STALIN, José Vissarionovich

Iosif Vissarionovich Stalin (Dzhugashvili) (1879-1953)

Diccionario filosófico marxista · 1946:286-291

José Vissarionovich Stalin

Stalin es el genial teórico y guía del proletariado mundial, gran
compañero de armas y amigo de Lenin, continuador de la doctrina y de
la causa de Marx, Engels y Lenin. Nació el 21 de diciembre de 1879 en
el pueblo de Gory, provincia de Tiflis. Su padre, campesino de
origen, pero zapatero de profesión, fue posteriormente obrero de una
fábrica de calzado. Stalin recibió su instrucción primaria en la
escuela eclesiástica de Gory, ingresando después (1894) en el
Seminario eclesiástico de Tiflis. Se inició en el movimiento
revolucionario a la edad de 15 años, vinculándose con los grupos
clandestinos de los marxistas rusos que actuaban en la Transcaucasia,
y en 1898 se hizo miembro de la organización de Tiflis del Partido
Obrero Social-Demócrata Ruso. En el grupo “Mesame-Dasy”, primera
organización socialdemócrata georgiana, junto con Ketzjoveli y
Tsulukidze, Stalin representaba la corriente del marxismo
revolucionario, oponiéndose a la mayoría oportunista del
“Mesame-Dasy”. Ya en ese tiempo, Stalin era un marxista formado y
propagaba magistralmente la teoría marxista entre los círculos
obreros. Por la propaganda del marxismo fue expulsado del Seminario.
Desenvolviendo su actuación revolucionaria, Stalin se manifestó en
seguida como fervoroso partidario de la Iskra leninista. A iniciativa
de Stalin y de Ketzjoveli comenzó a editarse el primer periódico
socialdemócrata georgiano ilegal Brdsola (“Lucha”). En 1901, Stalin
fue electo miembro del Comité de Tiflis del P.O.S.D.R., por cuyo
encargo, poco después, se trasladó a Batum, donde se puso en contacto
con los obreros avanzados, creó y dirigió círculos, instaló una
imprenta ilegal, escribía volantes, dirigía las huelgas en las
fábricas de Batum y, el 9 de marzo de 1902, organizó la famosa
demostración política de los obreros de Batum. El 5 de abril del
mismo año, fue detenido y recluido en la cárcel de Batum y, a fines de
noviembre de 1903, desterrado por tres años a Siberia Oriental, a la
aldea de Novaia Uda del distrito de Balagan, provincia de Irkutsk.
Tampoco en la cárcel ni en el destierro suspendió Stalin su labor
revolucionaria. Estando en el destierro, en 1903, recibió la primera
carta de Lenin. Después de su huida del destierro, desplegó una
enorme energía para realizar el plan leninista de construir un partido
marxista de nuevo tipo y llevó una lucha tenaz contra los mencheviques
y los que se conciliaban con ellos. En diciembre de 1904, Stalin
dirigió la grandiosa huelga de los obreros de Bakú, que fue “en
vísperas de la gran tempestad revolucionaria, como el rayo que precede
a la tormenta” (Historia del P. C. (b) de la U.R.S.S., Compendio).
Al mismo tiempo que realizaba un inmenso trabajo en la prensa, en
plena conformidad con la línea de Lenin, organizó la lucha por el III
Congreso. Creó el periódico Lucha del Proletariado, órgano de la
Federación Caucasiana del P.O.S.D.R., que apareció en tres idiomas:
ruso, georgiano y armenio. Lenin apreciaba muy altamente este
periódico. En algunos de sus trabajos: “¿Cómo entiende la
socialdemocracia el problema nacional”, “La clase de los proletarios y
el partido de los proletarios”, “Algo sobre las discrepancias en el
Partido”, y en el artículo “Respuesta a un socialdemócrata”, del que
Lenin dijo que da “un planteamiento formidable del problema sobre la
famosa ‘introducción de la conciencia desde fuera’”, Stalin interviene
en defensa de los principios ideológicos y organizativos leninistas
del Partido de nuevo tipo. Durante los años de la primera revolución
rusa (1905-1907), Stalin encabeza la lucha de los bolcheviques del
Transcáucaso por la estrategia y la táctica leninistas, contra los
mencheviques, los social-revolucionarios y los partidos nacionalistas
pequeñoburgueses. En diciembre de 1905, Stalin es delegado de los
bolcheviques transcaucasianos a la I Conferencia bolchevique de toda
Rusia en Tammerfors (Finlandia). Allí conoció por primera vez
personalmente a Lenin. En una serie de artículos de 1905 y,
particularmente, en el titulado “La insurrección armada y nuestra
táctica” y en “La reacción se acrecienta”, así como en “Anotaciones de
un delegado”, escritos por Stalin después de su regreso del V Congreso
(Londres), se da una defensa magistral de las posiciones tácticas del
bolchevismo. En 1906-1907, bajo el título general de “Anarquismo o
socialismo” (ver), se publicaron los artículos de Stalin dedicados a
la defensa y a la ulterior elaboración de los fundamentos de la
concepción filosófica del partido marxista: el materialismo dialéctico
y el materialismo histórico. Durante los años de la reacción después
de la derrota de la revolución de 1905-1907, Stalin desplegó un
inmenso trabajo para la construcción y consolidación de la
organización ilegal del Partido y para la preparación del nuevo
ascenso revolucionario. El centro de su actuación en ese período era
Bakú, donde organizó con éxito la lucha por la conquista de las masas
obreras bajo la bandera del bolchevismo y por el desplazamiento de los
mencheviques. El 25 de marzo de 1908, Stalin fue detenido y, después
de estar preso durante ocho meses, deportado por dos años a la
provincia de Vologod, en Solvichegodsk. Pero el 24 de junio de 1909
se escapó del destierro y regresó Bakú, al trabajo ilegal. El 23 de
marzo de 1910, fuá otra vez detenido y tras seis meses de cárcel,
desterrado de nuevo a Solvichegodsk. En el verano de 1911, Stalin se
fugó nuevamente del destierro y llegó a Petersburgo, donde llevó la
lucha contra los liquidadores y los trotskistas, cohesionando y
consolidando la organización bolchevique. El 9 de setiembre de 1911,
Stalin fue detenido y deportado a la provincia de Vologod. La
Conferencia del Partido de toda Rusia celebrada en Praga, que expulsó
del Partido a los mencheviques y formalizó la existencia autónoma del
Partido Bolchevique, a propuesta de Lenin, eligió a Stalin, en su
ausencia, como miembro del C. C. y creó el Bureau Ruso del C. C.,
cuya dirección fue encargada a Stalin. El 29 de febrero de 1912,
Stalin, huyó del destierro de Vologod, visitó por encargo del C. C.
las regiones más importantes de Rusia, preparó el 19 de mayo de dicho
año, escribió el conocido manifiesto del C. C. para el 19 de Mayo,
dirigió el periódico Estrella. Bajo su dirección se preparó el primer
número del periódico Pravda, que se creó por su iniciativa de acuerdo
con la indicación de Lenin. Pero la labor de Stalin en la “libertad”
fue poco después interrumpida nuevamente por otro arresto, que tuvo
lugar el 22 de abril de 1912. En la cárcel permaneció recluido varios
meses, al cabo de los cuales fue deportado al territorio de Narim, por
tres años. El 19 de setiembre de 1912, Stalin huyó del destierro,
regresó a Petersburgo, donde dirigió los periódicos Estrella y Pravda,
y la actividad de los bolcheviques en la campaña electoral a la V Duma
del Estado, intervino en los mítines obreros y escribió el famoso
“Mandato de los obreros de Petersburgo a su diputado obrero”, que
Lenin calificó como un documento “sumamente importante”. Todo el
trabajo de Stalin se realizó en íntimo contacto con Lenin. En
1912-1913, Stalin escribió su obra “El marxismo y el problema
nacional”, de la cual Lenin escribía, que en la literatura teórica
marxista, dedicada al problema nacional, “en primera línea… se
destacan los artículos de Stalin”. El 23 de febrero de 1913, Stalin
fue nuevamente detenido y desterrado por cuatro años al territorio de
Turujan. Pero también en este lejano destierro, Stalin resuelve de
una manera leninista todos los problemas esenciales de la guerra, de
la paz y de la revolución. En diciembre de 1916, Stalin fue
trasladado, por etapas, a Krasnoiarsk, y después a Achinsk, donde
recibió la noticia de la revolución de febrero y de donde se marchó a
Petrogrado. En una serie de artículos, Stalin fijó las tareas
planteadas ante los bolcheviques, defendió la política de desconfianza
hacia el Gobierno Provisional, se manifestó contra el defensismo,
llamaba a la lucha activa contra la guerra imperialista y contra el
oportunismo. En Petrogrado, Stalin, junto con Lenin, al regresar éste
de la emigración, encabezó la lucha de los bolcheviques en la nueva
etapa histórica. En la Conferencia de Abril, fijaron ambos la
orientación de la lucha por la transformación de la revolución
democrático-burguesa en revolución socialista, luchando contra la
posición traidora de Kamenev, Rikov y Bujarin. En la Conferencia
intervino Stalin como informante sobre el problema nacional. En mayo
de 1917, Stalin fue elegido miembro del Bureau Político del C. C.
creado entonces, siendo reelegido invariablemente desde aquella fecha.
El período que corre entre la revolución democrático-burguesa de
Febrero y la Gran Revolución Socialista de Octubre fue el período de
la labor más intensa de Stalin. Bajo su dirección inmediata, a
indicación de Lenin, se realizó la labor del VI Congreso, que orientó
al Partido hacia la insurrección armada, hacia la revolución
socialista. En este Congreso, Stalin se pronunció enérgicamente
contra la proposición traidora de Kamenev, Rikov y Trotski sobre la
comparecencia de Lenin ante el tribunal de la contrarrevolución; el VI
Congreso apoyó la opinión de Stalin, y la vida de Lenin fue salvada.
En el Congreso, Stalin refutó a los trotskistas, que plantearon la
tesis contrarrevolucionaria de la imposibilidad del triunfo del
socialismo en la U.R.S.S. En las sesiones históricas del C. C. del
Partido del 10 al 16 de octubre, Stalin se pronunció contra Kamenev y
Zinoviev, defendiendo la resolución presentada por Lenin sobre la
insurrección armada. Stalin encabeza el centro elegido por el Comité
Central para dirigir la insurrección. Bajo su dirección se elaboró el
plan de la insurrección. Junto con Lenin, Stalin fue el organizador
de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Después de su triunfo,
Stalin formó parte del primer Consejo de Comisarios del Pueblo,
encabezado por Lenin. La nueva etapa en la historia del Partido
Comunista (bolchevique), comenzando desde el advenimiento de los
bolcheviques al Poder, está relacionada con las nuevas páginas
extraordinariamente luminosas de actuación de Stalin como organizador
de los triunfos en los frentes de la guerra civil, como teórico del
Partido y jefe de pueblos, como gran estadista y genial transformador
del país. Desde los primeros días de existencia del Gobierno
Soviético, Stalin ocupó, pues, los puestos de mayor responsabilidad en
el trabajo del Estado, desempeñando, ya en el primer Consejo de
Comisarios del Pueblo el cargo de Comisario de Asuntos de las
Nacionalidades, y desde 1919, también el de Comisario del Pueblo del
Control del Estado. Junto con Lenin, intervino en los días de Brest
Litovsk, contra los traidores Trotski y Bujarin, defendiendo la paz a
fin de consolidar la República Soviética. Extraordinariamente grandes
son los méritos de Stalin en la creación y construcción del Ejército
Rojo y en la organización del aplastamiento de los intervencionistas y
de la contrarrevolución interior durante los años de la guerra civil.
Con el nombre de Stalin están vinculados los triunfos del Ejército
Rojo en todos los frentes decisivos: la defensa de Tsaritsin, la
derrota de Kolchak y de Denikin, realizada en plena conformidad con el
plan estratégico propuesto por Stalin; la defensa de Petrogrado, el
triunfo sobre los “panis” polacos y la destrucción de Wrangel. A
iniciativa de Lenin, Stalin fue premiado en 1919 con la orden de la
Bandera Roja por la lucha abnegada en los frentes de la guerra civil.
En 1922, Stalin es elegido a propuesta de Lenin, Secretario General
del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la U.R.S.S.
y desde entonces ocupa este puesto. Enormes méritos pertenecen
también a Stalin en cuanto a la creación de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas. La decisión histórica sobre la formación de
la Unión de R.S.S. fue adoptada a propuesta de Lenin y Stalin (30 de
diciembre de 1922 en el I Congreso de los Soviets de toda Rusia).
Después de la muerte de Lenin (21 de enero de 1924), el núcleo
leninista del Comité Central y todo el Partido Bolchevique se unen en
torno a Stalin, el más fiel y firme continuador de la obra de Lenin.
En nombre del Partido Bolchevique, Stalin hizo sobre la tumba de Lenin
el juramento de cumplir sus legados. En una lucha tenaz contra los
trotskistas, Stalin unió al Partido bajo la bandera del leninismo.
Una importancia extraordinaria tiene el libro de Stalin, publicado en
1924, “Fundamentos del leninismo” (ver), que es “una exposición
magistral y una fundamentación teórica muy seria del leninismo, que
pertrechó entonces y sigue pertrechando hoy a los bolcheviques del
mundo entero con el arma aguzada de la teoría marxista-leninista”
(Historia del P. C. (b) de la U.R.S.S. Compendio). Para el
aplastamiento del trotskismo tuvo una importancia enorme el trabajo de
Stalin, aparecido en el mismo año, “La revolución de Octubre y la
táctica de los comunistas rusos”, donde se da una síntesis teórica de
las experiencias de la Gran Revolución Socialista de Octubre. En
dicho trabajo, Stalin sigue desarrollando la teoría leninista de la
posibilidad del triunfo del socialismo en la U.R.S.S., examinando los
dos aspectos de este problema: el de las condiciones internas que dan
la posibilidad de construir la sociedad socialista en la U.R.S.S., y
el de las condiciones externas de las que depende la victoria
definitiva del socialismo en la U.R.S.S. Pero Stalin no sólo dio una
fundamentación teórica completa de la posibilidad del triunfo del
socialismo en la U.R.S.S., sino que también fijó los caminos y medios
para lograrlo. Desenvolvió las ideas de Lenin sobre la
industrialización socialista del país y la colectivización de la
economía rural, elaborando los planes concretos para tan gigantescas
tareas. Defendió la idea de la industrialización y de la
colectivización en una lucha resuelta contra los trotskistas y
bujarinistas que ofrecieron una resistencia furiosa a la política del
Partido. Bajo la dirección de Stalin, el Partido resolvió con éxito
la tarea de crear las bases de la economía socialista. En febrero de
1930, a propuesta de los obreros y campesinos, Stalin fue premiado con
la segunda orden de la Bandera Roja por sus enormes méritos en el
frente de la edificación socialista. Stalin es el creador de la
Constitución de la sociedad socialista, cuya gran importancia está
esbozada claramente en su informe ante el VIII Congreso Extraordinario
de los Soviets de la U.R.S.S. La nueva Constitución de la U.R.S.S.
era la expresión del hecho, de que la U.R.S.S. había entrado en una
nueva fase de su desarrollo, la fase del término de la construcción de
la sociedad socialista sin clases y del paso paulatino hacia el
comunismo. Estas conquistas de significación histórica universal, que
convirtieron el socialismo en una realidad viva, fueron alcanzadas
bajo la dirección de Stalin. En la educación ideológica de los
cuadros del Partido y del Estado corresponde un enorme papel al
“Compendio de Historia del P. C. (b) de la U.R.S.S.” (ver),
publicado a iniciativa de Stalin y con su participación directa, y que
dotó al Partido de la experiencia genialmente sintetizada de toda su
historia más rica. El trabajo Sobre el materialismo dialéctico y el
materialismo histórico (ver), escrito por Stalin para dicha Historia,
eleva a un grado nuevo, superior, el materialismo dialéctico. En
consonancia con la nueva fase de desarrollo en que había entrado la
U.R.S.S., Stalin desenvolvió en su informe ante el XVIII Congreso del
P. C. (b) de la U.R.S.S. el grandioso programa de lucha por la
realización del paso paulatino a la fase superior del comunismo;
planteó la tarea de alcanzar y de sobrepasar en los próximos 10-15
años a los países capitalistas más desarrollados también en el aspecto
económico; fundamentó la posibilidad de construir el comunismo en la
U.R.S.S. en las condiciones del cerco capitalista, continuó
desarrollando la teoría de Marx, Engels y Lenin sobre el Estado. En
sus trabajos teóricos desarrolló e impulsó todas las partes
integrantes del marxismo-leninismo: la filosofía, la economía
política, el comunismo científico. Enriqueció el materialismo
dialéctico y el materialismo histórico con una síntesis filosófica de
la gigantesca práctica histórica de fines del siglo XIX y primera
mitad del XX, con la síntesis de la gran experiencia de muchos años de
lucha del Partido Bolchevique. Extraordinariamente grande es el
aporte teórico de Stalin a la teoría leninista sobre el imperialismo y
sobre la posibilidad del triunfo del socialismo en un solo país y la
imposibilidad de su triunfo simultáneo en todos los países. Dio un
profundo análisis de las nuevas formas de lucha de clases, engendradas
por la época de la dictadura proletaria, señaló un genial modelo de
dirección de la política exterior del Estado Socialista en las
condiciones del cerco capitalista, pertrechó al Partido con el
conocimiento de las leyes de la lucha política, de la construcción del
comunismo. Stalin desarrolló la teoría leninista sobre el Partido;
puso al descubierto las leyes que rigen su desarrollo interno; elevó a
una nueva altura la idea de Lenin acerca de la democracia interna del
Partido, acerca del papel y el significado de sus cuadros; elaboró
profundamente la ciencia leninista sobre la dirección de las masas,
sobre las relaciones del Partido con el pueblo. En el día de su 60
cumpleaños, por la voluntad de los pueblos de la U.R.S.S., el
Presídium del Soviet Supremo de la U.R.S.S. otorgó a Stalin el título
de Héroe del Trabajo Socialista y la Orden de Lenin, por sus grandes e
inapreciables méritos, ante los pueblos de la Unión Soviética y ante
la humanidad trabajadora.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:478-483

Iosif Vissarionovich Stalin (Dzhugashvili) (1879-1953)
José Stalin

Destacado dirigente del movimiento obrero revolucionario ruso e
internacional, del Partido Comunista de la Unión Soviética y del
Estado soviético, notable teórico del marxismo-leninismo. Nació el 21
de diciembre de 1879, en la ciudad de Gori, gobernación de Tiflis, en
la familia de un artesano zapatero. Terminados sus estudios en el
Colegio eclesiástico de Gori, pasó a estudiar al Seminario
eclesiástico de Tiflis.

En Rusia, a fines del siglo XIX, crecía el movimiento obrero y se
difundían las ideas marxistas. La “Unión de lucha por la emancipación
de la clase obrera”, creada por Lenin en 1895, estimuló el desarrollo
del movimiento socialdemócrata en todo el país, incluso en
Transcaucasia. Influido por los social-demócratas rusos y georgianos,
Stalin comenzó a participar en el movimiento revolucionario; en 1898
ingresó en la organización de Tiflis del Partido Obrero
Social-demócrata Ruso y se dedicó a la propaganda revolucionaria en
los talleres ferroviarios. En 1899 fue expulsado del Seminario
eclesiástico por propagandista del marxismo, pasó a la ilegalidad y se
convirtió en revolucionario profesional. Desde setiembre de 1901
participa junto con Ketsjoveli en la publicación del periódico
social-demócrata georgiano, ilegal, de tendencia leninista-iskrista
Brdzola (“La lucha”). En noviembre de 1901 es elegido miembro del
Comité de Tiflis del P.O.S.D.R. Fue enviado a Batumi, donde se dedicó
a la labor revolucionaria y participó en la constitución de la
organización socialdemócrata de dicha ciudad. En abril de 1902 fue
detenido y, después de permanecer un año y medio en la cárcel, se le
desterró a Siberia Oriental, de donde al poco tiempo logró huir. Al
regresar a Transcaucasia, se incorporó al trabajo de la organización
bolchevique, integró junto con Tsjakaia, Shaumian, Knunianta,
Majaradze y otros, el Comité Caucasiano unido del P.O.S.D.R., y
participó en la labor de redacción del periódico “Proletariatis
Brdzola” y en la lucha de los bolcheviques por la convocatoria del
Tercer Congreso del Partido.

Durante la Primera Revolución Rusa (1905-1907) así como en los años de
la reacción, Stalin, que era uno de los dirigentes en Transcaucasia,
desplegó una gran labor organizativa e ideológica, defendió en los
periódicos bolcheviques las ideas leninistas a propósito de la
hegemonía del proletariado y de la insurrección armada, combatió la
táctica oportunista de los mencheviques, nacionalistas y anarquistas.
Fue delegado a la Primera Conferencia Bolchevique Panrusa en
Tammerfors (1905), al IV Congreso del P.O.S.D.R. (1906) y al V
Congreso del Partido (1907). Desde junio de 1907, hallándose en Bakú,
Stalin junto con Shaumian, Dzhaparidze, Ordzhonikidze, Spandarian,
Asisbekov, Voroshilov, Fioletov y otros trabajó en la organización
partidaria local, colaboró activamente en las publicaciones
bolcheviques y luchó contra los mencheviques. En 1908, 1910 y 1912
sufrió detenciones y destierros, pero todas las veces huyó del
destierro para incorporarse nuevamente al trabajo partidario. En
enero de 1912, en la reunión del Comité Central electo en la VI
Conferencia del Partido (Praga), Stalin, ausente, es designado miembro
del Comité. Central y del Buró Ruso del mismo. Participó en la labor
de redacción de los diarios legales Zviezda y Pravda y en la dirección
de la actividad de los bolcheviques durante la campaña para elegir la
IV Duma de Estado. A fines de 1912 y comienzos de 1913, escribió su
conocida obra El marxismo y la cuestión nacional, en la que defendió
el programa leninista en el problema nacional.

En febrero de 1913, Stalin fue detenido y desterrado a la región de
Turujansk. Después de la revolución democrático-burguesa de Febrero,
regresó a Petrogrado, donde fue incorporado al Presidium del Buró del
Comité Central así como a la redacción del diario Pravda. En la VII
Conferencia Panrusa de los bolcheviques (Abril de 1917) presentó el
informe sobre el problema nacional. En el VI Congreso del Partido
(julio-agosto de 1917), que Lenin, por hallarse en la ilegalidad,
dirigió a través de sus camaradas de lucha, Stalin, por encargo del
C.C., pronunció el informe sobre la actividad del C.C. y el referente
a la situación política, en el que expuso la tesis leninista a
propósito de la insurrección armada y la conquista de la dictadura del
proletariado. En los días de Octubre de 1917, Stalin formó parte del
Centro Militar Revolucionario encargado de dirigir la insurrección,
creado por el Comité Central, y cuya actividad era orientada por
Lenin.

En el II Congreso Panruso de los Soviets, el 6 de Octubre (8 de
noviembre) de 1917, Stalin fue elegido miembro del Comité Ejecutivo
Central Panruso y designado Comisario del Pueblo de las
nacionalidades; desde marzo de 1919 fue simultáneamente Comisario del
Pueblo de Control Estatal, cargo que posteriormente fue reorganizado
como Comisariado del Pueblo de Inspección obrero-campesina. Durante
los años de la intervención militar extranjera y la guerra civil, fue
miembro del Consejo Revolucionario de la República y cumplió
importantes misiones encomendadas por el Comité Central del Partido y
el Gobierno Soviético en varios frentes (en el sector de Tsaritsin del
frente Sur y en los frentes Este, Sur y Suroeste). En abril de 1922
fue elegido Secretario General del Comité Central del Partido.
Participó en el trabajo de la Comisión que dirigió todo lo relativo a
la organización de la URSS.

Después de la muerte de Lenin, el Partido Comunista bajo la dirección
del Comité Central encabezado por Stalin, rechazando a los
capituladores, condujo firme y decididamente al pueblo soviético por
el camino de la realización de los legados de Lenin, por el camino de
la construcción del socialismo. En la tarea de propagar el leninismo
y derrotar ideológicamente a las corrientes enemigas, desempeñaron un
gran papel las obras de Stalin Los fundamentos del leninismo (1924) y
Los problemas del leninismo (1926). Los informes de Stalin “Sobre la
desviación socialdemócrata en nuestro Partido”, “Sobre la desviación
de derecha”, “Una vez más sobre la desviación socialdemócrata en
nuestro Partido” y otros fueron muy importantes para la unión del
Partido bajo la bandera de las ideas leninistas y para el
desenmascaramiento de los trotskistas, zinovievistas y bujarinistas.
Partiendo de la teoría leninista sobre la posibilidad de la victoria
del socialismo al principio en un solo país, sobre la posibilidad de
la construcción del socialismo en la URSS, Stalin expuso en el XIV
Congreso del Partido Comunista (b) de la URSS (1925) la línea del
Partido dirigida a la industrialización socialista del país. En el
informe del Comité Central al XV Congreso del Partido, pronunciado por
Stalin, fue fijado el objetivo de la transformación socialista de la
agricultura. Los problemas referentes a la ofensiva general del
socialismo contra los elementos capitalistas y a los éxitos de la
construcción socialista fueron clarificados en los informes del Comité
Central al XVI y al XVII Congresos del Partido, pronunciados por
Stalin.

En 1938 Stalin escribió la obra Sobre el materialismo dialéctico e
histórico, en la que se exponen brevemente las bases de la filosofía
marxista-leninista y se señala su importancia en la actividad práctica
del Partido.

En el informe al XVIII Congreso del P.C. (b) de la URSS, (marzo de
1939), Stalin expuso el programa, elaborado por el C.C., para la lucha
del Partido y del pueblo soviético, por dar cima a la edificación de
la sociedad socialista y pasar gradualmente del socialismo al
comunismo.

El 6 de mayo de 1941 Stalin fue designado Presidente del Consejo de
Comisarios del Pueblo. Al comienzo de la Gran Guerra Patria de la
Unión Soviética, Stalin fue designado Presidente del Comité de Estado
de la Defensa, Comisario del Pueblo de la Defensa, Jefe Supremo de las
Fuerzas Armadas de la URSS y permaneció en estos puestos hasta el fin
victorioso de la guerra. La gran victoria sobre la coalición
hitleriana fue lograda por el pueblo soviético bajo la dirección del
Partido Comunista y su Comité Central, encabezado por Stalin.

En los años de guerra, Stalin participó como jefe del gobierno
soviético, en las conferencias de los dirigentes de las tres
potencias: URSS, EE.UU. y Gran Bretaña, en Teherán (1943), Yalta y
Berlín (1945). Durante esos años Stalin mantuvo una activa
correspondencia con los Presidentes de los EE.UU. y Primeros
Ministros de Gran Bretaña, a través de la cual luchó persistentemente
por el fortalecimiento de la coalición antihitleriana y defendió
consecuentemente los intereses nacionales de los pueblos de los países
víctimas de la agresión hitleriana.

En los años de postguerra, Stalin publicó sus obras El marxismo y los
problemas de la lingüística (1950) y Los problemas económicos del
socialismo en la URSS (1952), en las que se abordan importantes
problemas de la teoría marxista-leninista. La obra Los problemas
económicos del socialismo en la URSS ejerció una gran influencia en la
elaboración de algunas tesis de la economía política del socialismo.
Al mismo tiempo, hay en esta obra una serie de tesis erróneas y
discutibles (por ejemplo: la afirmación de que la circulación
mercantil comienza a frenar el desarrollo de las fuerzas productivas
del país y que se impone un pasaje gradual al intercambio directo de
productos; la subestimación de la acción de la ley del valor en la
esfera de la producción, particularmente en lo que se refiere a los
medios de producción; la afirmación de que es inevitable la reducción
de la producción capitalista después de la segunda guerra mundial y de
que en las condiciones actuales son inevitables las guerras entre los
países capitalistas).

En octubre de 1952 se realizó el XIX Congreso del Partido Comunista de
la Unión Soviética. En la sesión de clausura del Congreso, Stalin
pronunció un discurso. El Pleno del Comité Central del Partido
Comunista de la Unión Soviética, celebrado después del Congreso,
eligió a Stalin miembro del Presidium del Comité Central y Secretario
del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.

Stalin falleció el 5 de marzo de 1953 después de una penosa
enfermedad.

A lo largo de muchos años, Stalin trabajó como dirigente del Partido y
del Estado. Como notable revolucionario proletario, desempeñó un gran
papel en la organización de la lucha del proletariado de Rusia contra
el zarismo, los terratenientes y la burguesía, en la preparación y
realización de la revolución socialista en Rusia, en la lucha contra
los guardias blancos e invasores extranjeros en los años de la guerra
civil, en la ejecución del plan leninista de industrialización del
país y colectivización de la agricultura, en la lucha por la
construcción del socialismo, por la independencia del País de los
Soviets, por la consolidación de la paz. Son grandes los méritos de
Stalin en la lucha ideológica contra los enemigos del leninismo, los
trotskistas, oportunistas de derecha, nacionalistas burgueses y toda
clase de revisionistas. En sus obras teóricas, defendiendo el
leninismo, desarrolló de manera creadora la teoría marxista-leninista,
aplicada a la construcción del socialismo en la URSS, lo que tuvo un
gran significado para todo el movimiento obrero y comunista
internacional. Por su fidelidad a la clase obrera, su lucha abnegada
por el socialismo y por el marxismo-leninismo, Stalin adquirió fama
mundial y un gran prestigio en el Partido y dentro del pueblo.

Al mismo tiempo, en la actuación de Stalin, particularmente durante el
último período de su vida, hubo serios errores. En medio de los
grandes éxitos en la construcción del socialismo en la URSS se comenzó
a vincular erróneamente con el nombre de Stalin todas las conquistas
logradas por el pueblo soviético bajo la dirección del Partido
Comunista. Los elogios a Stalin, que él alentaba, se le subieron a la
cabeza; en estas condiciones comenzó a formarse gradualmente el culto
de la personalidad de Stalin.

El desarrollo del culto de la personalidad fue favorecido
considerablemente por algunas cualidades negativas del propio Stalin,
ya señaladas por Lenin en la “Carta al Congreso” (diciembre de
1922-enero de 1923): grosería, volubilidad, deslealtad, insuficiente
atención hacia los camaradas, falta de la necesaria prudencia en la
utilización del poder que concentró en sus manos. En el período
inmediatamente posterior a la muerte de Lenin, Stalin tuvo en cuenta
sus observaciones; pero, posteriormente, sobreestimando con exceso sus
méritos, comenzó a creer en su propia infalibilidad. Ciertas
limitaciones de la democracia interna del Partido y de la democracia
soviética, inevitables en las condiciones de la lucha encarnizada con
el enemigo de clase, y más tarde en las condiciones de la guerra
contra los invasores germano-fascistas, comenzaron a ser transformadas
por Stalin en norma de la vida del Partido y del Estado, violando
groseramente los principios leninistas de dirección. Mientras que la
actividad de las organizaciones partidarias locales se desarrollaba
normalmente, de acuerdo con los Estatutos del Partido, los Plenos del
Comité Central y los Congresos del Partido se convocaban con
irregularidad, y después dejaron de convocarse por muchos años.
Stalin quedó de hecho al margen de toda crítica.

El culto a la personalidad de Stalin trajo graves consecuencias para
el Partido y para el Estado. Stalin comenzó a violar el principio
leninista de dirección colectiva del Partido, cometió arbitrariedades
y abusos de poder, graves violaciones de la legalidad socialista,
cometió errores en la organización de la preparación del país para
hacer frente a los invasores fascistas. En los años de postguerra
adoptaba a menudo decisiones personales erróneas sobre problemas
económicos y rechazaba la aplicación de nuevas medidas que se imponían
con toda evidencia, así como las proposiciones que hacían otros
miembros del Comité Central. Esto perjudicaba a la economía nacional,
particularmente en el terreno de la agricultura. Stalin cometió
serios errores también en algunos problemas de la política exterior
del Estado Soviético (por ejemplo, la ruptura con Yugoslavia).

Después de la muerte de Stalin, los enemigos del socialismo en todo el
mundo esperaban que cundiría la confusión en las filas del Partido
Comunista de la Unión Soviética. En base a estos cálculos, cifraban
esperanzas en el debilitamiento del Estado Soviético, lo que ellos
aprovecharían para desviar al pueblo soviético del camino socialista.
Pero todos los cálculos de los enemigos del socialismo resultaron
fallidos, porque a la cabeza del Partido y del Estado Soviético se
hallaba y se halla el Comité Central, inconmoviblemente fiel al
leninismo, que interpreta bien las necesidades actuales del país,
tanto en el terreno de la política interior, como exterior, que
conduce firmemente al pueblo soviético por el camino leninista.

Con rectitud y decisión leninistas, el Partido condenó los errores
cometidos por Stalin en el último período de su vida, para hacer
imposible su repetición en el futuro. El Partido criticó duramente la
violación de las normas leninistas de dirección colectiva y democracia
partidaria, la violación de la legalidad socialista. La liquidación
de estas violaciones fortaleció al Partido Comunista de la Unión
Soviética, elevó aun más su autoridad entre las masas trabajadoras y
creó todas las condiciones para la consolidación y el desarrollo
sucesivo de la democracia socialista en la URSS.

Los ideólogos del imperialismo y demás enemigos del socialismo, con el
fin de apartar del socialismo a los trabajadores de sus países, se
esfuerzan por demostrar que el culto de la personalidad con todas sus
consecuencias, sería engendrado por la naturaleza misma del régimen
social y estatal socialista. En realidad, el culto de la personalidad
se halla en contradicción flagrante con el régimen socialista
soviético y con la teoría marxista-leninista. Justamente por esto, el
Partido Comunista de la Unión Soviética, por su propia iniciativa,
desarrolló una lucha resuelta por la liquidación del culto de la
personalidad y sus consecuencias.

El culto de la personalidad de Stalin y los errores cometidos por él
en el último período de su vida frenaban, sin duda, en cierta medida
el desarrollo de la sociedad soviética, pero no podían paralizar este
desarrollo, y menos cambiar la naturaleza del régimen soviético.

El pueblo soviético y los partidos comunistas de todos los países
apoyaron y aprobaron las decisiones del XX Congreso del Partido, en
las que se señala el programa de la construcción del comunismo y la
elevación ininterrumpida del nivel de vida de los trabajadores de la
URSS, y se indica la línea de lucha consecuente por la preservación y
consolidación de la paz, por el reforzamiento de la unidad de los
países socialistas, por el fortalecimiento de los lazos fraternales
internacionales entre los partidos comunistas y obreros de todos los
países. En las decisiones del XX Congreso fue asimismo revelado el
daño infligido al Partido y al Estado por el culto de la personalidad
de Stalin y se indicaron los caminos para la superación de sus
consecuencias.

Durante un largo período Stalin ocupó una relevante posición dirigente
en el seno del Comité Central del Partido Comunista. Toda su
actividad está vinculada a la realización de grandes transformaciones
socialistas en el País de los Soviets. El Partido Comunista y el
pueblo soviético recordarán siempre a Stalin y le harán justicia. Su
nombre es inseparable del marxismo-leninismo y sería una grosera
violación de la verdad histórica extender los errores cometidos por
Stalin en el último período de su vida a toda su larga actividad
partidaria y estatal. La cruzada emprendida por los círculos
reaccionarios imperialistas contra el llamado “stalinismo”, por ellos
mismos inventado, es en realidad una cruzada contra el movimiento
obrero revolucionario. Los pronunciamientos de los revisionistas
contra el llamado “stalinismo” no dejan asimismo de ser en esencia una
forma de lucha contra las tesis básicas del marxismo-leninismo.

No figura en el Diccionario filosófico · 1965
No figura en el Diccionario de filosofía · 1984
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