Astronomía

Astronomía

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:27

Astronomía

(Del griego άστρο: astro, y νόμος: ley.) Ciencia que trata de la
situación, movimiento, estructura y desarrollo de los cuerpos
celestes, de sus sistemas y de otras formas de la materia cósmica. Se
divide en varias disciplinas, cada una de las cuales, a su vez, se
subdivide en otras de menor amplitud. Así, la astrometría, que
incluye la astronomía esférica, las secciones geodésica, náutica y
otras de la astronomía práctica, estudia las cuestiones relativas a la
posición y medida de los cuerpos celestes. La astronomía estelar
investiga las leyes de la distribución espacial y movimiento de las
estrellas y sus sistemas; la radioastronomía, desarrollada después de
la segunda guerra mundial, analiza los diversos objetos cósmicos
mediante la observación de las ondas de radio por ellos emitidas; la
astrofísica tiene como uno de sus objetivos la investigación de las
propiedades físicas de la sustancia (cuerpos, polvo, gas) y campos
cósmicos; la cosmogonía estudia los problemas relativos al origen y
evolución de tales cuerpos; la cosmología, las leyes generales de la
estructura del universo considerado como un todo conexo, como sistema
general de sistemas cósmicos. La astronomía amplía en proporción
inmensa, en el espacio y en el tiempo, la base de experimentación de
las ciencias naturales y del conocimiento humano en general. Gracias
a ella, el saber del hombre penetra hasta distancias de miles, de
millones de años de luz en el espacio cósmico, y se extiende hasta
centenares de millones y miles de millones de años en el tiempo, hacia
el pasado y hacia el futuro. Los objetos de la astronomía son
laboratorios físicos naturales grandiosos en los que ocurren múltiples
procesos que, por de pronto, no pueden ser reproducidos, en general,
en las condiciones de la Tierra, o se reproducen a escala
infinitamente menor. Así, las reacciones termonucleares se
descubrieron por primera vez en las estrellas y sólo más tarde fueron
reproducidas en la Tierra (de momento, como reacciones explosivas, no
dirigidas); en los rayos cósmicos, las partículas tienen energías hoy
en día totalmente inalcanzables incluso para los aceleradores más
modernos; en el cosmos, observamos también sustancia en estado
ultradenso y en extremo enrarecida, campos de gravitación y
electromagnéticos de atracción y fuerza colosales, explosiones y ondas
de choque de dimensiones grandiosas, etc. La astronomía, a la vez que
ensancha ilimitadamente la base experimental de la física, se apoya en
primer lugar en los métodos y recursos de las ciencias físicas. Y a
pesar de todo, hasta los últimos tiempos, había sido una ciencia de
observación, que no podía realizar experimentos. Ahora, a partir del
año 1957 cuando en la Unión Soviética se lanzó el primer satélite
artificial de la Tierra y, con ello, se iniciaron los vuelos cósmicos,
la situación ha cambiado radicalmente. Resultan posibles las
observaciones más allá de los límites de la Tierra (mediciones en el
espacio interplanetario, fotografía del reverso de la Luna, etc.) y
hasta el trasladarse a otros cuerpos celestes y la realización, en
ellos, de los experimentos necesarios. La astronomía es una de las
ciencias más antiguas y ha contribuido más que otras ramas de la
ciencia natural a elaborar y difundir concepciones acertadas,
materialistas, acerca de la naturaleza. Al ocuparse de cuestiones
“celestiales”, con frecuencia ha chocado no ya con el recelo de la
Iglesia sino, incluso, con su más encarnizada oposición, hasta con
tentativas de detener, mediante torturas y autos de fe, el proceso de
conocimiento del Universo. En nuestros días, obligados a tomar en
consideración la gran autoridad de la ciencia natural, los
eclesiásticos y sus correligionarios idealistas, intentan tergiversar
los datos astronómicos con el fin de aprovecharlos en favor de la
religión.

No figura en el Diccionario marxista de filosofía · 1971

Diccionario de filosofía · 1984:27

Astronomía

(griego astron: astro, y nomos: ley.) Ciencia sobre la situación,
movimiento, estructura y desarrollo de los cuerpos celestes, sus
sistemas y otras formas de la materia cósmica. Se divide en varias
disciplinas que a su vez se subdividen en unidades más pequeñas. Por
ejemplo, la astrometría, que incluye las astronomías esférica,
geodésica, náutica y otros apartados de la astronomía práctica, se
ocupa de los problemas de la medición de la situación y de las
dimensiones de los cuerpos celestes: la astronomía estelar estudia las
regularidades de la ubicación y el movimiento espaciales de los astros
y de sus sistemas; la radioastronomía investiga los diversos objetos
cósmicos mediante la observación de las radioondas que emiten; la
astrofísica tiene como uno de sus fines la investigación de las
propiedades físicas de las sustancias cósmicas (cuerpos, polvo, gas) y
campos; la cosmogonía estudia los problemas del origen y desarrollo de
los objetos cósmicos, y la cosmología, las regularidades generales de
la estructura del Universo como un todo integro, como sistema
universal de las formas cósmicas de la materia. La astronomía amplía
enormemente en espacio y tiempo la base experimental de las ciencias
naturales y del conocimiento humano en general. Gracias a la
astronomía, éste penetra en el espacio sideral a miles de millones de
años luz, y en el pasado, por un tiempo de centenares y millones de
millones de años. Los objetos de la astronomía son grandiosos
laboratorios físicos naturales en los que transcurren diversos
procesos que por ahora no pueden ser reproducidos en la Tierra o se
reproducen en escalas incomparablemente menores. Así, las reacciones
termonucleares fueron descubiertas por primera vez en las estrellas y,
tan sólo más tarde, reproducidas en la Tierra (como reacciones
explosivas incontroladas); las partículas de los rayos cósmicos poseen
energías absolutamente inalcanzables por ahora incluso en los
aceleradores más potentes; en el Cosmos observamos la sustancia en los
estados superdenso y enrarecido en extremo, campos gravitacionales y
electromagnéticos de colosal longitud y fuerza, explosiones y ondas de
choque de grandiosas proporciones, etc. Ampliando considerablemente
la base experimental de la física, la astronomía misma se apoya a su
vez en los métodos y medios de las ciencias físicas. No obstante eso,
hasta los últimos tiempos, la astronomía fue una ciencia contemplativa
y no podía realizar experimentos. A partir de 1957, cuando en la
Unión Soviética fue lanzado el primer satélite artificial de la
Tierra, poniendo comienzo a los vuelos cósmicos, la situación cambió
radicalmente. Se hacen posibles las observaciones fuera de la Tierra
(mediciones en el espacio interplanetario, en las atmósferas y en la
superficie de otros planetas, etc.). La astronomía es una de las
ciencias más antiguas y pertenece a aquellas ramas de las ciencias
naturales que contribuyen en mayor medida a la elaboración y la
difusión de concepciones correctas, materialistas, sobre la
naturaleza.

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