HUME, David

David Hume (1711-1776)

Diccionario filosófico marxista · 1946:144

Filósofo burgués inglés, historiador y economista. En filosofía, Hume
es agnóstico. Considera insoluble el problema acerca de si existe o
no una realidad objetiva. Afirma que nosotros no sólo no sabemos cómo
son las cosas en sí, sino ni siquiera sabemos si existen. “Hume no
quiere saber nada sobre las ‘cosas en sí’, el propio pensamiento sobre
ello lo considera filosóficamente inadmisible” (Leninn). En eso
radica la diferencia entre el agnosticismo más consecuente de Hume y
el de Kant, que reconocía la existencia de las “cosas en sí”. La
conexión causal para Hume, no es una ley de la Naturaleza, sino un
hábito elaborado por la observación reiterada de la alternación de los
fenómenos. Negando la base material de las cosas y la causalidad,
Hume llega a la conclusión, de que en la conciencia humana sólo hay un
torrente de percepciones psíquicas y que la ciencia se reduce
solamente a la simple descripción de este torrente, sin la posibilidad
de concebir ley alguna. El agnosticismo y el subjetivismo de Hume son
refutados por la práctica del hombre. Can su acción sobre la
Naturaleza y modificándola, el hombre prueba el carácter objetivo del
mundo, su cognoscibilidad. La filosofía de Hume ejerció enorme
influencia sobre Kant, así como sobre el machismo. Una brillante
crítica de Hume la ha dado Lenin en su obra Materialismo y
Empiriocriticismo. Las obras filosóficas fundamentales de Hume son:
Tratado de la naturaleza humana, 1739-1740, e Investigaciones sobre el
entendimiento humano, 1748.

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:45-46

Filósofo burgués, historiador y economista inglés. En filosofía Hume
era agnóstico. El problema de si existe o no la realidad objetiva,
Hume lo consideraba insoluble. Afirma que nosotros no sólo no sabemos
cómo son las cosas en sí, sino que ni conocemos siquiera si ellas
existen. “Hume nada quiere saber de la ‘cosa en sí’; la misma idea de
ella la considera filosóficamente inadmisible” (Lenin).

En eso consiste la diferencia entre el agnosticismo más consecuente de
Hume, y el gantismo, que reconoce la existencia de la cosa en sí. El
vínculo causal, para Hume, no es la ley de la naturaleza, sino la
costumbre formada por la observación de la alternación de los
fenómenos, que no tienen fundamento en la naturaleza misma, ni aún en
las representaciones humanas.

Negando la base material de las cosas y la causalidad, Hume llega a la
conclusión de que, en la conciencia humana, existe sólo una corriente
de percepciones psicológicas, y que la ciencia sólo conduce a la
simple descripción de esa corriente, sin posibilidad de entender ni
concebir leyes algunas.

El agnosticismo y el subjetivismo de Hume se impugnan por la práctica
del hombre. Actuando sobre la naturaleza y sus cambios, el hombre
demuestra la objetividad del mundo y su cognoscibilidad. La filosofía
de Hume ejerció gran influencia sobre Kant y, también sobre el
machismo. Brillante crítica de Hume se da en el libro de Lenin
“Materialismo y Empiriocriticismo”.

Los trabajos filosóficos fundamentales de Hume son: “Tratado de la
naturaleza humana” (1739-1740), “Investigación de la razón humana”
(1748).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:242

Filósofo burgués inglés, economista e historiador. En filosofía, Hume
es un idealista subjetivo, un agnóstico. Según él, la cuestión de
saber si la realidad objetiva existe o no, es insoluble. Afirma que
no sólo no sabemos cómo son las cosas, sino que no sabemos ni siquiera
si existen realmente. Eso es lo que distingue el agnosticismo de Hume
del de Kant, quien reconoce la existencia de “la cosa en sí”. (ver
“Cosa en sí” y “cosa para nosotros”). Para Hume, el vínculo causal no
es una ley de la naturaleza, sino un hábito. Al negar la base
material de las cosas y la causalidad, Hume llega a la conclusión de
que en la conciencia del hombre sólo hay una corriente de percepciones
psíquicas, y que la ciencia se reduce a una simple descripción de esa
corriente, incapaz de penetrar ninguna ley. Al igual que todo
agnosticismo, el agnosticismo y el subjetivismo de Hume son refutados
por la práctica humana. Por medio de su acción sobre la naturaleza a
la que transforma, el hombre demuestra la objetividad del mundo, la
posibilidad de conocerlo. La filosofía de Hume ejerció influencia
sobre Kant (ver), así como sobre los “machistas” que acomodaban Hume a
Berkeley. En su obra Materialismo y empiriocriticismo (ver), Lenin
hizo una crítica severa de Hume. En el terreno social, Hume es
idealista y metafísico. Partidario de un compromiso entre la
burguesía y la nobleza, exalta en sus obras económicas la sociedad
capitalista que, en la época, progresaba rápidamente en Gran Bretaña.
Principales obras filosóficas: Tratado de la naturaleza humana
(1739-1740) y Ensayos sobre el entendimiento humano (1748).

Diccionario filosófico · 1965:225

Filósofo idealista, psicólogo e historiador inglés. Según Hume, el
saber no estriba en llegar al conocimiento del ser, sino en la
capacidad de servir de guía para la vida práctica. Entiende Hume que
el único elemento de conocimiento fidedigno es el constituido por los
objetos de la matemática; todos los demás objetos de investigación
conciernen a hechos que no pueden ser demostrados lógicamente y se
infieren sólo de la experiencia. Todos los juicios acerca del existir
proceden, asimismo, de la experiencia, comprendida, por Hume, no
obstante, en un sentido idealista: la realidad no es más que un
torrente de “impresiones”, cuyas causas son desconocidas e
incognoscibles. Hume consideraba insoluble el problema de si existe o
no existe el mundo objetivo. Una de las relaciones fundamentales
establecidas por la experiencia es la de causa y efecto; tal relación
no puede ser inferida ni de la intuición ni mediante el análisis
lógico y la demostración. Del hecho de que un fenómeno precede a otro
no puede deducirse que el primero es la causa y el que le sigue, el
efecto. Ni siquiera la repetición más frecuente del nexo de los
acontecimientos en el tiempo nos proporciona el conocimiento de la
fuerza oculta en virtud de la cual un objeto produce otro. Sin
embargo. el hombre se siente inclinado a deducir, de las acciones de
ciertos objetos observadas en el pasado, que tales objetos realizarán
también acciones análogas en el futuro. Razona de este modo sólo por
la fuerza de la costumbre. Así, pues, Hume negaba el carácter
objetivo de la causalidad. Según Hume, el torrente de nuestras
impresiones no es un caos absoluto: algunos objetos se nos aparecen
separados, vivos, estables, y esto –cree Hume– basta por completo para
la vida práctica. Lo único que se ha de comprender es que la fuente
de la seguridad práctica no radica en el conocimiento teórico, sino en
la fe. En ética, Hume desarrolló la teoría del utilitarismo, declaró
que lo útil es el criterio de la moralidad; en filosofía de la
religión se limitó a admitir que las causas del orden en el universo
poseen cierta analogía con la razón, pero rechazó toda doctrina
teológica y filosófica acerca se Dios; remitiéndose a la experiencia
histórica, estimó nociva la influencia de la religión sobre la
moralidad y la vida civil. El escepticismo de Hume fundamentaba
teóricamente la concepción utilitaria y razonadora que del mundo tenía
la burguesía. Obra principal: Investigación sobre el entendimiento
humano (1748). El agnosticismo de Hume ha ejercido una sensible
influencia sobre el idealismo contemporáneo y ha servido como una de
las fuentes ideológicas capitalísimas del neopositivismo.

Diccionario de filosofía · 1984:215-216

Filósofo idealista, psicólogo e historiador inglés. Hume afirma que
la tarea del saber no consiste en conocer el ser, sino en desempeñar
el papel de guía en la vida práctica. Según Hume, la única materia
del conocimiento verídico son los objetos de las matemáticas; los
demás objetos de la investigación se refieren a los hechos que no
pueden ser demostrados lógicamente, sino que se deducen tan sólo de la
experiencia. Todos los juicios sobre el ser se derivan también de la
experiencia, que Hume entiende de modo idealista: la realidad no es
más que un flujo de “impresiones”, cuyas causas son desconocidas e
inconcebibles. Consideraba insoluble la cuestión de la existencia del
mundo objetivo. Una de las relaciones principales que establece la
experiencia es la de causa y acción. El hecho de que un fenómeno
preceda a otro, no significa que lo precedente sea la causa, y lo que
le sigue, la acción. Ni siquiera la repetición más frecuente de la
concatenación de los acontecimientos en el tiempo permite conocer la
fuerza oculta, con cuya ayuda un objeto produce el otro. Así pues,
Hume niega el carácter objetivo de la causalidad. A su modo de ver,
el flujo de nuestras impresiones no es un caos absoluto: algunos
objetos se nos parecen claros, vivos y estables, lo cual es suficiente
para la vida práctica. Con la particularidad de que sólo se debe
comprender que la fuente de la seguridad práctica no es el saber
teórico, sino la fe. En ética, Hume desarrolló la teoría del
utilitarismo y proclamó la utilidad el criterio de la moral; en la
filosofía de la religión, se limitó a admitir que las causas del orden
existente en el Universo tienen cierta analogía con la razón, pero
rechazó toda doctrina teológica y filosófica sobre Dios y, evocando la
experiencia histórica, reconoció que la religión ejerce una influencia
nociva sobre la moralidad y la vida cívica. El escepticismo de Hume
fundamentaba teóricamente la comprensión utilitaria e intelectiva del
mundo por la burguesía. El agnosticismo de Hume ejerció notable
influencia sobre el idealismo moderno y constituyó una de las
principales fuentes ideológicas del neopositivismo. Obra fundamental:
Investigación sobre el entendimiento humano (1748).

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