Formas de la conciencia social

Formas de la conciencia social

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:193-194

Distintas formas del reflejo, en la conciencia del hombre, del mundo
objetivo y del ser social; ese reflejo constituye la base apoyándose
en la cual dichas formas surgen en el proceso de la actividad
práctica. La conciencia social existe y se manifiesta en las formas,
de la ideología política, de la conciencia jurídica, de la moral, de
la religión, de la ciencia, del arte y de la filosofía. La diversidad
de las formas de la cenciencia social está determinada por la riqueza
y diversidad del mundo objetivo mismo: la naturaleza y la sociedad.
Las distintas formas de la conciencia reflejan los distintos dominios
y aspectos de la realidad (por ejemplo, las ideas políticas reflejan
las relaciones entre las clases, naciones y Estados, sirven de base a
los programas políticos que se plasman en la actuación de las clases y
grupos sociales; en la ciencia, se entra en conocimiento de las leyes
de la naturaleza y de la sociedad, &c.). Cada forma de la conciencia
posee un objeto peculiar de reflejo y se caracteriza, asimismo, por su
forma especial de reflejar (por ejemplo, concepto científico, norma
moral, imagen artística, dogma religioso). Pero la riqueza y la
complejidad del mundo objetivo sólo crea la posibilidad de que
aparezcan distintas formas de conciencia social. Tal posibilidad se
convierte en realidad sobre la base de la necesidad social concreta.
Así, la ciencia nace únicamente cuando la simple acumulación de
experiencia y de conocimientos empíricos resulta insuficiente para el
avance de la producción social; las concepciones e ideas políticas y
jurídicas surgieron, al aparecer las clases y el Estado, para
fundamentar y consolidar las relaciones de dominio y subordinación,
&c. En cada formación económico-social, todas las formas de la
conciencia están concatenadas entre sí, y en su conjunto constituyen
la vida espiritual de una sociedad determinada. La peculiaridad de
las necesidades sociales que dan origen a tales o cuales formas de
conciencia social, determina asimismo el papel histórico concreto que
tales formas desempeñan en la vida y desarrollo de la sociedad. Por
ejemplo, la formación comunista surge, existe y se desarrolla sobre la
base del conocimiento y de la aplicación consciente de las leyes
objetivas. Por esto ya en su fase inferior, bajo el socialismo,
empieza a desaparecer la religión; en la fase superior, las
supervivencias religiosas quedarán plenamente superadas. Al mismo
tiempo, ocurren transformaciones esenciales en la vida espiritual de
la sociedad en su conjunto. Con la victoria del comunismo, dejará de
existir la necesidad de una ideología política y jurídica, y tales
ideologías desaparecerán. En cambio alcanzarán su florecimiento
formas de la conciencia social como la ética, la ciencia, el arte y la
filosofía, las cuales no sólo permitirán satisfacer las múltiples
necesidades sociales, sino que además, al formar la imagen espiritual
de cada persona, serán la condición necesaria para que el hombre pueda
desarrollarse plenamente, para que pueda aplicarse en su actividad
creadora, para que cada ser humano pueda desplegar toda la riqueza de
las aptitudes, inclinaciones y hábitos individuales, una vida plena.
La formación del nuevo hombre tal como se precisa en el programa del
P.C.U.S., incluye la concepción científica del mundo, la educación
moral, cultural, técnica y estética, lo cual atestigua el inmenso
papel que desempeñan las correspondientes formas de la conciencia
social (Ser social y conciencia social).

Diccionario de filosofía · 1984:185-186

Distintas formas de reflejo en la conciencia de los hombres del mundo
objetivo y del ser social, sobre cuya base surgen dichas formas en el
proceso de la actividad práctica. La conciencia social existe y se
manifiesta en formas de ideología política, conciencia jurídica,
moral, religión, ciencia, criterios artísticos, arte y filosofía. A
diferencia del reflejo directo de la realidad en la conciencia
cotidiana, las formas de la conciencia social constituyen una
conciencia más o menos sistematizada, mediatizada por el reflejo
teórico o artístico metafórico de la realidad. Las formas de la
conciencia social se diferencian entre sí por el objeto y la forma de
reflejo, por las funciones sociales y la originalidad de las leyes del
desarrollo. La variedad de las formas de la conciencia social se
determina por la riqueza y variedad del mundo objetivo mismo: la
naturaleza y la sociedad. Las distintas formas de la conciencia
social reflejan los diversos campos y aspectos de la realidad (por
ejemplo, las ideas políticas reflejan las relaciones entre las clases,
las naciones y los Estados y constituyen la base de los programas
políticos que se realizan en las acciones de las clases y los grupos
sociales; en la ciencia se conocen las leyes concretas de la
naturaleza y la sociedad; en la religión se refleja fantásticamente el
hecho de que los hombres dependen de las fuerzas naturales y, luego,
también de las sociales, que dominan sobre ellos, &c.). Poseyendo un
peculiar objeto de reflejo, cada una de las formas de la conciencia se
caracteriza también por un modo especial de reflejo (por ejemplo, el
concepto científico, la norma moral, la imagen artística, el dogma
religioso). Pero la riqueza y la complejidad del mundo objetivo sólo
crean la posibilidad de la aparición de las diversas formas de la
conciencia social. Esta posibilidad se realiza sobre la base de la
necesidad social concreta. Así, la ciencia surge tan sólo cuando la
simple acumulación de experiencias y conocimientos empíricos resulta
insuficiente para el desarrollo de la producción social; las
concepciones e ideas políticas y jurídicas surgen al aparecer las
clases y el Estado para fundamentar y consolidar las relaciones de
dominio y sometimiento, &c. En cada formación socio-económica, todas
las formas de conciencia están interconectadas y constituyen en su
conjunto la vida espiritual de una sociedad concreta. La peculiaridad
de la necesidad social, que engendra unas u otras formas de la
conciencia social, determina también el papel histórico concreto que
las mismas desempeñan en la vida y desarrollo de la sociedad. Con el
triunfo del comunismo al dejar de ser necesarias la ideología política
y jurídica se extinguirán. En cambio, florecerán tales formas de la
conciencia social como la moral, la ciencia, el arte y la filosofía
que, además de satisfacer las múltiples necesidades sociales, educarán
al individuo en el aspecto espiritual y constituirán de ese modo una
condición de su desarrollo integral y actividad creadora.

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