Comunismo

Comunismo

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:19

(Ver Socialismo y Comunismo. Comunismo científico).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:73-75

Formación económico-social que sustituye al capitalismo; segunda fase
(estadio) superior de la sociedad comunista.

Los fundadores del marxismo C. Marx y F. Engels, al descubrir las
leyes del surgimiento, desarrollo y muerte del capitalismo,
demostraron la inevitabilidad de la victoria del comunismo y
elaboraron los problemas cardinales de la teoría del comunismo.

Lenin desarrolló la teoría del comunismo científico en nuevas
condiciones históricas y elaboró los planes de la construcción
comunista en la URSS. Los problemas fundamentales de la doctrina del
comunismo fueron desarrollados por Lenin en sus obras “El Estado y la
Revolución”, “La economía y la política en la época de la dictadura
del proletariado” y otras. La teoría del comunismo científico tuvo su
desarrollo ulterior en las resoluciones de los órganos dirigentes del
Partido Comunista de la Unión Soviética, de los partidos comunistas y
obreros hermanos y en las obras de los científicos marxistas.

La sociedad comunista atraviesa en su desarrollo por dos fases: el
socialismo, su primera fase, inferior, y el comunismo, la segunda
fase, superior. El socialismo y el comunismo son dos estadios del
desarrollo de un solo modo de producción, que se diferencian entre sí
por el grado de madurez. La base económica del socialismo y del
comunismo es la propiedad social sobre los medios de producción, la
gran industria productora de máquinas organizada en base a un plan
único de la economía nacional, que no conoce la competencia, la
anarquía y la crisis. Las relaciones de producción se hallan en
concordancia con el carácter de las fuerzas productivas y abren un
amplio campo para su desarrollo. Tanto bajo el socialismo como bajo
el comunismo, no hay clases explotadoras, se han liquidado la
desigualdad nacional y el objetivo de la producción es el hombre con
sus necesidades.

Al mismo tiempo, entre el socialismo y el comunismo existen
diferencias sustanciales, condicionadas por el diverso grado de
desarrollo de las fuerzas productivas así como por el de las
relaciones de producción. Bajo el socialismo, la propiedad social
sobre los medios de producción ofrece dos formas: la de todo el
pueblo, estatal, y la cooperativo-koljosiana, persisten las
diferencias entre la clase obrera y el campesinado, persisten las
diferencias sustanciales entre la ciudad y el campo, entre el trabajo
físico y el intelectual, la distribución de los bienes producidos se
realiza de acuerdo con la calidad y cantidad del trabajo empleado.
Uno de los rasgos característicos de la fase superior de la sociedad
comunista es la existencia de una forma única de la propiedad
comunista de todo el pueblo sobre los medios de producción. Bajo el
comunismo la economía nacional descansará sobre bases técnicas más
elevadas que bajo el socialismo, tanto en la industria como en la
agricultura. En base a la técnica elevada, se logrará la más amplia
mecanización del trabajo, la automatización total de la producción, la
aplicación de la química a todas las ramas de la economía, el
desarrollo máximo de la electrificación, la utilización de nuevos
tipos de energía. La base técnico-material del comunismo aliviará al
máximo el trabajo, modificará sustancialmente su carácter y brindará a
los miembros de la sociedad comunista la posibilidad de desarrollar
más ampliamente aun sus aptitudes.

“En la fase superior de la sociedad comunista –escribía C. Marx–
después de que desaparezca la esclavizadora sujeción del hombre a la
división del trabajo… cuando el trabajo deje de ser tan sólo un medio
de vida para convertirse él mismo en la primera necesidad de la vida;
cuando junto al desarrollo multifacético del individuo crezcan también
las fuerzas productivas, y todas las fuentes de la riqueza social
comiencen a fluir como un torrente, sólo entonces la sociedad podrá
inscribir en sus banderas: ‘De cada uno según su capacidad, a cada uno
según sus necesidades’.” Bajo el comunismo, cuando todas las ramas de
la producción se basen en la propiedad única de todo el pueblo,
desaparecerán totalmente las diferencias de clase entre la clase
obrera y el campesinado, desaparecerá la diferencia esencial entre la
ciudad y el campo, se llevará a cabo la forma única de distribución de
acuerdo con las necesidades en sustitución de las dos formas
fundamentales de distribución, propias del socialismo, de acuerdo con
el trabajo (el salario en las empresas estatales y los “trudodniei” en
los koljoses). A diferencia del socialismo, el comunismo significa la
desaparición no sólo de la contradicción, sino también de la
diferencia esencial entre el trabajo físico y el intelectual, un
elevado nivel de desarrollo técnico y cultural de todos los
trabajadores de la sociedad, el más amplio desarrollo de las aptitudes
mentales y físicas de los hombres.

La transición del socialismo al comunismo se realiza paulatinamente,
sin revolución política. El estadio superior de la sociedad comunista
surge de su primer estadio (inferior) el socialismo. La condición más
importante para la transición hacia el comunismo es el desarrollo
multifacético de la industria pesada, la electrificación de todas las
ramas de la economía nacional, la mecanización total y la
automatización de la producción.

Una vez triunfante en escala mundial, el comunismo se diferenciará por
toda una serie de rasgos y particularidades del comunismo construido
en un solo país o en varios países. Bajo el comunismo plenamente
desarrollado y definitivamente afirmado en escala mundial, no habrá
Estado y desaparecerán paulatinamente las diferencias nacionales. Al
mismo tiempo hay que decir que el camino hacia la extinción del Estado
bajo el comunismo no supone su debilitamiento sino, por el contrario,
su fortalecimiento por todos los medios. Del mismo modo, el camino de
la fusión de las naciones y las culturas nacionales atraviesa por el
desarrollo máximo de las naciones socialistas y de sus culturas,
nacionales por su forma y socialistas por su contenido.

No figura en el Diccionario filosófico · 1965

Diccionario de filosofía · 1984:75

Véase socialismo y comunismo.

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