Teoría de los factores

Teoría de los factores

Diccionario filosófico marxista · 1946:295-296

La teoría de los factores es una difundida teoría burguesa, según la
cual la evolución social es el resultado de la acción recíproca
mecánica entre los diversos aspectos y condiciones de la vida social
(el medio geográfico, la política, la ciencia, la moral, &c.). Cada
uno de estos aspectos es considerado como un factor (una fuerza) del
desarrollo social, autónomo y aislado de los demás. Habitualmente,
las teorías de los factores resultaron ser siempre eclécticas,
explicándolo todo con indicaciones huecas acerca de la influencia
recíproca de los fenómenos sociales: la economía influye sobre la
política, la política influye a su vez sobre la economía, &c. Al
descubrir en la producción material la causa determinante de la vida y
de la evolución de la Sociedad, el marxismo ha demostrado por vez
primera, que todos los aspectos de la vida social (el régimen
político, las formas de la conciencia social, la ciencia, la moral,
&c.), dependen del desarrollo de la producción material y se modifican
con el cambio del modo de producción. Esto no significa, ni mucho
menos, que el marxismo niegue el serio valor de las instituciones
políticas, de las ideas, &c., en el proceso histórico. El marxismo
concibe la Sociedad como un todo íntegro, con toda la riqueza e
interacción de sus aspectos. Pero el desarrollo de la Sociedad en
general, así como el de cada campo particular de la vida social, es
determinado, en última instancia, por el desarrollo de la producción
material.

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:99-100

Difundida teoría burguesa, conforme a la cual el desarrollo social es
resultado de la interacción de los diferentes aspectos y condiciones
de la vida social (medio geográfico, política, ciencia, moral, &c.).
Cada uno de estos aspectos se considera como independiente y separado
de los otros factores (fuerzas) del desarrollo social.

De ordinario, las teorías de los factores siempre resultaban
eclécticas, explicándolo todo por indicaciones que nada quieren decir,
como la influencia recíproca de unos fenómenos sociales sobre otros:
la economía influye sobre la política; la política, a su vez, sobre la
economía, &c.

El materialismo dialéctico, habiendo descubierto en la producción
material la causa determinante de la vida y del desarrollo de la
sociedad, demostró por vez primera que todos los aspectos de la vida
social (régimen político, formas de la conciencia social, ciencia,
moral, &c.) dependen del desarrollo de la producción material y varían
con los cambios en los métodos de producción.

Eso no significa, de ningún modo, que el marxismo rechaza la seria
importancia de las instituciones políticas, de las ideas, &c., en el
proceso histórico. La sociedad se comprende por el marxismo como un
todo único, en toda la riqueza e inter-acción de sus partes. Pero el
desarrollo de la sociedad como un todo, igual que el desarrollo de
cada dominio particular de la vida social, se determina en definitiva
por el desarrollo de la producción material.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:493

Teoría burguesa muy difundida según la cual, el desarrollo de la
sociedad es el resultado de la acción mecánica de una suma de factores
de la vida social (medio geográfico, política, ciencia, raza, moral,
&c.), considerados como independientes y aislados los unos de los
otros. Se trata de una teoría ecléctica que afirma gratuitamente que
todo se explica por la influencia recíproca de los fenómenos sociales:
la economía actúa sobre la política, ésta actúa a su vez sobre la
economía, y así por lo consiguiente.

El marxismo establece que la producción material es la base de la vida
social, que todos los aspectos de la sociedad (régimen político,
derecho, formas de la conciencia social) están en función de la base
económica y cambian conjuntamente con ésta. Eso no significa en modo
alguno que el marxismo desconozca el papel de las instituciones
políticas, de las ideas, &c., de su acción de retorno sobre el régimen
económico. El marxismo concede una importancia grande a todos los
elementos de la superestructura social. La sociedad forma un todo
cuyos múltiples aspectos se encadenan y actúan recíprocamente. Pero
el desarrollo de la sociedad entera, así como el de cada dominio
separado de la vida social, están determinados, en último análisis,
por el desarrollo y el cambio del modo de producción de los bienes
materiales (ver).

Diccionario filosófico · 1965:456-457

Concepción sociológica positivista que alcanzó gran difusión en el
Occidente y en Rusia desde fines del siglo XIX (Max Weber, Gaetano
Mosca, Maxim Kovalevski, Nikolái Karéiev). Las particularidades
fundamentales de dicha teoría estriban en negar el monismo en
sociología, la base única de la historia y de la sociedad, y en
admitir la interacción mecanicista de una multiplicidad de factores
diversos de un mismo valor (economía, religión, moral, técnica,
cultura y otros). Expresión del pluralismo en sociología, la teoría
de los factores rechaza la unidad del proceso histórico y de la
sociedad, las leyes objetivas del desarrollo social, las conexiones
internas necesarias entre los fenómenos sociales. Intenta elevarse
por encima del materialismo y del idealismo, mas en realidad con
frecuencia se ha deslizado por la pendiente del idealismo subjetivo,
sobreestimando el papel de los factores subjetivos en la historia.
Los partidarios de la teoría de los factores no se hallaban en
condiciones de elaborar una teoría científica de la sociedad y
consideraban que el objetivo básico de la ciencia social e histórica
consistía en describir los factores sociales en su interacción.
Lenin, Plejánov y Labriola señalaron algunos aspectos positivos de esa
teoría, pero pusieron de relieve su plena inconsistencia teórica, su
mecanicismo y su incapacidad para penetrar en la esencia de los
fenómenos sociales.

Diccionario de filosofía · 1984:162

Teoría sociológica positivista que se difundió desde fines del siglo
19 en Occidente y en Rusia (Weber, Kovalevski). Las peculiaridades
principales de la teoría de los factores consisten en negar el monismo
en sociología y reconocer la interacción mecánica de multiplicidad de
factores distintos con derechos iguales (economía, religión, moral,
técnica, cultura y otros). Siendo expresión del pluralismo en
sociología, la teoría de los factores rechaza las leyes objetivas del
desarrollo social y las conexiones internas entre los fenómenos
sociales y se desliza a las posiciones del idealismo subjetivo. Los
adeptos de la teoría de los factores, incapaces de formular una teoría
científica de la sociedad, consideran que la principal tarea de la
ciencia social e histórica consiste en describir, en su interacción
externa, los factores sociales, técnicos, culturales y otros.
Haciendo constar algunos elementos positivos de dicha teoría (intentos
de realizar un análisis concreto de los hechos de las realidades
social, científico-técnica y cultural) el marxismo-leninismo ha
mostrado su total endeblez teórica: el mecanicismo en metodología y,
de ahí, la incapacidad de calar en la esencia de los fenómenos
sociales. En forma modificada, la teoría de los factores existe hasta
el presente. Algunos representantes de la sociología burguesa moderna
reconocen como determinantes entre los factores del desarrollo social
la técnica y la industria (por ejemplo, “sociología industrial” o
“civilización industrial” de R. Arón, teoría de la sociedad “sociedad
postindustrial” de Bell, algunas concepciones futurológicas) o la
economía en conjunto. La aparición de nuevos conceptos en la teoría
de los factores es consecuencia del reconocimiento del papel de los
aspectos de la producción material tan importantes como son la técnica
y la industria, y en nuestros días, también de los procesos
socioeconómicos y espirituales concretos, enlazados con el progreso
científico-técnico. Sin embargo, la acción de estos factores se
exagera sin fundamento. Las raíces gnoseológicas de las variedades
modernas de la teoría de los factores se remontan a los puntos de
vista neopositivista y materialista vulgar sobre la sociedad.

Comparte este artículo