Comuna agrícola

Comuna agrícola

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario filosófico abreviado · 1959:72-73

Comuna agrícola

Forma de agrupamiento económico que nació en la última etapa de la
evolución del régimen de la comuna primitiva (ver). El crecimiento de
la desigualdad económica y el desarrollo de la propiedad privada de
los medios de producción destruyen la antigua familia patriarcal y su
economía (ver Patriarcado). En el seno de la comunidad patriarcal se
forman células familiares aisladas que hacen de los instrumentos de
trabajo y del ganado su propiedad privada y organizan sus propias
explotaciones independientes. Predomina la producción individual
fundada en la propiedad privada. Sin embargo, la comuna agrícola,
vestigio del régimen de la comuna primitiva, subsiste mucho tiempo y
se mantiene, en una forma u otra, como una supervivencia del pasado en
épocas posteriores: bajo la esclavitud, bajo el régimen feudal y aun
bajo el capitalismo. A diferencia de las comunidades primitivas, la
comuna agrícola no se basa en la consanguinidad. “La ‘comuna
agrícola’”, indica Marx, “fue el primer agrupamiento social de hombres
libres no unidos por lazos de sangre” (Marx/Engels, Archivo, Ed.
alem.). En la comuna agrícola, los instrumentos de producción, la
habitación y el terreno que la rodea, son propiedad privada de
familias aisladas. Los trabajos se hacen individual y no
colectivamente. Sin embargo, toda la tierra, incluida la tierra
laborable, es inalienable y constituye la propiedad de la comuna
agrícola. Periódicamente, se reparten las parcelas entre los miembros
de la comuna. De ese modo, la comuna agrícola tiene un carácter
doble, reuniendo en ella dos principios: 1) la propiedad privada de
todos los medios de producción (con excepción de la tierra), la
producción y la apropiación individual; y 2) la propiedad colectiva de
la tierra laborable (repartida regularmente para usufructo individual,
privado), de las praderas, los bosques, los campos de pastoreo.

La comuna agrícola, última etapa del modo de producción primitivo
existió en todos los pueblos. En Alemania se llamaba la “Marca”. La
obra de Engels La Marca, está consagrada al análisis histórico de esta
comuna agrícola. Caracterizando la comuna agrícola, Marx escribía:
“Uno de esos tipos que se ha convenido en llamar la comuna agrícola es
también el de la comuna rusa. Su equivalente en Occidente es la
comuna germánica, que es de fecha muy reciente… En la época de Julio
César, había ya un reparto anual de la tierra laborable entre grupos,
las gens y las tribus, pero no todavía entre las familias individuales
de una comuna. Y probablemente el cultivo se hacía también por
grupos, en común. Sobre el propio suelo germánico, esta comunidad de
tipo más arcaico, se transformó, por un desarrollo natural, en comuna
agrícola, tal como la describió Tácito… Se encuentra la ‘comuna rural’
también en Asia, entre los afganos, &c., pero ésta se presenta en
todas partes como el tipo más reciente y, por así decir, como la
última palabra de la formación arcaica de las sociedades” (Ibid.).
Los documentos de la historia rusa mencionan las palabras
“oghnevishché” y “pechishché”, palabras que significan respectivamente
“fuego”, “hogar”, es decir, comunas que se dedican al cultivo
colectivo, que viven alrededor de un solo hogar y poseen en común la
tierra así como los medios de producción. Se trata de la gran familia
patriarcal, de las comunidades domésticas y familiares. A partir del
siglo XVI y del siglo XVII, la comunidad familiar pasa por una fase
transitoria: la de la formación de familias individuales por medio de
repartos de tierras. Después de la constitución del Estado Moscovita,
los grandes príncipes, los señores feudales, distribuyen las tierras a
sus hombres de armas, y a los miembros de su cortejo. Así nació la
servidumbre. A fines del siglo XVI, los campesinos son encadenados
definitivamente a la gleba. La comuna agrícola es un vestigio de las
antiguas relaciones sociales: la propiedad feudal de la tierra
predomina. Durante la segunda mitad del siglo XIX, bajo la influencia
de las relaciones capitalistas que se desarrollan en el campo, la
comuna agrícola comienza a disgregarse, y engendra por una parte,
pequeños grupos de campesinos ricos, y por otra, una masa considerable
de campesinos empobrecidos que se proletarizan. Las relaciones de
explotación penetran en la comuna. El reparto de tierras que
anteriormente se realizaba periódicamente, se hace cada vez más
raramente hasta cesar por completo. Así, la propiedad comunal
desaparece y triunfa la propiedad privada.

No figura en el Diccionario filosófico · 1965

No figura en el Diccionario de filosofía · 1984

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