Transcendental y transcendente

Transcendental y transcendente

Diccionario filosófico marxista · 1946:304

Transcendental y transcendente son términos en la filosofía de Kant
(ver). Lo transcendental es, según Kant, aquello que se refiere al
conocimiento pero no a su objeto, ni a su contenido, o material, sino
a sus formas apriorísticas, anteriores a la experiencia, como lo son
el tiempo, el espacio, las categorías y fundamentos de la lógica, sin
la ayuda de los cuales, según Kant, es imposible la experiencia, el
conocimiento. Kant consideraba transcendente todo aquello que para él
rebasaba los límites del conocimiento, como, por ejemplo, las llamadas
“cosas en sí”.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:507

Términos empleados en la filosofía idealista de Kant (ver).
Transcendental se refiere no al objeto, al contenido, a la materia del
conocimiento, sino a las formas a priori del conocimiento, es decir,
anteriores a la experiencia: el tiempo, el espacio, la causalidad, la
necesidad y otras categorías y principios de la lógica sin las cuales
–de acuerdo con las concepciones idealistas de Kant– son imposibles la
experiencia y el conocimiento. A los ojos de Kant, todo lo que rebasa
los límites del conocimiento experimental es transcendente. Así, las
“cosas en sí” son transcendentes. (Ver “Cosa en sí” y “cosa para
nosotros”).

Diccionario filosófico · 1965:469

Transcendental

(del latín transcendere: traspasar). En la escolástica, equivale a
supracategorial. Las determinaciones trascendentales del ente o
“transcendentalia” son más amplias (por su extensión) que las
categorías tradicionales de la filosofía escolástica (forma y materia,
acto y potencia, &c.); expresan propiedades universales,
suprasensoriales del ente, que llegan a conocerse intuitivamente, con
anterioridad a toda experiencia. Según la escolástica, los tres
trascendentales básicos (en total son seis) designan: unidad (relación
del ente consigo mismo o identidad del ente); verdad (confrontación
del ente con el espíritu infinito o comprensibilidad del ente en la
razón divina); bien (confrontación del ente con la voluntad infinita o
finalidad del ente condicionada por la voluntad divina). Los primeros
en hablar de los trascendentales fueron Alejandro de Hales
(escolástico franciscano, realista, siglos XII-XIII), Alberto Magno y
Tomás de Aquino. El término “trascendental” se introduce más tarde,
en el siglo XVI. También corresponde a un periodo posterior (siglos
XVI-XVII) la formación de la teoría sobre los trascendentales, el
determinarla como núcleo de la metafísica escolástica. En la Época
Moderna, la teoría de los trascendentales fue sometida a crítica desde
el punto de vista del nominalismo. Spinoza y Hobbes la denominaban
“ingenua” y “absurda”; Kant la calificaba de “estéril” y
“tautológica”. En el sentido kantiano, únicamente puede ser
trascendental el conocimiento que se ocupa no sólo de los objetos,
sino, además, del modo de llegar al conocimiento apriorístico de los
objetos. El ente comprensible o mundo trascendente “de la cosa en
sí”, según Kant, se encuentra más allá de los límites del conocimiento
experimental y, por tanto, no se refleja en las determinaciones
trascendentales (lógicas). Los escolásticos actuales, al defender la
independencia de la teoría sobre los trascendentales respecto a la
experiencia, a las ciencias particulares, intentan demostrar el “valor
permanente” de la metafísica, de la fundamentación filosófica de las
verdades de la teología. Por su contenido objetivo, la teoría sobre
las determinaciones trascendentales constituye un intento de crear una
teoría acabada, puramente especulativa, del ente. En la filosofía
marxista, el término “trascendental” no se aplica.

Transcendente

(del latín transcendere: traspasar). Término que, en contraposición a
lo inmanente, designa aquello que se encuentra más allá de los límites
de la conciencia y del conocimiento. Dicho término posee importante
significación en la filosofía de Kant, quien consideraba que la
cognición humana no era capaz de penetrar en el mundo trascendente, en
el mundo de las cosas en sí. Por otra parte, según Kant, la conducta
del hombre está dictada por normas trascendentes (libre albedrío,
inmortalidad del alma, Dios).

Diccionario de filosofía · 1984:430

Trascendental

(lat. transcendere): en la escolástica significa lo supercategorial.
Las definiciones transcendentales del ser o los trascendentales son
más amplias por su volumen que las categorías tradicionales de la
filosofía escolástica (forma y materia, acto y potencia, &c.) y
expresan las propiedades suprasensibles universales del ser, que se
conocen intuitivamente, antes de toda experiencia. Según la
escolástica, los tres trascendentales principales (en total son seis)
significan la unidad (relación del ser consigo mismo, o identidad del
ser); la verdad (confrontación del ser con el espíritu infinito); el
bien (confrontación del ser con la voluntad infinita, o racionalidad
del ser, condicionada por la voluntad divina). Por primera vez los
trascendentales los mencionan Alejandro de Hales (escolasta
franciscano, realista de los siglos 12-13), Alberto Magno y Tomás de
Aquino. El término transcendental se introduce más tarde (en el siglo
16). En los tiempos nuevos la doctrina de los trascendentales fue
sometida a crítica por el nominalismo. Spinoza y Hobbes calificaban
dicha doctrina de “ingenua” e “insensata”, y Kant, de “estéril” y
“tautológica”. Los escolastas modernos, defendiendo la independencia
de la doctrina de los trascendentales respecto a la experiencia y las
ciencias particulares, procuran demostrar con ello el “valor
imperecedero” de la metafísica y de la fundamentación filosófica de
las verdades de la teología. Por su contenido objetivo, la doctrina
de las definiciones transcendentales es un intento de crear una teoría
del ser puramente especulativa.

Trascendente

Término que designa, contrariamente a lo inmanente, lo que se
encuentra al margen de la conciencia y del conocimiento. Este término
tiene gran importancia en la filosofía de Kant, quien consideraba que
el conocimiento humano es incapaz de calar el mundo trascendente, el
mundo de las “cosas en sí”. Por otra parte, según Kant, la conducta
del hombre se dicta por las normas trascendentes (libre albedrío, alma
inmortal, Dios).

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