Espontaneidad

Espontaneidad

Diccionario filosófico marxista · 1946:101

Espontaneidad, evolución espontanea

Un movimiento autónomo, generado por sí mismo, un automovimiento
(ver).

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:31

Espontaneidad, Desarrollo espontaneo

Movimiento independiente, generado por sí mismo, auto-movimiento.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:168

Espontaneidad, desarrollo espontaneo

Movimiento generado por sí mismo, sin impulso exterior; Automovimiento
(ver).

Diccionario filosófico · 1965:151

Característica de los procesos provocados no por influjos exteriores,
sino por causas interiores; también, iniciativa personal, facultad de
actuar bajo el influjo de móviles interiores. Los primeros en
analizar la concepción filosófica de espontaneidad fueron los
atomistas de la Antigüedad clásica, al tratar de los problemas
concernientes a la necesidad y casualidad, a la posibilidad, a la
realidad y a la probabilidad, al libre albedrío. Epicuro, por
ejemplo, examinando la desviación espontánea del átomo, al caer,
respecto a la línea recta relacionaba esa desviación con los
argumentos para fundamentar la casualidad y el libre albedrío, con la
renuncia al determinismo mecanicista. El materialismo dialéctico
concibe la espontaneidad como propiedad específica de la materia como
manifestación de su automovimiento. Desde el punto de vista de la
dialéctica materialista, indicó Lenin, “la condición del conocimiento
de todos los procesos del mundo es su ‘automovimiento’, en su
desarrollo espontáneo, en su vida, está en conocerlos como unidad de
contrarios” (t. XXXVIII, pág. 358). Reconocer la espontaneidad del
movimiento y del desarrollo no excluye la necesidad de tener en cuenta
los influjos exteriores sobre el objeto en desarrollo, su conexión
recíproca con todos los objetos del mundo. La concepción idealista de
la espontaneidad como independiente del mundo objetivo, como “libre
albedrío” indeterminado del hombre, es inconsistente y no concuerda
con los datos de la ciencia (Voluntad).

No figura en el Diccionario de filosofía · 1984

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