Axiología

Axiología

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:34

(del griego άξία: valor, dignidad y λόγος: tratado.) Parte de la
filosofía consagrada a la doctrina de los valores. La teoría marxista
de los valores se halla radicalmente contrapuesta a la axiología
burguesa, formada en los comienzos del siglo XX (Rickert, Max Scheller
y otros). En esta última, por regla general, se ignora la naturaleza
social de los valores. Ello explica que, en axiología, los teóricos
no marxistas lleguen a conclusiones subjetivistas o idealistas
objetivas. Los neopositivistas, por ejemplo, niegan en general la
existencia real de propiedades de valor en el objeto, afirmando que lo
bueno y lo bello son simplemente expresión de nuestra actitud
subjetiva frente al objeto estimado. Los idealistas objetivos
consideran el valor como una esencia sobrenatural perteneciente al
mundo fuera del espacio y de la experimentación. El marxismo enfoca
la teoría de los valores reconociendo, en primer lugar, el carácter
objetivo de los valores sociales, científicos, morales, estéticos, &c;
en segundo lugar, negando el carácter extrahistórico de los mismos,
viéndolos en dependencia de las condiciones históricas, de las
relaciones de clase, &c.; en tercer lugar, teniendo en cuenta la
correlación dialéctica de los aspectos relativo y absoluto en el
desarrollo de los valores. Desde el punto de vista del marxismo, el
valor supremo es el hombre, la felicidad humana y la libertad
alcanzables en la lucha contra todas las formas de opresión y mediante
la edificación de la sociedad comunista. Actualmente, en la serie de
importantes problemas de la filosofía materialista científica, figura
el de investigar la teoría de los valores y someter a crítica la
axiologia burguesa.

Diccionario marxista de filosofía · 1971:26

(Véase Valores.)

Diccionario de filosofía · 1984:33

(griego axia: valor, y logos: doctrina, palabra.) Investigación
filosófica de la naturaleza de los valores. La axiología surge en la
filosofía burguesa a fines del siglo 19 y comienzos del 20 como
tentativa de resolver algunas cuestiones complejas de la filosofía,
relativas al problema general del valor. La filosofía burguesa parte
de que estas cuestiones (sentido de la vida y de la historia;
orientación y base del conocimiento; objetivo final y justificación de
la actividad humana; relación entre el individuo y la sociedad, y
otras) no están sujetas a análisis científico. De esta manera el
problema del valor adquiere el carácter de desciframiento de todas las
cosas y se considera como campo de una investigación específica,
extracientífica, como peculiar modo de visión del mundo. Los
fenómenos del valor se enfocan como fenómenos extrasociales. La
axiología burguesa está representada por las teorías del valor de tres
tipos. Las teorías idealistas objetivas (neokantismo, los adeptos de
la fenomenología husserliana, neotomismo, intuitivismo) interpretan el
valor como ente ultraterrenal, al margen del espacio y del tiempo.
Los partidarios de las teorías idealistas subjetivas (positivismo
lógico, emotivismo, análisis lingüístico en la ética) no estudian el
valor sino como fenómeno de la conciencia y manifestación de la
disposición psicológica, de la actitud subjetiva del hombre hacia los
objetos que valora. Las teorías naturalistas del valor (Teoría del
interés, Ética evolucionista, Ética de la teleología cósmica) lo
definen como expresión de las necesidades naturales del hombre o de
las leyes de la naturaleza en su conjunto. La noción marxista de los
valores se diferencia radicalmente de la axiología burguesa. En la
interpretación marxista, el problema del valor pierde el
universalismo. El marxismo considera los valores como fenómenos
específicamente sociales, como determinadas manifestaciones de las
relaciones sociales y del aspecto axiológico-normativo de la
conciencia social. Dicho aspecto refleja el carácter cosmovisivo de
esta conciencia, pero no lo pone de manifiesto completamente. En
otras palabras, la concepción del mundo no debe ser reducida a una u
otra posición axiológica. Por ejemplo, la concepción marxista del
mundo, aunque a veces se expresa de manera subjetiva en la forma
normativa de ideales, apreciaciones morales, &c., constituye en su
base una comprensión científica del mundo y una valoración científica
de la sociedad, que se asientan en el conocimiento científico de las
leyes históricas. En su conjunto, la teoría marxista de los valores
aplica consecuentemente el punto de vista del materialismo histórico,
y desde estas posiciones lleva a cabo una resuelta crítica de la
axiología burguesa.

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