DEMBOWSKI, Edward

No figura en el Diccionario filosófico marxista · 1946

Diccionario filosófico abreviado · 1959:118-119

Edward Dembowski (1822-1846)

Eminente filósofo polaco, uno de los jefes del grupo democrático
revolucionario en la revolución de Cracovia (1846). En el Manifiesto
del Partido Comunista, Marx y Engels mencionan al grupo Dembowski como
un partido para el cual la revolución agraria es la condición de la
liberación nacional de Polonia, y que es sostenido, en su lucha, por
los comunistas. En su discurso sobre la cuestión polaca, Engels evoca
la audacia casi proletaria del grupo Dembowski. Dembowski había
tratado de establecer el vínculo entre los obreros, artesanos y
campesinos de Galitzia que se habían sublevado contra los
terratenientes polacos, y cayó en el combate contra la camarilla
militar austríaca. El mérito de Dembowski y de su compañero de lucha
Stzegenny, revolucionario campesino, consiste en haber planteado la
tesis siguiente: «En la guerra que vendrá, los campesinos y los
ciudadanos polacos y rusos se encontrarán en un lado, y los
terratenientes y los reyes polacos y rusos del otro; los campesinos
harán fuego no contra los campesinos, sino contra los terratenientes».

En filosofía, Dembowski desarrollaba las mejores tradiciones de los
materialistas polacos de fines del siglo XVIII: Kollataj y Staszic.
Superando poco a poco el idealismo y criticando el materialismo
metafísico, llamaba a fundar una «filosofía de la creación» (filosofía
del porvenir), vinculada a los intereses del pueblo, a la práctica de
la vida. Sus ideas filosóficas evolucionaban hacia el materialismo
dialéctico. En numerosos artículos, somete a una crítica rigurosa la
filosofía de Hegel (ver) cuyo objetivo sería, según él, «la
reconciliación con el mal existente», y el tratar de poner lo nuevo al
servicio de lo viejo. El método dialéctico según Dembowski, debe
ayudar a justificar la idea del derribamiento del yugo de los
propietarios feudales por los campesinos, y la necesidad de instaurar
el régimen comunista. La evolución de la naturaleza y la sociedad
proseguirá hasta el infinito por medio de la lucha de lo nuevo contra
lo viejo.

En su concepción de la sociedad, Dembowski se mantiene, en lo
esencial, en las posiciones idealistas. La fuerza motriz de la
historia es para él, la razón humana. La religión y la Iglesia
Católica son instrumentos de la reacción feudal. A través de su obra
Schelling y la revelación, Engels había contribuido a la formación del
ateísmo y del democratismo revolucionario de Dembowski. Dembowski y
Mickiewicz fueron los fundadores de la estética
democrático-revolucionaria en Polonia. Dembowski combatía la teoría
del “arte por el arte” y se proclamaba campeón de un arte romántico y
revolucionario, impregnado de las ideas democráticas. Sus principales
obras filosóficas son: Algunas ideas sobre el eclecticismo (1843), La
creación como principio inherente a la filosofía polaca (1843),
Reflexiones sobre el porvenir de la filosofía (1845).

Diccionario filosófico · 1965:109

Edward Dembowski (1822-1846)

Filósofo polaco, uno de los jefes del grupo revolucionario democrático
de la revolución que estalló en Cracovia en 1846. En el Manifiesto
del Partido Comunista, Marx y Engels se refirieron al grupo de
Dembowski como al partido que veía en la revolución agraria la
condición de la liberación nacional de Polonia y al cual los
comunistas prestaban su apoyo. En un discurso dedicado a la cuestión
polaca (1848), Engels señaló “la audacia casi proletaria” del grupo de
Dembowski. En filosofía, Dembowski continuó las mejores tradiciones
de los materialistas polacos de fines del siglo XVIII, Hugo Kollontaj
y Stanislaus Staszic. Dembowski superó el idealismo hegeliano y
sometió a crítica el materialismo metafísico de los enciclopedistas
franceses; abogó por una “filosofía de la creación” o “filosofía del
futuro” vinculada a los intereses del pueblo, a la actividad práctica,
vital, del hombre. La dialéctica, según él, había de proporcionar
argumentos bien fundados a la idea de que los campesinos debían acabar
con la opresión de los terratenientes, y a la necesidad de establecer
un régimen comunista. Partiendo de estos principios, Dembowski
criticó la dialéctica de Hegel por “conciliar con el mal existente”,
por intentar poner lo nuevo al servicio de lo viejo. El filósofo
polaco era ateo: desenmascaró la religión y la Iglesia católica como
instrumentos de la reacción feudal. En sus concepciones acerca de la
sociedad, no dejó de ser idealista; no aceptó el naturalismo de
Feuerbach y consideraba que la fuerza motriz de la historia es la
razón humana. Dembowski es uno de los fundadores de la estética del
democratismo revolucionario de Polonia, enemigo de la teoría del “arte
puro”. Principales obras filosóficas: Algunas consideraciones sobre
el eclecticismo (1843); El sentido creador como principio inherente a
la filosofía polaca (1843). Consideraciones sobre el futuro de la
filosofía (1845).

Diccionario de filosofía · 1984:106-107

Edward Dembowski (1822-1846)

Filósofo polaco, jefe del grupo democrático-revolucionario en la
insurrección de Cracovia de 1846. En filosofía, Dembowski continuó
las tradiciones progresistas de los materialistas polacos de fines del
siglo 18, H. Kollataj y S. Staszic. Superando el idealismo
hegeliano y sometiendo a crítica el materialismo metafísico de los
iluministas franceses, Dembowski exigía elaborar la “filosofía de la
creación”, o la “filosofía del futuro”, vinculada estrechamente con la
práctica vital y que expresase los intereses del “pueblo sencillo”.
Consideraba que la dialéctica debía fundamentar la idea del
derrocamiento de la opresión feudal por los campesinos y de la
instauración del régimen comunista. Con esta óptica, Dembowski
criticaba a Hegel por la “conciliación con el mal existente” y por los
intentos de poner lo nuevo al servicio de lo viejo. Dembowski era
ateísta y desenmascaraba la religión y la Iglesia Católica como
instrumento de la reacción feudal. En cuanto a la sociedad Dembowski
era idealista; no aceptó el naturalismo de Feuerbach y consideraba que
la razón humana era la fuerza motriz de la historia.

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