Confucianismo

Confucianismo

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:79-80

Una de las corrientes ideológicas más importantes de la antigua China.
Su fundador fue Confucio (551-479 a.n.e.), cuyas ideas expusieron sus
discípulos en el libro Lun-Yü (“Charlas y reflexiones”). Según
Confucio, el destino del hombre está determinado por el “cielo” y no
es posible modificar el hecho de que las personas se dividan en
“nobles” e inferiores”. El joven debe subordinarse sin la menor
protesta al de mayor edad, el que ocupa una posición inferior, al que
ocupa otra superior. Mencio (Men-tsé), eminente seguidor de Confucio,
hacía depender de la “voluntad del cielo” la desigualdad social. Otro
partidario de Confucio, Siun-tsé (298-238 a.n.e.) estableció una
teoría materialista según la cual el cielo constituye una parte de la
naturaleza y carece de conciencia. El hombre, cuando conoce las leyes
(tao) de las cosas –decía Siun-tsé–, ha de aprovecharlas en su propio
interés. Sin embargo, la orientación principal del confucianismo
justificaba el dominio de las clases privilegiadas y exaltaba la
“voluntad celestial” lo que sirvió de base a Tun Chun-Shu (siglo II
a.n.e.) para elaborar la doctrina contucianista ortodoxa. En los
siglos XI-XII, Chu Si y otros dan al confucianismo una fundamentación
filosófica propia del denominado neoconfucianismo; según ella, en las
cosas existen dos principios: el li, que es la fuerza racional
creadora, y el tsi, que es la materia pasiva. El primero forma en el
hombre una cualidad positiva, la tendencia al bien; el segundo, una
cualidad negativa, la subordinación a las tentaciones de los sentidos.
Van Yan Min (1472-1528) dio al confucianisino una interpretación
idealista subjetiva. En el transcurso de muchos siglos, el
confucianismo, a la par del budismo y del taoísmo, ha constituido la
ideología dominante de la China feudal.

Diccionario de filosofía · 1984:81

Una de las principales corrientes ideológicas en la China antigua. El
fundador del confucianismo es Confucio (551-479 a.n.e.), cuyas
concepciones fueron expuestas por sus adeptos en el libro Lingyü
(“Charlas y reflexiones”). Según Confucio, el destino del hombre lo
determina el “cielo” y no puede ser cambiado el hecho de que los
hombres se dividan en “nobles” y “viles”. El menor debe obedecer con
sumisión al mayor, y el inferior, al superior. Notable adepto de
Confucio era Mengzi, quien vinculaba la desigualdad social con la
“voluntad de cielo”. Otro partidario de Confucio –Xunzi– creó una
doctrina materialista, según la cual el “cielo” es parte de la
naturaleza y carece de conciencia. Después de haber conocido las
leyes (dao) de las cosas, el hombre debe utilizarlas en interés suyo.
Pero la principal orientación del confucianismo era la justificación
del dominio de las clases privilegiadas y el cantar loas a la
“voluntad celestial”, lo cual sirvió de fundamento para la creación
del Tun Chun-Shu (siglo 2 a.n.e.): doctrina ortodoxa confucianista.
En los siglos 11-12, Zhu Xi y otros dan la fundamentación filosófica
del confucianismo en el denominado neoconfucianismo, el cual enseñaba
que las cosas tienen dos principios: li (fuerza creadora racional) y
ci (materia pasiva). El primer principio forma en el hombre la
calidad positiva (la aspiración al bien) y el segundo, negativo
(sometimiento a las tentaciones sensuales). En el curso de muchos
siglos, el confucianismo fue la ideología dominante de la China
feudal.

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