PLATÓN

Platón (años 427-347 antes de nuestra era)

Diccionario filosófico marxista · 1946:242

Platón era un filósofo idealista de la Grecia Antigua, ideólogo de la
aristocracia esclavista. Es el fundador del sistema filosófico del
idealismo objetivo, según el cual, a la vez que el mundo de los
objetos perceptibles (mundo no auténtico) existe el mundo especial
(auténtico) de las ideas, concebidas por la razón; por ejemplo, además
de los caballos reales existe, según Platón, la “idea-caballo”, además
de las mesas, la “idea-mesa”, &c. Los objetos, según Platón, son sólo
las sombras de las ideas, que son eternas, mientras que los objetos,
son transitorios. Si los objetos son percibidos como representaciones
singulares, las ideas son conocidas por el hombre como conceptos de
carácter general. Así, pues, el auténtico conocimiento de la esencia
de las cosas es suministrado, no por las sensaciones, sino sólo por la
razón y por los conceptos. La filosofía idealista de Platón desempeñó
un gran papel en la elaboración de la doctrina cristiana sobre la
inmortalidad del alma y el pecado de la carne, es decir, de la
materia.

Diccionario de filosofía y sociología marxista · 1959:88

Antiguo filósofo griego, idealista objetivo, ideólogo de la
aristocracia esclavista. Platón es el fundador del sistema filosófico
del idealismo objetivo, según el cual, conjuntamente con el universo
de las cosas perceptibles, (falso universo), existe un mundo especial,
(verdadero), de ideas, entendidas por la razón; por ejemplo, además de
los caballos reales existe, según Platón, la “caballidad”; además de
las mesas, la “mesidad”, &c. Las cosas, según Platón, son solo las
sombras de las ideas. Las ideas son eternas; las cosas, transitorias.
Si las cosas se perciben por representaciones unilaterales, las ideas
son conocidas por el hombre, como conceptos de carácter general. De
este modo, el verdadero conocimiento de la esencia de las cosas es
dado no por los sentidos, sino solo por la razón, los conceptos.

La filosofía idealista de Platón desempeñó un gran papel en la
elaboración de la doctrina cristiana sobre la inmortalidad del alma y
la pecaminosidad de la carne, es decir, de la materia.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:409

Filósofo idealista de la Grecia antigua, enemigo del materialismo y de
la ciencia, adversario de la democracia ateniense y defensor de la
aristocracia reaccionaria de Atenas. Refiriéndose a dos líneas, a dos
partidos en filosofía, Lenin opone la línea materialista de Demócrito
a la línea idealista de Platón. El idealismo “objetivo” de Platón
opone el mundo inestable de las cosas naturales al mundo de las
esencias inteligibles, de las Ideas, del “ser verdadero”, eterno e
inmutable, el mundo de abajo, al del más allá. El mundo de las Ideas
sería un dato primario mientras que el mundo de las cosas sensibles
sería un dato secundario y derivado. Las cosas no son más que las
sombras de las Ideas. Árbol, caballo, agua, &c., son engendrados por
la Idea sobrenatural del árbol, del caballo, &c. Platón combatía el
sensualismo de los pensadores antiguos y afirmaba que los sentidos no
pueden servir de fuente de un verdadero conocimiento, pues no rebasan
el mundo de los objetos. La fuente del verdadero conocimiento es la
reminiscencia del alma inmortal que rememora el mundo de las Ideas que
ha contemplado antes de venir a habitar el cuerpo perecedero. El
método que permite suscitar en el alma las reminiscencias de las Ideas
es, según Platón, la dialéctica concebida como el arte de confrontar y
de analizar los conceptos en el curso de una discusión. La dialéctica
idealista de los conceptos está esbozada en la filosofía platónica. A
la concepción materialista del universo infinito que se desarrolla
según leyes, Platón opone la doctrina religiosa de la creación del
mundo por Dios; al determinismo opone la teología. Lenin hizo una
crítica implacable de la “filosofía de la naturaleza” de Platón, a la
que califica de “misticismo archiabsurdo de las ideas”.

La doctrina social de Platón tiende a perpetuar la dominación de la
aristocracia. En su doctrina del “Estado ideal”, afirma que el orden
social debe reposar sobre tres castas: 1) filósofos gobernantes; 2)
guardias; 3) agricultores y artesanos. La primera gobierna, la
segunda monta la guardia, la tercera se ocupa de la producción.
Platón consideraba esta división de trabajo destinada a eternizar la
explotación de los esclavos, como “natural” e inmutable. No admitía
ninguna participación de las masas populares, del “demos”, en la
gestión del Estado. Afirma que la democracia es una forma inferior de
la estructura del Estado, mientras que la República aristocrática
sería su forma ideal. “La República de Platón, en lo que se refiere a
la división del trabajo, como principio normativo del Estado, no es
más que la idealización ateniense del régimen egipcio de castas”
(Marx, El Capital, lib. 1, vol. I, p. 384, Ed. esp.). La doctrina
de Platón, continuada por el neo-platonismo y el cristianismo, inspira
numerosas teorías reaccionarias, místicas y anticientíficas. En
nuestros días, es utilizada por los ideólogos reaccionarios
contemporáneos en su lucha contra la ciencia y el movimiento
revolucionario de las masas.

Diccionario filosófico · 1965:363-364

Platón (428/427-347 a.n.e.)

Filósofo idealista de la antigua Grecia, discípulo de Sócrates,
fundador del idealismo objetivo, autor de más de treinta diálogos
filosóficos (“El Sofista”, “Parménides”, “Teetetes”, “La República” y
otros). Platón defendía una concepción idealista del mundo y luchó
activamente contra las teorías materialistas de su tiempo. Utilizó
ampliamente las doctrinas de Sócrates, los pitagóricos, Parménides y
Heráclito. Para explicar el ser, desarrolló la teoría acerca de la
existencia de formas incorpóreas de las cosas, formas que denominó
“especies” o “ideas”, a las que identificó con el ser. A las “ideas”
contraponía Platón el no ser, identificado con la materia y el
espacio. Según Platón, el mundo sensorial es engendrado por las
“ideas”, y la “materia” ocupa una posición intermedia entre aquél y
éstas. Las “ideas” son eternas, “supracelestes”, no nacen, no
perecen, no son relativas, no dependen del espacio ni del tiempo. En
el centro de la cosmología de Platón, se encuentra la teoría acerca
del “alma universal”, la psicología, la teoría de que el alma se halla
encerrada en la cárcel de nuestro cuerpo, y la reencarnación. Platón
diferenciaba los tipos de conocimiento en dependencia de las
diferencias de los objetos cognoscibles. Sólo es posible conocer
fidedignamente las “especies” verdaderamente existentes. La fuente de
este conocimiento está en los recuerdos del alma inmortal del hombre
acerca del mundo de las ideas por ella contemplado antes de instalarse
en el cuerpo mortal. De las cosas y de los fenómenos sensoriales no
es posible tener conocimiento, sino tan sólo formarse una “opinión”
probable. Entre las “ideas” y las cosas sensibles, situó Platón los
objetos matemáticos, accesibles al conocimiento especulativo. El
método de la cognición es la “dialéctica”, por la que Platón entendía
un doble camino: el ascenso por grados de generalización de los
conceptos hasta llegar a los géneros superiores, y el camino inverso,
descendente, desde los mismos conceptos generales hasta los de
generalización cada vez menor. El proceso descendente afecta sólo a
las “especies” (“ideas”), pero no a las cosas sensibles, singulares.
Por sus concepciones políticas, Platón era un representante de la
aristocracia ateniense. En su teoría de la sociedad, esbozó la imagen
de un Estado aristocrático ideal del que era premisa básica el trabajo
de los esclavos (“Las Leyes”); gobiernan el Estado los “filósofos”;
velan por su seguridad los “guardianes” o “guerreros”; por debajo de
estas dos categorías de ciudadanos libres, se encuentran los
“artesanos”. Según palabras de Marx, la utopía de Platón constituía
una idealización ateniense del régimen de castas de Egipto. Por otra
parte, Marx observó también que Platón había comprendido de manera
genial la trascendencia de la división del trabajo para la formación
de la “polis” griega (“Estado-ciudad”). La doctrina de Platón
desempeñó un notabilísimo papel en la evolución ulterior de la
filosofía idealista; también en la actualidad es utilizada por los
enemigos de la concepción materialista del mundo.

Diccionario de filosofía · 1984:337

Platón (428/427-348/347 a. n. e.)

Antiguo filósofo idealista griego, discípulo de Sócrates, fundador del
idealismo objetivo, autor de más de 30 diálogos filosóficos (“El
Sofista”, “Parménides”, “Teetetes”, “La República” y otros).
Defendiendo el enfoque idealista del mundo, Platón luchó activamente
contra las doctrinas materialistas de aquella época. Utilizó
ampliamente las doctrinas de Sócrates, los pitagóricos, Parménides y
Heráclito. Para explicar el ser desarrolló la teoría de la existencia
de las formas incorpóreas de las cosas, llamándolas “especies” o
“ideas” e identificándolas con el ser. Platón opuso a las “ideas” el
no ser identificado con la materia y el espacio. Según Platón, el
mundo sensorial debe su origen a las “ideas” y a la “materia” y ocupa
una posición intermedia entre ellas. Las “ideas” son eternas, no
surgen ni se destruyen, son absolutas y no dependen del espacio y el
tiempo. Las cosas sensoriales son pasajeras, relativas, dependen del
espacio y el tiempo. El núcleo central de la cosmología de Platón es
la doctrina de que el alma está encerrada en el calabozo de nuestro
cuerpo y de la reencarnación. Platón distinguía los tipos de
conocimiento en dependencia de las diferencias entre los objetos
cognoscibles. La fuente de tal conocimiento son los recuerdos del
alma inmortal del hombre acerca del mundo de las ideas que el alma
contempla antes de introducirse en el cuerpo mortal. No es posible el
conocimiento de las cosas y fenómenos sensitivos, solo se puede emitir
una “opinión” probable sobre ellos. Platón colocó entre las “ideas” y
las cosas sensibles los objetos matemáticos, accesibles al
conocimiento intelectivo. El método de conocimiento es la
“dialéctica”, por la cual Platón entendía un camino doble: ascenso por
los peldaños de la generalización de los objetos hasta los géneros
superiores y descenso inverso de los conceptos más generales hasta los
conceptos de universalidad cada vez menor. El proceso de descenso
sólo atañe a las “especies” (“ideas”), pero no afecta las cosas
sensitivas únicas. Por sus concepciones políticas, Platón fue
representante de la aristocracia de Atenas. En la doctrina de la
sociedad describió un Estado aristocrático ideal, cuya premisa es el
trabajo de los esclavos (“Leyes”); el Estado es gobernado por los
“filósofos”, lo protegen los “guerreros”, más abajo de estas dos
categorías de ciudadanos libres se encuentran los “artesanos”. La
doctrina de Platón desempeñó un notable papel en la evolución
posterior de la filosofía idealista y sigue utilizándose también en
nuestros días por los adversarios de la concepción materialista del
mundo.

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