Continuidad y discontinuidad

Continuidad y discontinuidad

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:21-22

Continuidad y discontinuidad

Todos los cuerpos de la naturaleza son, al mismo tiempo, continuos, ya
que constituyen un todo unitario, y discontinuos (discretos) por
cuanto se componen de distintas pequeñísimas partículas (moléculas,
átomos, electrones, &c.). La continuidad y la discontinuidad no
tienen sentido una sin la otra, a semejanza de cómo el todo no tiene
sentido sin la parte, ni la parte sin el todo. Cada proceso de
desarrollo representa, asimismo, una unidad de continuidad y
discontinuidad. Los progresivos e insignificantes cambios
cuantitativos (continuidad) se sustituyen por un salto cualitativo,
que transforma el fenómeno (solución de gradación).

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:84

Continuidad y discontinuidad

Características esenciales que reflejan propiedades opuestas, aunque
relacionadas entre sí, de los objetos materiales. La discontinuidad
es propia de los estados discretos de la materia (planetas, cuerpos,
cristales, moléculas, átomos, núcleos, &c.), de su grado de
diferenciación bajo el aspecto de elementos estables singulares de
diferentes sistemas, de estructuras cualitativamente determinadas.
También se expresa en el carácter del proceso de desarrollo, de
cambio, que se efectúa a saltos. La continuidad, por el contrario, se
revela en la integridad de los sistemas que constan de elementos
discretos singulares, en la infinitud de sus conexiones, en la
gradación del cambio de los estados, en el paso sin brusquedades de un
estado a otro. El materialismo metafísico examinaba aisladamente la
discontinuidad y la continuidad. Se basaba ante todo en las
representaciones de la mecánica clásica, la cual consideraba que la
discontinuidad era propia tan sólo de determinados tipos de elementos
materiales (desde los planetas hasta los átomos), y la continuidad lo
era sólo de procesos íntegros, ondulatorios. El materialismo
dialéctico no sólo subraya la oposición de dichos caracteres, sino,
además, su conexión, hecho confirmado por la física moderna, la cual
ha revelado, por ejemplo, que la luz posee al mismo tiempo propiedades
ondulatorias y corpusculares. Por otra parte, en la mecánica cuántica
se ha establecido experimentalmente que las partículas “elementales”
además de propiedades corpusculares, tienen propiedades de onda. La
dialéctica de discontinuidad y continuidad permite comprender
científicamente lo específico de los objetos materiales, sus
propiedades y relaciones (espacio y tiempo, movimiento, interconexión
de campo y substancia, &c.).

No figura en el Diccionario de filosofía · 1984

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