Valores

Valores

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

No figura en el Diccionario filosófico abreviado · 1959

Diccionario filosófico · 1965:477

Valores

Propiedades de los objetos materiales y de los fenómenos de la
conciencia social; caracterizan el significado de unos y otros para la
sociedad, para la clase y para el hombre. Los objetos materiales
constituyen valores de distinto género porque hacia ellos se orientan
los diversos intereses (material, económico, espiritual) del hombre.
Por ejemplo, el vaso, que es un instrumento para beber y, con ello,
resulta útil al hombre, constituye un valor material, es decir, un
valor de uso, un bien. Por ser producto del trabajo humano, el vaso,
como mercancía, posee valor económico o, simplemente, valor. Si el
vaso representa, además, un objeto de arte se halla dotado aun de
valor estético, de belleza. En todas estas relaciones, el vaso no se
presenta como simple objeto material, sino, además, como fenómeno
social; artículo de consumo, mercancía, obra de arte, y es objeto de
interés humano. Exactamente del mismo modo, los fenómenos de la
conciencia social, las ideas, constituyen valores. Con ellas el
hombre expresa sus intereses en forma ideológica. Por ejemplo, la
idea del comunismo encarna en sí los intereses, las tendencias y los
anhelos de las masas populares, la voluntad de los trabajadores y el
fin práctico de los partidos comunistas. Como fin y objeto de afanes,
como sueño que orienta el quehacer de las masas, la idea de comunismo
constituye nuestro ideal social o fin espiritual. En la burguesía no
se dan ideales semejantes, hecho en el que se revela su crisis en la
esfera del espíritu. Además de los valores materiales, económicos y
estéticos, existen valores morales, jurídicos, políticos, culturales e
históricos. Las obras de las personas y los fenómenos sociales pueden
constituir un bien moral o un mal (valores morales), pueden ser objeto
de aprobación o de condena. Con el fin de orientar y regular la
conducta de las personas, la sociedad crea todo un sistema de
representaciones morales –ideales, principios, estimaciones–. Éstos
también son valores morales. Las representaciones de valor no sólo
reflejan determinada realidad, no sólo constituyen un saber acerca de
algo, sino que, además, orientan la actividad de los hombres, es
decir, tienen un carácter práctico. Ello explica que en la sociedad
de clases posean una naturaleza clasista netamente expresada. Así, la
lucha entre las ideologías comunista y burguesa es, al mismo tiempo,
una lucha de sistemas contradictorios de valores. La naturaleza de
los valores es el objeto de estudio de la axiología.

Diccionario marxista de filosofía · 1971:314-315

Valores

Fenómenos tanto de carácter material como espiritual capaces de
satisfacer cualesquiera necesidades de un hombre, de una clase o de la
sociedad, de servir a sus intereses y fines. Los hombres no sólo
conocen las propiedades de los fenómenos sino que también los
justiprecian desde el punto de vista de si son útiles o perjudiciales
para su vida. Los valores tienen a fin de cuentas carácter social,
aparecen en el transcurso de la actividad práctica de los hombres.
Allí donde el hombre no existe es absurdo hablar del valor de algo,
del valor por sí mismo. Por ejemplo, la atmósfera, que contiene
oxígeno, existía en la tierra mucho antes de que apareciera el hombre;
sin embargo, sólo a partir del nacimiento de la sociedad humana se
puede hablar del inmenso valor que tiene la atmósfera para la vida de
los hombres, de la inadmisibilidad de su contaminación, digamos, con
sedimentos radiactivos. Los valores se dividen en naturales, es
decir, las condiciones naturales necesarias para la existencia del
hombre (calor solar, aire, humedad, etc.); económicos, es decir,
objetos de trabajo, instrumentos y medios de producción, bienes
materiales producidos; político-sociales, que comprenden tanto las
relaciones materiales como las ideológicas (libertad, igualdad,
justicia, etc.); éticos (bien, honor, fidelidad al deber y otros);
estéticos (belleza); científicos (verdad). En la sociedad dividida en
clases los valores sociopolíticos y espirituales tienen por fuerza
carácter clasista. Las clases antagónicas formulan una concepción
distinta y a veces abiertamente contrapuesta del bien, la justicia, la
libertad, etc., son distintos sus ideales, objetivos y normas de
conducta, su actitud estética hacia la realidad. Ahora bien, el
marxismo no niega la existencia de valores humanos generales (normas
elementales de moral, obras de los grandes maestros del arte y la
literatura, etc.). Un valor humano general es en la actualidad la paz
universal, la conjuración de la amenaza de la guerra termonuclear.
Los comunistas defienden los valores humanos universales de los
ataques de los ideólogos del imperialismo a fin de que estos valores
se conviertan en patrimonio de las amplias masas populares. El
hombre, en cuanto portador y creador de todos los bienes materiales y
de los valores político-sociales y espirituales, es valor supremo y
absoluto en el mundo. Ahora bien, el marxismo lo examina no de modo
abstracto, sino de forma histórico-concreta. El valor social más
elevado lo constituyen las masas trabajadoras, los combatientes por la
paz y la democracia, por la transformación socialista y comunista de
la sociedad. La teoría marxista acerca de los valores es opuesta a la
burguesa, a la axiología idealista (del griego axios, valioso, y
lógos, concepto, teoría), que, o examina los valores como esencias
abstractas inmutables y separadas del hombre, o niega en general la
fuente objetiva de los valores, haciéndolos depender de los gustos o
estados de ánimo subjetivos de los diferentes hombres. Típico en la
teoría burguesa de los valores es la negación de su contenido
clasista.

Diccionario de filosofía · 1984:439

Valores

Determinaciones sociales de los objetos del mundo circundante, que
ponen de manifiesto su significación positiva o negativa para el
hombre y la sociedad (bien y mal, bello y feo, que se contienen en los
fenómenos de la vida social y la naturaleza). Exteriormente, los
valores constituyen las propiedades del objeto o fenómeno, pero no le
están dados por la naturaleza, no le son innatos en virtud de la
estructura interna del objeto por sí mismo, sino porque este último
está incorporado a la esfera del ser social del hombre y se ha
convertido en vehículo de las relaciones sociales concretas. En lo
relativo al sujeto (hombre), los valores constituyen los objetos de
sus intereses, y en lo concerniente a su conciencia, desempeñan el
papel de puntos de referencia diarios en la actividad material y
social y de designaciones de sus diversas relaciones prácticas con los
objetos y fenómenos circundantes. Por ejemplo, un vaso, siendo un
instrumento para beber, manifiesta esta propiedad útil como valor de
uso, como bien material. Siendo producto del trabajo y objeto de
intercambio de mercancías, el vaso interviene como valor económico,
como valor. Si es objeto del arte, el mismo vaso incorpora además,
valor estético, belleza. Todas estas propiedades del vaso designan
sus diversas funciones en el sistema de la actividad vital humana y
constituyen signos, símbolos objetivos de determinadas relaciones
sociales, que contrae el hombre. Además de tales valores materiales,
que constituyen objetos de los intereses orientados a ellos, aparecen
como valores también algunos fenómenos de la conciencia social, que
expresan estos intereses en forma ideal (conceptos de bien y mal, de
justicia e injusticia, ideales, normas y principios morales). Las
formas dadas de conciencia no simplemente describen algunos fenómenos
reales o imaginarios de la realidad, sino los valoran, los aprueban o
condenan y exigen su realización o eliminación. Tras la colisión de
los valores espirituales distintos y opuestos en el ámbito ideológico
hay que advertir la lucha de los puntos de vista socio-políticos y los
intereses de las clases, que se expresa en los sistemas generales de
opiniones sobre la sociedad y su desarrollo y, en última instancia, la
lógica objetiva del proceso histórico. La comprensión consciente de
las leyes históricas objetivas convierte la concepción del mundo
marxista en concepción científica, mientras que el enfoque puramente
axiológico de los acontecimientos y fenómenos de la vida social a
menudo no rebasa el marco de la conciencia común o moral.

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