Clasificación

Clasificación

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:68

Caso especial de la división de los conceptos, constituye un conjunto
de divisiones (división de los conceptos en especies, división de
estas especies, &c.). La clasificación está destinada a uso constante
en alguna ciencia o esfera de la actividad práctica (por ejemplo,
clasificación de los animales y plantas, de las formaciones
economico-sociales, de libros en una biblioteca, &c.). Generalmente,
en la clasificación se toman como base de la división caracteres
esenciales de los objetos dados. En este caso, la clasificación
(denominada natural) pone de relieve analogías y diferencias
esenciales entre los objetos y tiene un valor cognoscitivo. En otros
casos, cuando el fin de la clasificación estriba sólo en la
sistematización de los objetos, en calidad de base se eligen
caracteres que resulten convenientes para alcanzar el fin propuesto,
aunque no sean esenciales para los objetos como tales (por ejemplo,
los catálogos alfabéticos). Tales clasificaciones se denominan
artificiales. Las clásificaciones más valiosas se basan en el
conocimiento de las leyes relativas al nexo de las clases entre sí, al
paso de una clase a otra en el proceso del desarrollo (tal es, por
ejemplo, la clasificación de los elementos químicos debida a
Mendeléiev). Toda clasificación es el resultado de hacer más groseros
hasta cierto punto los límites reales entre las clases, pues dichos
límites siempre son condicionados y relativos. Con el avance del
saber, las clasificaciones se modifican y se hacen más precisas.

Diccionario de filosofía · 1984:69

(lat. classis y facere.) Caso específico de aplicación de la
operación lógica consistente en dividir el volumen del concepto, que
constituye un conjunto de divisiones (división de alguna clase en
especies, división de estas especies, &c.). La clasificación se
emplea constantemente en toda ciencia o esfera de la actividad
práctica (por ejemplo, clasificación de los animales y las plantas, de
las formaciones socioeconómicas o clasificación de los libros en una
biblioteca). De ordinario se toma como bases para la división en la
clasificación los indicadores esenciales de los objetos dados. En
este caso, la clasificación (denominada natural) descubre las
coincidencias y diferencias esenciales entre los objetos y posee
significación cognoscitiva. En otros casos, en que la finalidad de la
clasificación consiste sólo en sistematizar los objetos, se elige como
base los indicadores más cómodos para esta finalidad, pero no
esenciales en los objetos mismos (por ejemplo, catálogos alfabéticos).
Tales clasificaciones se llaman artificiales. Las más valiosas son
las clasificaciones basadas en el conocimiento de las leyes de la
conexión entre las especies, de la transición de una especie a otra en
el proceso de desarrollo (tal es, por ejemplo, la clasificación de los
elementos químicos, creada por Mendeléev). La clasificación según los
indicadores esenciales se llama tipología, la cual se asienta en el
concepto de tipo como unidad del desmembramiento de la realidad en
estudio y del modelo ideal concreto de los objetos en desarrollo
histórico (tipologías biológicas, lingüísticas, culturológicas y
otras). Toda clasificación es el resultado de cierta simplificación
de las facetas reales entre las especies, pues siempre son
convencionales y relativas. Al desarrollarse los conocimientos, la
clasificación se precisa y modifica.

Comparte este artículo