Teoría del equilibrio

Teoría del equilibrio

Diccionario filosófico marxista · 1946:295

Teoría del equilibrio

La teoría del equilibrio es una teoría mecanicista vulgar y
antidialéctica, hostil a la filosofía marxista-leninista, que aspira a
explicar la evolución de la Naturaleza y de la Sociedad por las leyes
mecánicas del equilibrio. Los partidarios de esta teoría consideran
el reposo (el equilibrio) como un estado natural y “normal”, y el
movimiento, el desarrollo, como un estado artificial y transitorio,
estimando que la lucha de las fuerzas contrapuestas exteriores es la
fuente del movimiento, al que niega como un automovimiento, como un
autodesarrollo. Aplicada a la Sociedad, esta teoría lleva a la
conclusión de que el desarrollo depende de su relación mutua con el
medio, con la Naturaleza; que la fuerza motriz del desarrollo no es la
contradicción interna de la Sociedad, la lucha de clases, sino las
contradicciones externas con la Naturaleza. La teoría del equilibrio
ha sido defendida por Comte, Spencer, Dühring, Kautsky, Bogdanov y
otros idealistas y eclécticos. Sobre la base de la teoría del
equilibrio, los ideólogos del oportunismo de la II Internacional
construyeron sus dogmas antimarxistas sobre la evolución pacífica del
capitalismo hacia el socialismo, sobre la armonía de los intereses de
clase, sobre el ultraimperialismo. El carácter auténticamente
reaccionario de la teoría del equilibrio se ha puesto de manifiesto
con particular evidencia en los escritos del ideólogo de la
restauración capitalista en la U.R.S.S., Bujarin, quien pretendió
demostrar que en la economía nacional de la U.R.S.S., el sector
socialista puede y debe convivir con el sector capitalista; que entre
el socialismo y el capitalismo no debe haber un estado de
beligerancia, sino de equilibrio. La “teoría del equilibrio”
fundamentó la idea contrarrevolucionaria sobre la evolución del kulak
hacia el socialismo. En su discurso en la conferencia de los técnicos
agrarios marxistas en l929, Stalin puso al desnudo la esencia burguesa
restauradora de la teoría del equilibrio y la destronó como una teoría
de los kulaks que nada tiene de común con el leninismo.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:492-493

Teoría del equilibrio

Teoría antidialéctica que deriva del mecanicismo vulgar, hostil a la
filosofía marxista-leninista. La teoría del equilibrio pretende que
todos los hechos de la naturaleza y de la sociedad se hallan regidos
por la ley mecánica del equilibrio, considerado como el estado
“normal” y constante, en tanto que el movimiento, el desarrollo, sería
un fenómeno irregular y pasajero. El movimiento tendría por fuente la
acción de fuerzas contrarias externas. Esta doctrina niega la lucha
de las contradicciones internas de los objetos y de los fenómenos como
origen del desarrollo. La evolución de la sociedad dependería
esencialmente de sus relaciones con el medio circundante, con la
naturaleza: el motor de una sociedad antagónica, afirman los adeptos
de esta teoría, no es la lucha de los contrarios, no es la lucha de
clases, sino las contradicciones externas entre la sociedad y la
naturaleza. Esas ideas son compartidas por Comte (ver), Spencer
(ver), Dühring (ver), Kautsky (ver), Bogdanov (ver). Numerosos
idealistas y eclécticos, enemigos del progreso, profesan todavía hoy
esas ideas, así como la teoría vulgar de la evolución, que niega los
saltos revolucionarios. La teoría del equilibrio sirve de sostén a
los ideólogos del oportunismo para apuntalar sus dogmas antimarxistas
sobre la “integración gradual” del socialismo en el capitalismo, la
“armonía” de los intereses de clase, el ultraimperialismo, etc.

El carácter reaccionario de este sistema se manifestó con una fuerza
particular en la actividad de Bujarin, ideólogo de la restauración
capitalista y enemigo del pueblo. Bujarin trataba de demostrar que,
como consecuencia de los éxitos del socialismo, la lucha de clases se
apaciguaba y se extinguía y que, por lo tanto, el enemigo de clase
abandonaría sin resistencias todas sus posiciones. De ahí, la teoría
burguesa de la integración del kulak en el socialismo. El Partido
Comunista derrotó esa teoría propia de kulaks que nada tenía en común
con el marxismo-leninismo, e indicó la necesidas de educar a los
cuadros del Partido y a todo el pueblo soviético en el espíritu de la
doctrina marxista de la lucha de clases, en el espíritu de lucha
intransigente contra todos los enemigos del socialismo.

Diccionario filosófico · 1965:458-459

Teoría del equilibrio

Teoría mecanicista vulgar, antidialéctica, según la cual el equilibrio
es el estado natural y “normal”, mientras que el movimiento, el
desarrollo, sería un estado temporal y transitorio. Dicha teoría ve
la fuente del movimiento en las contradicciones externas, niega las
contradicciones internas en general y las niega en particular como
fuente del desarrollo. En cuanto a las relaciones sociales, la teoría
del equilibrio parte de la idea de que el desarrollo de la sociedad
depende, sobre todo, de la relación de esta última con el medio
exterior, con la naturaleza; considera que la fuerza motriz del
desarrollo de la sociedad antagónica no radica en la lucha de clases,
sino en las contradicciones externas con la naturaleza. Defendieron
la teoría del equilibrio Comte, Kautsky, Bogdánov, Bujarin y otros.
Hoy en día se apoyan asimismo en ella numerosos idealistas,
socialistas de derecha y revisionistas. Basándose en la teoría del
equilibrio, las ideólogos del oportunismo elaboran sus dogmas
antimarxistas de la “integración pacífica” del capitalismo en el
socialismo, de la “armonía” de los intereses de clase, del
ultraimperialismo, etc. El Partido Comunista de la Unión Soviética
sometió a crítica dicha teoría en el periodo de la edificación del
socialismo, cuando se utilizaba como fundamento filosófico de la línea
que seguía el oportunismo de derecha. Uno de los rasgos de la teoría
del equilibrio, empleado también hoy para la defensa del capitalismo,
consiste en afirmar que los contrarios (por ejemplo, las clases) han
de neutralizarse, compensarse, contrabalancearse entre sí, y que sólo
de este modo la sociedad alcanza una situación estable. La verdad es,
sin embargo, que los contrarios se encuentran en lucha y que tal lucha
conduce inevitablemente a la superación de los contrarios, a la
supresión de las contradicciones concretas dadas de la sociedad y,
como resultado, a la aparición de un nuevo estado de la misma
(Revolución socialista).

Diccionario de filosofía · 1984:138-139

Teoría del equilibrio

Teoría mecanicista vulgar y antidialéctica, que considera el
equilibrio como estado natural y “normal”, y el movimiento,
desarrollo, como temporal y pasajero. Esta teoría ve la fuente del
movimiento en las contradicciones exteriores, negando las
contradicciones internas en general y, particularmente, como fuente
del desarrollo. En lo concerniente a los fenómenos sociales, la
teoría del equilibrio parte de que el desarrollo de la sociedad
supuestamente depende en lo fundamental de su interrelación con el
medio exterior, la naturaleza, y que la fuerza motriz del desarrollo
de la sociedad antagónica no es la lucha de clases, sino las
contradicciones externas con la naturaleza. La teoría del equilibrio
la defendían Comte, Kautsky, Bogdánov, etc., y hoy se apoyan en ella
muchos idealistas, así como los sociólogos y economistas burgueses.
Basándose en la teoría del equilibrio, los ideólogos del oportunismo
formulan sus dogmas antimarxistas acerca de la “integración pacífica”
del capitalismo en socialismo, la “armonía” de los intereses de clase,
el ultraimperialismo, etc. Esta teoría se utilizó como fundamentación
filosófica de la actividad práctica del oportunismo de derecha en el
período de edificación del socialismo en la URSS. Uno de los rasgos
de la teoría del equilibrio es la afirmación de que los contrarios
(por ejemplo, de las clases) deben neutralizarse, equilibrarse
mutuamente y de que sólo siguiendo esta vía es posible lograr
estabilidad de la sociedad. Pero en realidad, los contrarios luchan
entre sí, lo cual conduce inevitablemente a su supresión, a la
liquidación de las contradicciones concretas dadas y, en última
instancia, al surgimiento de un estado nuevo de la sociedad.

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