Teodicea

Teodicea

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario filosófico abreviado · 1959:489

Teodicea

(del griego, ϑεός: dios; δίκη: justicia). “Justificación de Dios”.
Así se designan los tratados filosófico-religiosos que tratan de
justificar la contradicción irreductible entre la fe en un dios lleno
de bondad y omnipotente, y la existencia del mal y de la injusticia en
el mundo. Durante los siglos XVII y XVIII, las teodiceas
constituyeron toda una rama de la literatura filosófica. La célebre
teodicea de Leibniz fue ridiculizada por Voltaire (ver) en su obra
Cándido. Por su naturaleza social, las teodiceas constituyen una
tentativa de justificar el mal y la iniquidad que reinan en la
sociedad fundada sobre la explotación.

Diccionario filosófico · 1965:450

Teodicea

(del griego ϑεός: dios, y δίκη: derecho, justicia). “Justificación de
Dios”; denominación habitual de los tratados filosófico-religiosos que
se proponen justificar, a toda costa, la patente e inconciliable
contradicción entre la fe en un dios todopoderoso y lleno de bondad, y
la existencia del mal y de la injusticia en el mundo. La más famosa
fue la Teodicea de Leibniz (1710), cuyas ideas ridiculizó
cáusticamente Voltaire en su novela corta filosófica y satírica
Cándido (1759). Por su esencia social, la “teodicea” constituye una
justificación filosófico-religiosa del mal y de la injusticia
imperantes en la sociedad clasista, explotadora. Todavía hoy se
consagran a ello numerosas obras teológicas, en particular católicas,
que tratan sofísticamente del mal, no como una realidad, sino como una
“privación” o “carencia” de algo.

Diccionario de filosofía · 1984:419

Teodicea

(gr. theos: dios, y dike: derecho, justicia): “justificación de
Dios”; nombre común de los tratados filosófico-religiosos que se
plantean el objetivo de justificar a toda costa la contradicción
evidente e irreconciliable entre la fe en la omnipotencia del dios
omniscio y bueno y la existencia del mal y la injusticia en el mundo.
En los siglos 17-18, las diversas “teodiceas” pasaron a constituir un
sector entero de la literatura filosófica. Adquirió la mayor
notoriedad la teodicea leibniziana (1710), de cuyas ideas se burló con
sarcasmo Voltaire en su novela filosófica satírica Cándido (1759).
Por su esencia social, las teodiceas son una justificación
filosófico-religiosa del mal y la injusticia reinantes en la sociedad
explotadora, tema al que siguen dedicándose hasta la fecha numerosas
obras teológicas.

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