de que
la razón se desacostumbra a abordar las cosas tal cual existen en la
realidad (“La cosa en sí”). De aquí deduce las limitadas
posibilidades de la razón humana, su incapacidad para penetrar en la
esencia de las cosas. Pese a todo, la teoría kantiana acerca de las
antinomias encierra elementos de dialéctica, pues se plantea en ella
la cuestión relativa a la naturaleza contradictoria del conocimiento.
Tal se puede ver, por ejemplo, en las dos primeras antinomias, en las
que prácticamente se refleja la contraposición dialéctica existente
entre lo finito y lo infinito, entre lo continuo y lo discontinuo
(Continuidad y discontinuidad). La verdadera solución científica al
problema de las contradicciones dialécticas del conocimiento es dada
por el materialismo dialéctico. En la lógica formal contemporánea se
presta seria atención al problema de la antinomia (Paradojas).

Diccionario de filosofía · 1984:19

(griego antinomia: contradicción en la ley.) Aparición, en el curso
del razonamiento, de dos juicios contradictorios, pero igualmente
fundamentados. El concepto de antinomia surgió en la Antigüedad
(Platón, Aristóteles). Los adeptos de la lógica escolástica dedicaron
gran atención a la formulación y análisis de las antinomias. Kant
utilizó el concepto de antinomia con el fin de justificar la tesis
fundamental de su filosofía, según la cual la razón no puede rebasar
el marco de la experiencia sensorial y conocer las “cosas en sí”. La
doctrina de Kant afirma que tales intentos conducen la razón a
contradicciones, pues hacen posible la fundamentación tanto de la
afirmación (tesis) como de la negación (antítesis) de cada una de las
siguientes “antinomias de la razón pura”: 1. El mundo es finito – el
mundo es infinito. 2. Toda substancia compuesta consta de partes
simples – no existe nada simple. 3. En el mundo existe libertad – en
el mundo no existe libertad y sólo domina la causalidad. 4. Existe
la causa primaria del mundo (Dios) – no existe la causa primaria del
mundo. Hegel señaló la gran importancia de las antinomias kantianas
como elemento dialéctico de sus criterios. Las antinomias, o sea, las
contradicciones, –afirmaba él– existen “en todos los objetos de
cualquier género, en todas las representaciones, conceptos e ideas”.
Las antinomias de Kant no son antinomias en el sentido de la lógica
formal moderna, pues la fundamentación de la tesis y la antítesis en
ellas no puede ser presentada en forma de juicios lógicamente
correctos. A fines del siglo 19 y comienzos del 20, en la lógica y
las matemáticas (Teoría de los conjuntos) fue descubierta una serie de
antinomias en el sentido auténtico de la palabra, lo cual constituyó
una causa de la intensificación de las investigaciones de los
fundamentos de la lógica y las matemáticas. Se suele dividir las
antinomias en propiamente lógicas y semánticas (Antinomias semánticas,
Paradojas). La aparición de antinomias no es resultado de un error
subjetivo, sino que está ligada al carácter dialéctico del proceso de
conocimiento, en particular, a la contradicción entre la forma y el
contenido. La antinomia surge en el marco de cierta formalización
(quizá no fijada con evidencia, pero siempre suponible de hecho) del
proceso discursivo; es testimonio del carácter limitado de dicha
formalización y plantea la tarea de reestructurarla. La solución de
una antinomia significa la introducción de una formalización nueva,
más completa, que se corresponde mejor con el contenido que refleja.
Es imposible excluir las antinomias del conocimiento de una vez por
todas; al mismo tiempo, es posible la exclusión de cada antinomia
mediante el cambio correspondiente del modo de formalización en cuyo
marco ha aparecido. Los distintos modos de exclusión de la antinomia,
elaborados en nuestro tiempo, permiten caracterizar más a fondo la
dialéctica del conocimiento y el papel que desempeña en este último la
formalización lógica. A menudo, tras una antinomia, surgida en el
proceso de conocimiento de la realidad objetiva, se ocultan las
contradicciones dialécticas reales de las cosas, cuya reproducción en
los conceptos correspondientes, permite profundizar en la verdad
objetiva.

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