CAMPANELLA, Tomás

Diccionario filosófico marxista · 1946:30-31

Tomás Campanella (1568-1639)

Comunista utópico italiano. En 1586 ingresó en un monasterio
dominicano, donde estudió filosofía. Bajo la influencia de las obras
de filosofía naturalista de Telesio, Campanella pasó al campo de los
adversarios de la doctrina de Aristóteles, tal como entonces la
presentaba la escolástica de los eclesiásticos. En 1590, Campanella
se traslada a Nápoles, donde edita La filosofía probada por el sentido
y Sobre el sentido de las cosas, obras dirigidas contra la filosofía
medioeval, y que le valieron arresto y reclusión en cárcel por un año.
Al criticar el pensamiento escolástico, Campanella proclama el
conocimiento experimental y el estudio de la Naturaleza, a la que
anima y concibe como un organismo vivo. La tendencia materialista de
la filosofía de la Naturaleza de Campanella está todavía unida con los
restos del pensamiento escolástico, del que no se había emancipado
plenamente. No fue un sabio de gabinete. Italia se hallaba baja el
yugo del dominio español y Campanella entró en la lucha contra la
opresión española, convirtiéndose en dirigente de una organización
clandestina que se proponía la emancipación de Italia, y que debido a
una traición, fue destruida. Campanella pasó 27 años en prisión,
donde escribió su famosa obra La Ciudad del Sol, en la que expuso su
sueño de un régimen comunista utópico. Los ideales comunistas de
Campanella se formaron bajo la poderosa influencia de Platón. Sin
embargo, entre las ideas de este último y las de Campanella hay una
enorme diferencia de principio. Contrariamente a Platón, Campanella
defendía la idea de la igualdad política y económica de los hombres,
aunque no supo desarrollar este principio consecuentemente. En La
Ciudad del Sol, la fuerza dirigente es únicamente la intelectualidad,
la capa de los sabios. En su libro, Campanella critica la sociedad
explotadora, donde “…la miseria extrema convierte a los hombres en
holgazanes, pillos, astutos, ladrones, pérfidos, réprobos, mentirosos,
falsos testigos, &c., y la riqueza les convierte en arrogantes,
petulantes, ignorantes, traidores, pedantes, impostores, fanfarrones,
insensibles, quisquillosos, &c.”. En cambio, la sociedad comunista
“hace a todos los hombres simultáneamente ricos y al mismo tiempo
pobres: ricos, porque tienen de todo: pobres, porque ninguno tiene
ninguna propiedad; y por eso no son los hombres quienes sirven a las
cosas, sino éstas a aquéllos”. Campanella defiende con una
perspicacia genial el pensamiento de que la sociedad en que no hay
propiedad privada, desigualdad social y opresión, constituye la
premisa para un florecimiento inaudito de la ciencia, de la técnica y
del arte. Los solianos (los habitantes de la Ciudad del Sol), para
aliviar el trabajo humano y crear abundancia, emplean una técnica
perfeccionada en todos los dominios de la producción. Para los
ciudadanos de la Ciudad del Sol, el trabajo se transforma de una
obligación onerosa en una necesidad interna del hombre emancipado;
“por eso, cada uno, para cualquier servicio que haya sido designado,
lo cumple como el más honroso. No tienen la sórdida costumbre de
valerse de esclavos: se atienden solos plenamente e incluso con
exceso”. El ideal comunista de Campanella era la expresión del estado
de ánimo y de las esperanzas del pobrerío de la ciudad y del campo y
de las capas inferiores de la intelectualidad de Italia de fines del
siglo XVI y principios del XVII. En su trabajo El ateísmo triunfante,
en forma de crítica al ateísmo, asesta golpes muy sensibles a la
religión y particularmente, a la casta clerical.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:55-56

Tommaso Campanella (1568-1639)

Comunista utópico italiano. Joven aún, entró en el convento de los
dominicos donde estudió filosofía. Bajo la influencia de Telesio
(1508-1588), Campanella pasó al campo de los adversarios de la
doctrina de Aristóteles (ver) transformada por el clero en
escolástica. En 1591, Campanella publicó en Nápoles su obra
Philosophia sensibus demonstrata, dirigida contra la filosofía
medieval. Sus escritos le valieron el ser arrestado. Fue puesto en
libertad poco tiempo después, pero la Inquisición siguió abrigando
fuertes sospechas contra él. Al criticar la escolástica, Campanella
preconizaba el conocimiento experimental, el estudio de la naturaleza.
Atribuía un alma a todo el universo, al que consideraba como un
organismo vivo. En su filosofía de la naturaleza, las tendencias
materialistas se combinan con vestigios de la escolástica de la que no
supo librarse enteramente. Campanella era un patriota y un político
de vanguardia. Luchaba contra el yugo español que pesaba en esa época
sobre Italia, y dirigía una organización clandestina cuya finalidad
era la liberación de la patria. Debido a una traición, la
organización fue dispersada. Campanella pasó veintisiete años en la
prisión donde escribió su célebre obra La Ciudad del Sol, publicada
por primera vez en 1623. En esta obra expuso su sueño de un régimen
comunista utópico.

Campanella es uno de los primeros comunistas utópicos. Defiende la
idea de la igualdad política y económica de los hombres. Es cierto
que este principio no se desarrolla consecuentemente: sólo los
intelectuales, la casta de los sabios, constituyen la fuerza dirigente
en la Ciudad del Sol. Campanella critica la sociedad en la que reina
la explotación, en la que “la pobreza… engendra la bajeza, la
astucia, el fraude, el robo, las traiciones, el falso testimonio, el
vagabundaje y la mendicidad; pero la riqueza produce también la
insolencia, el orgullo, la ignorancia, la presunción, el engaño, el
elogio desmedido de sí, el egoísmo y la grosería”. Con una
perspicacia genial, Campanella sostenía la idea de que la sociedad,
libre de la propiedad privada, de la desigualdad social y de la
opresión, crearía las premisas de un florecimiento nunca visto de la
ciencia, la técnica y el arte. Para facilitar su trabajo y asegurar
su prosperidad, los “ciudadanos del Sol” disponen de una técnica
perfeccionada en todos los dominios de la producción. Para los
habitantes de la Ciudad del Sol, para el hombre emancipado, el trabajo
se convierte en una necesidad interna, y “por eso, cualquiera que sea
la función que se le encarga a un ciudadano del Sol, éste la tiene por
muy honrosa. No tienen servidores a sueldo…, pues, en todo, se
bastan a sí mismos y más allá de sus deseos”.

El ideal comunista de Campanella expresaba las aspiraciones de los
campesinos pobres y de las capas inferiores de la intelectualidad
italiana de fines del siglo XVI y principios del XVII. Campanella fue
un pensador solitario, y su idea utópica del porvenir no era más que
un sueño que no se apoyaba en el conocimiento de las leyes reales del
desarrollo de la sociedad. En su Ateísmo vencido, Campanella, bajo
capa de criticar el ateísmo (ver), asestó golpes a la religión y,
sobre todo, al clero.

Diccionario filosófico · 1965:57

Tommaso Campanella (1568-1639)

Filósofo italiano, comunista utópico. A los 15 años entró en un
convento de dominicos. Compartió las concepciones
filosófico-naturales de Telesio, se manifestó contra la escolástica.
Combinaba las ideas del sensualismo y del deísmo (que en aquella época
eran progresivas) con concepciones místico-religiosas, con la afición
por la magia y la astrología. A causa de su libertad de pensamiento,
fue perseguido por la Inquisición. Campanella soñaba con una
humanidad libre y próspera, mas confiaba en que su sueño podría
trocarse en realidad con la ayuda del papado. En 1599, Campanella
intentó organizar un levantamiento con el fin de liberar a Italia del
yugo español. La conjuración fue descubierta y Campanella, después de
sufrir crueles tormentos, se vio arrojado en la cárcel, donde
permaneció 27 años. Allí escribió (1602) su utopía La ciudad del Sol
(publicada en 1623) acerca de una sociedad comunista ideal en la que
el poder está en manos de hombres sabios y de sacerdotes, con lo que
posee, en el fondo, un carácter teocrático. En este hecho se refleja
el influjo que sobre Campanella ejerció la ideología de la Iglesia.
Campanella fundamentaba su ideal comunista en el mandato de la razón y
en las leyes de la naturaleza. “La ciudad del Sol” contribuyó en no
poca medida a desarrollar la ideología progresiva, a estimular el
progreso social.

Diccionario de filosofía · 1984:53

Tommaso Campanella (1568-1639)

(Hasta tonsurarse en 1582, Giovanni Domenico.) Filósofo italiano,
representante del comunismo utópico temprano. Campanella compartía
los criterios de la filosofía natural de Telesio, se pronunciaba
contra la escolástica y desarrollaba las ideas del sensualismo y el
deísmo, progresistas para aquel entonces (que se conjugaban, empero,
con las opiniones religiosas místicas y con la pasión por la magia y
la astrología). Por su librepensamiento lo persiguió la Inquisición.
Campanella soñaba con la unidad y la prosperidad del género humano.
En 1599 trató de organizar una sublevación con el objeto de liberar a
Italia de la opresión española. La conspiración fue descubierta y
Campanella después de crueles torturas, fue metido en la cárcel, donde
pasó 27 años y escribió (1602) su utopía La ciudad del Sol (publicada
en 1623): acerca de una sociedad ideal en la que no existe la
propiedad privada; el trabajo general garantiza la abundancia, pero
rige una rigurosa reglamentación de la vida cotidiana, y el poder de
los sacerdotes reviste de hecho un carácter teocrático. Campanella
fundamentaba su ideal comunista con el mandamiento de la razón y las
leyes de la naturaleza. La ciudad del Sol desempeñó un papel de
significación en el desarrollo del pensamiento social progresista.

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