ROBINET, Juan Bautista Renato

Juan Bautista Renato Robinet (1735-1820)

Diccionario filosófico marxista · 1946:268-269

Robinet fue un filósofo materialista francés. A principios de la
década del 60 del siglo XVIII, emigró a Holanda, donde publicó su
principal obra Sobre la Naturaleza (17611768). Como filósofo, era
materialista, aunque no consecuente. Sobre Robinet ejercieron
influencias el materialismo mecanicista del siglo XVII (la física de
Descartes y la física de Newton), el sensualismo materialista de
Locke, la filosofía de La Mettrie, Diderot y otros. Con estas fuentes
elaboró Robinet la teoría sobre la Naturaleza concibiéndola como una
escala continua de “gérmenes” o elementos materiales, dotados de la
facultad de movimiento espontáneo, de vida y sensibilidad. Robinet
compartía la doctrina de los deístas sobre un dios creador y primera
causa del mundo, oponiendo la infinitud y eternidad de dios a la
finitud del mundo en el espacio y en el tiempo; sin embargo, a
diferencia de los metafísicos del siglo XVII, no sólo proclamó como
incognoscible la esencia de dios, sino que sometió las doctrinas
religiosas oficiales a una severa crítica, demostrando su carácter
antropomorfista, es decir, que transplantan a la noción de dios las
características, cualidades y perfección del hombre. Concibiendo el
tiempo, la extensión, la impenetrabilidad, el movimiento y la
sensibilidad, como propiedades esenciales y objetivas de la materia, a
diferencia de los materialistas mecanicistas de los siglos XVII y
XVIII, Robinet atribuía a la materia la facultad del movimiento
espontáneo, condicionado según él por la naturaleza viva de toda la
materia y de todos sus elementos, es decir, por la propiedad de vida y
por el grado de organización vital inherentes a la materia. Robinet
presenta la vida de la Naturaleza como “la unidad más perfecta posible
asociada a la variedad más grande”. La base de esta unidad la ve en
la ley de la continuidad, copiada de Leibnitz, según la cual, en la
Naturaleza no hay saltos, y desde los minerales y cristales hasta el
hombre, todo es una sucesión de materias vivas que se desarrollan
progresivamente, cada una de las cuales es la unión de la sustancia
corporal y la sustancia espiritual. No obstante la concesión hecha a
las viejas teorías dualistas en cuanto al problema de la relación
entre el alma y el cuerpo, Robinet deduce de la organización corporal,
particularmente de la estructura del cerebro, todas las funciones
racionales y volitivas, poniendo la propia conexión de la sustancia
espiritual y la corporal en dependencia de la estructura del cuerpo.
En teoría del conocimiento, siguiendo a Locke, desarrolló la teoría
del sensualismo materialista. Estas concepciones se asociaron en
Robinet con una serie de tesis en las que se inclinaba a la afirmación
de la incognoscibilidad, no sólo de dios, sino también de la esencia
de las cosas y de los espíritus. Sin embargo, estas tesis no
convierten a Robinet en agnóstico, ya que no constituyen los rasgos
más importantes de sus puntos de vista. En moral desenvolvió una
teoría original, según la cual, en cada instante de la existencia del
mundo, el aumento del bien es compensado con el crecimiento
correspondiente del mal, de modo que la cantidad de bien permanece
siempre idéntica a la del mal. En la teoría sobre la sociedad,
desenvolvió la concepción burguesa sobre la libertad como una
“armonía” entre el provecho privado y el bien social.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:447-448

Jean-Baptiste-René Robinet (1735-1820)

Filósofo burgués francés. Emigrado a Holanda, editó allí su obra
principal, De la naturaleza (1761-1768). En filosofía, Robinet era
materialista no obstante su inconsecuencia. Sufrió la influencia de
la física de Descartes (ver) y de Newton (ver), así como la del
sensualismo materialista de Locke (ver), de la filosofía de La Mettrie
(ver), de Diderot (ver) y de otros. Bebiendo en todas esas fuentes,
Robinet elaboró una teoría de la naturaleza considerada como una
gradación ininterrumpida de “gérmenes” materiales o elementos capaces
de movimientos voluntarios, de vivir y de sentir. Robinet era deísta.
Para él, Dios es el creador y la causa primera del mundo. Oponía la
infinitud y la eternidad de Dios al carácter finito del mundo en el
espacio y el tiempo. Contrariamente a los metafísicos del siglo XVII,
proclamaba que la esencia de Dios era incognoscible, y sometía las
doctrinas religiosas oficiales a una crítica acerada. Revelaba en
esas doctrinas el carácter antropomórfico, la tendencia a atribuir a
Dios atributos, cualidades y méritos humanos. Considerando el tiempo,
la extensión y la impenetrabilidad como propiedades esenciales y
objetivas de la materia, Robinet atribuía a ésta la facultad de
movimiento voluntario. Suponía que ese movimiento se hallaba
condicionado por la naturaleza viva de toda la materia y de todos sus
elementos. Robinet era un hilozoísta (ver hilozoísmo): se
representaba la vida de la naturaleza como un sistema que “seguramente
tiene por base la más perfecta unidad posible junto a la mayor
variedad posible”. Ve el fundamento de esta unidad en la ley de la
continuidad tomada de Leibniz (ver), en virtud de la cual la
naturaleza no da saltos y representa, a partir de los minerales hasta
el hombre, una línea de crecimiento cuantitativo ininterrumpido de
cualidades ya hechas y contenidas en los “gérmenes” orgánicos. En el
problema de la relación entre el alma y el cuerpo, Robinet hace
concesiones a las viejas teorías dualistas. Sin embargo, según su
doctrina, todas las funciones del pensamiento y de la voluntad derivan
de la organización corporal, y en particular, de la estructura del
cerebro; en cuanto al vínculo de las substancias espiritual y
corporal, depende, según él, de la estructura del cuerpo. En lo que
concierne a la teoría del conocimiento, Robinet, siguiendo a Locke,
desarrolla la doctrina del sensualismo (ver) materialista. Sin
embargo, algunas de sus tesis revelan una tendencia a considerar no
sólo a Dios sino también la esencia de las cosas como inaccesibles al
espíritu humano. Pero Robinet no es agnóstico, pues esas tesis no
constituyen lo esencial de su doctrina. En sus concepciones sociales,
Robinet defiende las concepciones de los enciclopedistas del siglo
XVIII, para los cuales la libertad residía en la “armonía” entre la
propiedad privada y el bienestar general.

Diccionario filosófico · 1965:406

Jean Baptiste René Robinet (1735-1820)

Filósofo materialista francés. Las fuentes ideológicas principales de
sus concepciones son las teorías de Locke y de Condillac; experimentó
la influencia de las ideas de Leibniz. Robinet admitía la infinitud,
en el espacio y en el tiempo, de la substancia material. La
diversidad de la naturaleza se halla subordinada al principio de la
unidad y armonía universales, lo cual se debe a la conexión de
causalidad de las cosas. En la manera de concebir la causalidad,
hacía concesiones al punto de vista de Hume. Robinet era partidario
del hilozoísmo, creía que los ladrillos elementales del universo
estaban formados por “animálculos”, pequeñísimos seres vivos. La
inconsecuencia del materialismo de Robinet se traduce en el
reconocimiento de Dios como creador del mundo a partir de una
sustancia material. Según su teoría del conocimiento, las sensaciones
son la fuente del saber, incluido el pensar teórico. Diferenciaba
tres clases de conocimiento: la sensación, el razonamiento y la
intuición, correspondientes a tres tipos de certeza: sensorial,
demostrativa e intuitiva. Concebía las ideas como copias de los
objetos, criticaba el idealismo de Platón; limitaba el conocimiento
sensorial a los fenómenos exteriores, pero, la convicción de que las
posibilidades de conocimiento del hombre son infinitas, diferencia sus
concepciones de las teorías del agnosticismo. Obra principal: De la
naturaleza (1761-66).

Diccionario de filosofía · 1984:378-379

Jean Baptiste Robinet (1735-1820)

Filósofo francés, que combinaba las ideas materialistas con elementos
dedeísmo. La fuente ideológica de sus criterios son las doctrinas de
Locke y de Condillac, pero experimentó también la influencia de
Leibniz. Robinet suponía que el mundo se basa en una substancia
material, infinita en el espacio y en el tiempo. Según Robinet, la
diversidad de la naturaleza permite, a la vez, descubrir en ella la
concatenación y armonía universales, determinadas por el principio de
la causalidad. En la explicación de los hechos de la conciencia
compartía el punto de vista del hilozoísmo. La teoría del
conocimiento de Robinet sostiene que la única fuente de los
conocimientos son las sensaciones. Robinet enfocaba las ideas como
“concentrado” de sensaciones, como copias de los objetos, criticó el
idealismo de Platón y estaba convencido de que el conocimiento humano
es ilimitado. Obra fundamental: De la naturaleza (1761-66).

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