ROUSSEAU, Juan Jacobo

Diccionario filosófico marxista · 1946:269-270

Juan Jacobo Rousseau (1712-1778)

Rousseau fue uno de los grandes escritores y pensadores políticos del
siglo XVIII y desempeñó un gran papel en la preparación ideológica de
la Revolución burguesa de 1789 en Francia. Expresando la ideología de
la pequeña burguesía en proceso de proletarización, Rousseau se
manifiesta en sus obras, no sólo contra el régimen feudal de la
Francia prerrevolucionaria, sino también contra la opresión económica,
por parte de la plutocracia. En sus obras desarrolla la idea de que
los hombres verdaderamente dignos y honestos y la virtud auténtica, se
deben buscar no entre la nobleza de título y rica, sino entre el
pueblo llano. A diferencia de los demás ideólogos de la burguesía del
siglo XVII y XVIII, que veían en el capitalismo sólo un lado positivo,
Rousseau prueba que el progreso de las fuerzas productivas es
inevitablemente acompañado del retroceso de las costumbres y del
empeoramiento de la situación social y material de las masas
populares. El origen y aumento de la desigualdad, causa fundamental
de todos los males sociales, lo relacionó Rousseau con la aparición y
desarrollo de la propiedad privada. Sin embargo, no consideraba
posible ni conveniente abolir la institución de la propiedad privada
viendo en ella cierta garantía de la libertad individual. Rousseau
sólo exigía, en interés del pueblo, la regulación legislativa del
volumen de la riqueza personal y la realización de una serie de
medidas contrarias a las que frenan el progreso económico de la
sociedad. Considerando que el hombre, por su naturaleza, es bueno y
no corrompido, y que la causa fundamental de los males sociales se
debe buscar en el régimen político, en su famosa obra Del contrato
social (ver) fundamentó el principio de una nueva estructura política
y social, que asegura, a su juicio, la libertad y la igualdad de todos
los ciudadanos. Rousseau desenvolvió con mayor amplitud sus ideas
filosóficas y pedagógicas en su obra Emilio o de la Educación. El
fundamento de la educación, según la doctrina de Rousseau, debe ser el
principio tendiente a seguir las indicaciones de la Naturaleza. En
consonancia con este principio: 1) a cada período de edad deben
corresponder especiales formas de educación y de aprendizaje; 2) la
educación debe tener un carácter activo y facilitar el máximo
desarrollo de la autonomía e iniciativa de los estudiantes; 3) a la
educación intelectual debe anteceder y acompañar el ejercicio de las
fuerzas físicas y de los órganos de los sentidos de los educandos; 4)
los castigos corporales a los estudiantes son pedagógicamente nocivos.
Todas estas ideas de Rousseau, nuevas para el siglo XVIII, se
transformaron después en el patrimonio de la pedagogía avanzada.
Rousseau ha dejado también una profunda huella en el terreno
filosófico; hasta un filósofo tan importante como Kant, reconoció que
debía mucho a Rousseau. La influencia de este último se ha
manifestado más que todo en las teorías de Kant sobre moral y derecho
y en sus concepciones pedagógicas. También los clásicos del marxismo
apreciaban en alto grado a Rousseau. Engels consideraba el “Discurso
sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad” de Rousseau como
un modelo formidable de dialéctica y hacía notar también la enorme
importancia teórica y práctica de la teoría de Rousseau sobre la
igualdad, que como decía Engels, continúa “todavía ahora desempeñando
un importante papel agitador en el movimiento socialista de casi todos
los países”. Aunque Rousseau no se consideraba materialista y ocupaba
las posiciones del deísmo (ver), sin embargo, su doctrina social está
impregnada de tendencias materialistas, y en la solución de toda una
serie de problemas manifiesta una gran aproximación a la concepción
materialista de la historia (así, por ejemplo, reconocía el vínculo
del progreso intelectual de la sociedad con el crecimiento de sus
necesidades materiales; comprendía que el Estado y el Derecho sólo
sirven a los intereses de los ricos, etc.). Rousseau ejerció también
una gran influencia sobre la literatura artística. Su novela La Nueva
Eloísa o Cartas de dos amantes, tuvo en su tiempo un éxito
extraordinario y provocó una multitud de imitaciones. Clásicos de la
literatura universal: Schiller, Goethe, Byron, experimentaron también
la influencia de Rousseau. En Rusia, los más grandes admiradores de
Rousseau fueron Radishchev y L. I. Tolstoi.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:448-449

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)

Célebre escritor y filósofo francés del siglo XVIII, demócrata,
ideólogo de la pequeña burguesía, uno de los precursores ideológicos
de los jacobinos. Sus concepciones filosóficas lo sitúan entre los
deístas. Rousseau reconoce la existencia de Dios y de un alma
inmortal. Como dualista, se representa la materia y el espíritu como
dos principios eternos. Creía que la materia era pasiva e inerte.
Desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, profesaba el
sensualismo (ver) y deducía todos los conocimientos de las
sensaciones. Al mismo tiempo, sostenía que las ideas morales tienen
un carácter innato. Sus concepciones sociológicas eran más radicales.
En su Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad
entre los hombres (1754), Rousseau hizo una crítica acerba del orden
feudal: la propiedad privada es la causa de la desigualdad; estima que
hay que substituir la gran propiedad por la pequeña, sin abolir, sin
embargo, la propiedad privada. Idealizaba el orden social primitivo y
repudiaba la doctrina de Hobbes (ver) de la guerra de todos contra
todos en la sociedad primitiva. Afirmaba que en el “estado natural”,
todos los hombres habían sido iguales e ignoraban el yugo social, la
miseria y la injusticia. En su obra principal, El Contrato Social
(1762), Rousseau expone su teoría del Estado fundado en un acuerdo
entre los hombres, y reconoce al pueblo el derecho soberano. En
oposición a Hobbes, que justificaba el estado absolutista monárquico,
Rousseau se pronunciaba por un estado que garantizara los derechos
democráticos burgueses. En ese sentido, Rousseau es infinitamente
superior a los ideólogos de la burguesía actual que han arrojado por
la borda la bandera de las libertades democráticas. Pero el estado
ideal de Rousseau no era otra cosa que el reino idealizado de la
burguesía.

En su Emilio (1762), Rousseau criticó vivamente el antiguo sistema de
educación de la sociedad feudal. Según él, la educación debe tener
por objeto la formación de ciudadanos activos y laboriosos. Las ideas
pedagógicas de Rousseau tenían un carácter pequeño-burgués. Su ideal
lo constituía un artesano honesto. Aunque relativamente progresivas,
sus concepciones sociológicas eran idealistas como las de los demás
pensadores del siglo XVIII. Rousseau creía que la aparición del
Estado (ver) se explicaba por la voluntad consciente de los hombres;
no comprendía la naturaleza de clase del Estado, y atribuía un papel
decisivo en la sociedad a las ideas jurídicas y morales.

Diccionario filosófico · 1965:407-408

Jean Jacques Rousseau (1712-1778)

Representante del ala izquierda pequeñoburguesa de la Ilustración
francesa (Ilustración). Rousseau se hizo famoso como filósofo,
sociólogo y esteta, como autor de obras de arte de trascendencia
mundial y uno de los teóricos de la pedagogía. Las obras filosóficas
y sociológicas principales de Rousseau son: Discurso sobre el origen y
los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (1755), y Contrato
social (1762). En las cuestiones relativas a la concepción del mundo,
Rousseau se atenía al deísmo. Junto a la existencia de Dios, admitía
también la inmortalidad del alma. Concebía la materia y el espíritu
como dos principios que han existido siempre (dualismo). En teoría
del conocimiento, era partidario del sensualismo, pese a que admitía
el carácter innato de las ideas morales. Como sociólogo, ocupaba una
posición radical. Criticó duramente las relaciones de estamentos
feudales y el régimen despótico, se manifestaba en pro de la
democracia burguesa y de las libertades civiles, de la igualdad de los
hombres independientemente de su nacimiento. Veía las causas de la
desigualdad en la aparición de la propiedad privada. Por otra parte,
abogada por la perpetuación de la pequeña propiedad. Defensor de la
teoría del contrato social, consideraba, a diferencia de Hobbes, que
en el “estado natural” no sólo no había guerra de todos contra todos,
sino que entre las personas imperaban la amistad y la armonía. En su
trabajo Emilio o de la educación (1762), Rousseau criticó a fondo el
viejo sistema educativo feudal y de estamentos, quería que el fin de
la educación consistiera en preparar ciudadanos activos, que tuvieran
en estima el trabajo. Las ideas pedagógicas de Rousseau poseían un
carácter pequeñoburgués; su ideal era el artesano honrado. Los
fundadores del marxismo-leninismo estimaban en mucho el papel
histórico de Rousseau, a la vez que señalaron su idealismo y su
limitación burguesa.

Diccionario de filosofía · 1984:380

Jean Jacques Rousseau (1712-1778)

Representante del ala pequeñoburguesa de izquierda de los ilustrados
fraceses, filósofo, sociólogo, estético y teórico de la pedagogía. En
las cuestiones de la concepción del mundo se atenía al deísmo. Además
de la existencia de Dios, reconocía también el alma inmortal.
Rousseau consideraba la materia y el espíritu como dos principios que
existen desde toda la eternidad (Dualismo). En la teoría del
conocimiento se sumaba al sensualismo, aunque reconocía el carácter
innato de las ideas morales. Como sociólogo, Rousseau sostenía el
punto de vista radical. Criticó con aspereza las relaciones
estamentales feudales y el régimen despótico y propugnaba la
democracia burguesa, las libertades cívicas y la igualdad de los
hombres independientemente de su origen. Rousseau veía las causas de
la desigualdad en la aparición de la propiedad privada. Al mismo
tiempo se pronunciaba por perpetuar la pequeña propiedad. Como
partidario de la teoría del contrato social, opinaba, a diferencia de
Hobbes, que en el “estado natural”, lejos de librarse una guerra de
todos contra todos, entre los hombres reinaban la amistad y la
armonía. Rousseau criticó duramente el viejo sistema
estamental-feudal de educación y exigía que la educación se plantease
la tarea de formar a ciudadanos activos, que respetaran el trabajo.
Los fundadores del marxismo-leninismo apreciaron altamente el papel
histórico de Rousseau, subrayando al mismo tiempo su idealismo y
estrechez burguesa. Obras filosóficas y sociológicas principales:
Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los
hombres (1755) y Contrato social (1762).

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