Política

Política

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario filosófico abreviado · 1959:412-413

“Es la participación en los asuntos del Estado, es la determinación de
las funciones y del contenido de la actividad del Estado” (Lenin,
Obras, Ed. rusa). Con el dominio de la política se relacionan los
problemas de la estructura del Estado, de la administración del país,
de la dirección de las clases, las cuestiones de las luchas de los
partidos, &c. La política es la expresión de los intereses vitales de
las clases y de sus relaciones recíprocas. La política expresa
igualmente las relaciones entre naciones y estados (política
exterior). Las relaciones entre las clases y, por consiguiente, su
política, surgen de su situación económica. Por eso, Lenin definía la
política como la “expresión concentrada de la economía” (Ibid.). Las
ideas políticas y las instituciones que les corresponden forman parte
de la superestructura de la base económica. La modificación y el
desarrollo de las instituciones políticas, de las formas del Estado,
se cumplen en función del desarrollo y de la modificación de la base
económica de la sociedad. Eso no quiere decir, en absoluto, que la
política es la consecuencia pasiva de la economía. Las ideas y las
teorías sociales, las instituciones políticas nacidas sobre la base
del desarrollo económico, actúan a su vez sobre la base del desarrollo
económico. Si son avanzadas, crean las condiciones necesarias para la
solución definitiva de los problemas que plantea imperiosamente la
vida material de la sociedad a fin de hacer posible su desarrollo
ulterior. La transformación del régimen social, preparada por el
desarrollo económico, no se realiza espontáneamente, sino que es
debida a la actividad consciente de las clases y partidos avanzados, y
esa actividad está orientada por la política. Teniendo en cuenta el
papel activo que desempeña la política, Lenin subrayaba la necesidad
de abordar todas las cuestiones económicas, de organización y otras,
desde el punto de vista de la política. Para los marxistas, la
cuestión se plantea sólo de la manera siguiente: “Sin una política
justa, una clase dada no podrá conservar su dominación, y por
consiguiente no estará en condiciones de realizar su tarea económica”
(Ibid.).

La política del Partido Comunista y del Estado Soviético constituye
una gran fuerza motriz del desarrollo de la sociedad. La política del
Partido Comunista constituye la base vital del régimen soviético. Los
grandes cambios en la vida del País de los Soviets, que han
transformado a éste en un país avanzado, en un poderoso estado
industrial y koljosiano y han llevado a la victoria del socialismo,
son el resultado de la política del Partido Comunista. Para ser una
gran fuerza transformadora, la política debe reflejar fielmente las
necesidades del desarrollo de la vida material de la sociedad. La
política de la burguesía reaccionaria frena el progreso social, pues
está concebida a despecho de las necesidades objetivas de la vida
material de la sociedad moderna. La política del Partido Comunista se
robustece, por el contrario, al tomar en cuenta exactamente esas
necesidades. Es una política científicamente fundada que se inspira
en las exigencias de las leyes objetivas del desarrollo social y, ante
todo, de las leyes económicas, que no pueden ser creadas ni abolidas.
Se apoya en esas leyes y las utiliza en provecho de la sociedad. La
política del Partido Comunista se robustece respondiendo a los
intereses vitales del pueblo, al gozar del sostén constante de las
grandes masas trabajadoras, sostén que no tiene ni puede tener ningún
partido burgués en el poder. Esta política se apoya en la iniciativa
de las masas populares, que la consideran suya y la ponen en
ejecución.

Tener una línea política justa, he aquí la primera cuestión y la más
importante, pero no suficiente todavía. Para realizar esta línea
política justa, es preciso apoyarse en un trabajo de organización
correspondiente, y hacen falta hombres que comprendan la política del
Partido, sepan aplicarla, defenderla y batirse por ella. Esa es la
prenda de su éxito, de su eficacia. He ahí por qué el Partido
Comunista asigna la mayor importancia a la educación política de las
masas, a la formación y al temple de los cuadros del Partido.

La política del Partido Comunista y del Estado Soviético ejerce su
acción sobre el desarrollo de la cultura y de todas las ramas de la
ideología: la ciencia, el arte, la moral, &c. El Partido somete a una
crítica severa todas las manifestaciones de apoliticismo en las
cuestiones ideológicas, pues dar muestras de apoliticismo en un
período de lucha entre la ideología proletaria y la ideología
burguesa, es, voluntariamente o no, ayudar a la burguesía.

La política exterior de la Unión Soviética tiende a asegurar la
coexistencia pacífica de los estados, la paz y la colaboración entre
los pueblos. (V. Economía y política).

Diccionario filosófico · 1965:367

Es la participación en los asuntos del Estado, la orientación del
Estado, la determinación de las formas, de las tareas y del contenido
de la actividad estatal (véase “Recopilación leninista XXI”, pág.
14). Entran en la esfera de la política, las cuestiones relativas a
la organización del Estado, al gobierno del país, a la dirección de
las clases, a la lucha de partidos, &c. En la política encuentran su
expresión los intereses esenciales de las clases y las relaciones que
entre ellas existen. La política expresa asimismo las relaciones
entre las naciones y entre los estados (política exterior). Las
relaciones entre las clases y, por consiguiente, la política de las
mismas deriva de su situación económica. Las ideas políticas, como
también las instituciones que les corresponden, constituyen una
superestructura de la base económica. Esto no significa, sin embargo,
de ningún modo, que la política sea un efecto pasivo de la economía
(Economía y política). Para que la política pueda ser una gran fuerza
transformadora, ha de reflejar acertadamente las necesidades del
desarrollo de la vida material de la sociedad. La política de la
burguesía reaccionaria frena el desarrollo ascendente de la sociedad,
pues se estructura a despecho de las necesidades objetivas de esta
última. La fuerza de la política del Partido Comunista, por el
contrario, estriba en que ésta se estructura tomando en cuenta con
precisión las necesidades aludidas; se trata de una política
científicamente fundamentada, que se apoya en las leyes del desarrollo
social y las utiliza en beneficio de la sociedad. La política del
Partido Comunista responde a los intereses vitales del pueblo,
encuentra apoyo constante en las amplias masas de trabajadores. Se
logra dirigir con éxito la edificación del comunismo gracias a la
unión orgánica entre una política acertada y el correspondiente
trabajo de organización. En ello estriba la garantía del sentido
realista de la política misma. Tal es el motivo de que el Partido
asigne un valor principalísimo a la educación política de las masas,
al temple y a la preparación de sus cuadros. La cultura y todas la
esferas de la ideología: ciencia, arte, moral, &c., se desarrollan
bajo la acción dirigente y orientadora de la política del Partido
Comunista. El Partido condena todas las manifestaciones de
apoliticismo, de falta de contenido ideológico en la edificación
cultural, exige una lucha sistemática contra la ideología burguesa; la
política interna del Partido, orientada hacia la edificación del
comunismo, se halla indisolublemente ligada a su política exterior,
cuyo objetivo estriba en asegurar las condiciones de paz necesarias
para la edificación del comunismo en la U.R.S.S., para librar a la
humanidad de la guerra mundial.

Diccionario de filosofía · 1984:340

(griego politike: arte de gobernar el Estado.) Actividad vinculada con
las relaciones entre las clases, las naciones y otros grupos sociales
y cuya esencia consiste en conquistar, mantener y utilizar el poder
estatal. Las relaciones entre las clases y, por consiguiente, la
política, que expresa sus intereses cardinales, dimanan de la
situación económica de éstas. Las ideas políticas y las respectivas
instituciones constituyen la superestructura, que se eleva sobre la
base económica. Ahora bien, esto no significa en absoluto que la
política sea una consecuencia pasiva de la economía (Economía y
política). Para convertirse en fuerza transformadora, la política
debe reflejar acertadamente las necesidades del desarrollo de la vida
material de la sociedad. La política de la burguesía reaccionaria
frena el movimiento progresivo de la sociedad, pues se estructura a
despecho de sus necesidades objetivas. Por el contrario, la fuerza de
la política del Partido Comunista de la Unión Soviética y de los
partidos comunistas y obreros de otros países socialistas consiste en
que la misma se elabora tomando en consideración tales necesidades.
Se trata de una política científicamente argumentada, que se basa en
el conocimiento de las leyes del desarrollo social y las utiliza para
bien de la sociedad. Dicha política satisface los intereses
cardinales del pueblo y siempre es apoyada por las amplias masas
trabajadoras. Conforme a las diversas esferas de la vida social, se
distinguen la política económica, social, nacional, agraria, &c. Bajo
la dirección y la influencia orientadora de la política del Partido
Comunista se desarrollan también la cultura y todas las esferas de la
ideología. El éxito en la dirección de la edificación del comunismo
en la URSS se logra gracias a la conjugación orgánica de la política
acertada del PCUS y la correspondiente labor organizativa e
ideológica. La política interior del PCUS determina también su
política exterior, la cual persigue el objetivo de asegurar las
condiciones pacíficas para la construcción del comunismo en la URSS,
fortalecer por todos los medios la comunidad socialista mundial,
apoyar la lucha liberadora de los pueblos y oponerse resueltamente a
la política imperialista de guerra y agresión.

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