COPÉRNICO, Nicolás

Diccionario filosófico marxista · 1946:55-56

Nicolás Copérnico (1473-1543)

Famoso astrónomo polaco, creador del nuevo sistema heliocéntrico del
mundo (ver: Sistema Geocéntrico y Heliocéntrico del Mundo). La teoría
de Copérnico del movimiento de traslación de la Tierra alrededor del
Sol y la rotación de la Tierra sobre su eje, significaba la ruptura
decidida de las ideas teológico-religiosas que (según el sistema de
Ptolomeo) consideraban a la Tierra como la elegida de Dios y centro
del Universo. Engels estimaba que la teoría de Copérnico, que
desempeñó un papel decisivo en el ulterior desarrollo de las ciencias
naturales, fue “el acta revolucionaria por la cual las ciencias
naturales proclamaron su independencia… Desde entonces data la
emancipación de las ciencias naturales para con la teología… Desde
entonces marchó también con pasos agigantados el desarrollo de la
ciencia”. A partir de la época de Copérnico se han venido asestando
constantemente fuertes golpes a la autoridad de la iglesia y de la
religión, mientras que la autoridad de la ciencia crecía
extraordinariamente. Todos los pensadores avanzados (por ejemplo,
Giordano Bruno, Galileo Galilei) tomaron como consigna de combate la
teoría de Copérnico. La iglesia y la religión sostuvieron la lucha
más desesperada contra la teoría de Copérnico, empleando para ello
todos los recursos de la inquisición. El sistema de Copérnico fue un
sistema profundamente científico. Representante de la ciencia
avanzada, Copérnico no temió alzarse contra lo caduco y lo viejo. Si
no fuese por los hombres de ciencia avanzados, audaces, como
Copérnico, “aun tendríamos que contentarnos con el anticuado sistema
de Ptolomeo” (Stalin). La obra fundamental de Copérnico, Revoluciones
de los globos celestes, se publicó en el año de su muerte (1543).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:89-90

Nicolás Copérnico (1473-1543)

Ilustre astrónomo polaco, creador del sistema heliocéntrico del mundo
(ver). Esta teoría señala la ruptura decisiva con las concepciones
teológicas según las cuales la Tierra ha sido elegida por Dios como
centro del universo (sistema de Ptolomeo), donde el hombre ocupa una
situación “privilegiada”. Engels estima que la teoría de Copérnico
fue “el acta revolucionaria por la cual la ciencia de la naturaleza
proclamó su independencia… De esa acta data la emancipación de la
ciencia de la naturaleza con respecto a la teología… y se produjo a
partir de entonces, un desarrollo de las ciencias a pasos de gigante”
(Dialéctica de la naturaleza, Ed. rusa). En la época del
Renacimiento, Copérnico ejerció una gran influencia en el desarrollo
de la filosofía y de las ciencias de la naturaleza, y más tarde en
toda la ciencia mundial.

Su doctrina asestó un golpe aplastante a la religión y a la Iglesia, a
la leyenda de la creación del mundo por Dios. Echó por tierra la
tesis escolástica de los que, retomando la idea de Aristóteles (ver),
oponían los movimientos terrestres a los movimientos celestes. Creó,
como consecuencia natural, las teorías de la formación natural del
sistema solar y de su evolución. Copérnico profesaba la idea de la
universalidad de las conexiones naturales: el vínculo que une a todos
los fenómenos materiales, es la “cadena de oro” de las relaciones de
causalidad que pueden ser expresadas por medio de fórmulas
matemáticas. Copérnico, que eliminó la especulación en astronomía,
fue el sabio materialista más grande de su tiempo. Sus contemporáneos
más avanzados, Giordano Bruno (ver) y Galileo (ver), prosiguieron los
trabajos del maestro, cuya doctrina fue para ellos una bandera de
combate. La Iglesia declaró la guerra a esta doctrina y puso en
acción contra ella todos los medios de la Inquisición.

El papel de Copérnico en la historia de la gnoseología materialista es
considerable. Al tiempo que sostenía que la teoría debe corresponder
a la naturaleza de las cosas, supo sustraerse a la estrechez del
empirismo vulgar y del principio de la “evidencia sensible” en su
acepción unilateral, reconociendo la importancia de la abstracción en
el conocimiento, y siendo el primero en aplicar el principio de la
relatividad cinemática en la investigación científica. Su obra
maestra Las revoluciones de las esferas celestes, apareció en el año
de su muerte.

Diccionario filosófico · 1965:88

Nicolás Copérnico (1473-1543)

Astrónomo polaco, creador del sistema heliocéntrico del mundo. La
teoría de Copérnico según la cual la Tierra gira alrededor del Sol y,
además, da una vuelta cada día en torno a su eje, significaba la
ruptura con el sistema geocéntrico de Ptolomeo y con las concepciones
religiosas en él basadas sobre la Tierra como elegida de la divinidad
y sobre la situación privilegiada del hombre en el universo. En la
historia de la ciencia, la doctrina de Copérnico constituyó un acto
revolucionario con el que la investigación de la naturaleza se declaró
independiente. De ahí arranca la liberación de la ciencia respecto a
la teología. La teoría copernicana rechazó, asimismo, la
contraposición entre movimientos celestes y terrenos, contraposición
que partía de Aristóteles y era utilizada por la escolástica; asestó
un serio golpe a la leyenda de la Iglesia sobre la creación del mundo
por Dios, hizo posible la futura aparición de las teorías acerca del
origen y desarrollo naturaleza del sistema solar. Los descubrimientos
de Copérnico pasaron a ser objeto de encarnizada lucha: la Iglesia los
condenó y persiguió; los pensadores progresivos de aquel tiempo y de
las épocas subsiguientes, los convirtieron en su bandera de lucha y
siguieron desarrollándolos. La obra fundamental de Copérnico es “Las
revoluciones de las esferas celestes” (1543) (Sistemas heliocéntrico y
geocéntrico del mundo).

Diccionario de filosofía · 1984:89-90

Nicolás Copérnico (1473-1543)

Astrónomo polaco, autor del sistema heliocéntrico del mundo. En la
historia de la ciencia, la doctrina de Copérnico constituye un acto
revolucionario con el cual la investigación de la naturaleza proclamó
su independencia de la religión. La teoría de Copérnico acerca de la
traslación de la Tierra en torno al Sol y la rotación diaria de la
Tierra sobre su eje significaba la ruptura con el sistema geocéntrico
de Tolomeo y las representaciones religiosas –basadas en ella– acerca
de la Tierra como “elegida por Dios”. La teoría de Copérnico rechazó
la contraposición de los movimientos de los cuerpos celestes y
terrestres, que parte de Aristóteles y fue utilizada por la
escolástica, asestó un golpe a la leyenda religiosa sobre la creación
del mundo por Dios y creó la posibilidad de la aparición en el futuro
de las doctrinas del surgimiento y desarrollo naturales del Sistema
Solar. Los descubrimientos de Copérnico pasaron a ser objeto de
enconada lucha: la Iglesia los condenó y persiguió, mientras que los
pensadores de vanguardia de aquel entonces y de las épocas posteriores
los convirtieron en su bandera de combate y los desarrollaron,
eliminando, por ejemplo, las tesis erróneas del sistema de Copérnico
tales como el emplazamiento de todos los astros en una “esfera” única
y del Sol en el centro del Universo. La obra fundamental de Copérnico
–“Las revoluciones de las esferas celestes” (1543)– testimonia que su
autor conocía los adelantos del atomismo de la Antigüedad y las
hipótesis astronómicas de los antiguos (Sistemas heliocéntrico y
geocéntrico del mundo).

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