El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre

El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre

Diccionario filosófico marxista · 1946:143-144

Humanización del mono por el trabajo

Con este título Federico Engels, expuso la doctrina marxista sobre el
origen y evolución del hombre. Este trabajo fue escrito en 1876. Se
publicó por primera vez en lengua alemana en 1896. Darwin probó que
el hombre tiene su origen en el mundo animal y aclaró este problema en
sus aspectos biológicos. Pero aun no existía una solución completa y
correcta de dicho problema, por cuanto no estaba resuelto el aspecto
sociológico. Esta solución la da Engels. Aceptando la tesis de las
ciencias naturales avanzadas acerca de que el hombre tiene su origen
en el mundo animal, Engels concentra su interés en el problema de las
leyes sociales que condicionan el nacimiento del hombre. El factor
fundamental en la humanización del mono fue el trabajo, la actividad
productiva, aquello que distingue al hombre del mono y que es
inherente sólo al hombre. Engels dice: “el trabajo ha creado por sí
al hombre”. La transición del mono al hombre se operó sobre ciertas
premisas, de las cuales las decisivas fueron el paso de los
antepasadas antropoides del hombre a la marcha erguida y la liberación
de las extremidades delanteras. Pero las extremidades delanteras de
nuestros antepasados tenían únicamente facultades para las operaciones
más sencillas llegando a convertirse en manos humanas sólo como
resultado del trabajo que a lo largo de muchos milenios iba
perfeccionándolas. “Así, la mano no es sólo el árgano del trabajo; es
también su producto”, dice Engels. El desarrollo de las manos
provocado por el trabajo ejerció su influencia sobre todo el
organismo. Una importancia especial tuvo el creciente desarrollo del
cerebro que se efectuó bajo la influencia del trabajo y del lenguaje
articulado. Pero la palabra, a su vez, debe también su aparición al
trabajo. Precisamente en el proceso del trabajo, “los hombres en
formación llegaron al punto en que tenían algo que decirse”. El
desarrollo del cerebro y el sincrónico “perfeccionamiento de sus
instrumentos más inmediatos: los ‘órganos de los sentidos’, ejercieron
a su vez una poderosa influencia recíproca sobre los progresos del
trabajo y del lenguaje”. En la “época de transición del mono al
hombre”, tuvo la mayor importancia, como lo señala Engels, el carácter
gregario de nuestros antepasados. Con la aparición del “hombre hecho”
la horda se convierte en sociedad, elemento que ejerce una enorme
influencia sobre el proceso del desarrollo del hombre. “¿Y qué
volvemos a encontrar como diferencia característica entre la tropa de
monos y el género humano?: El trabajo”. Engels define el trabajo como
la actividad específica del hombre. “El trabajo comienza con la
confección de herramientas”. La confección y el uso de herramientas
tuvo una importancia extraordinaria para todo el desarrollo posterior
del hombre, proporcionándole la posibilidad de vivir en las
condiciones naturales más variadas. El animal sólo es capaz de
aprovechar la Naturaleza. El hombre, en cambio, con la ayuda de las
herramientas produce, somete la Naturaleza a sus fines. Se adapta a
la Naturaleza mediante la transformación de sus órganos artificiales,
los instrumentos de producción. El crecimiento de las fuerzas
productivas –los instrumentos de producción–, he aquí lo que determina
el desarrollo del hombre y de la sociedad. Engels esboza brevemente
el camino recorrido por este desarrollo, y prueba que el hombre,
gracias al trabajo, obtiene el dominio sobre la Naturaleza, entiende
sus leyes, aprende a prever de antemano los lejanos efectos naturales
de su actividad productiva. “Y ésta es la diferencia esencial y
decisiva entre el hombre y los demás animales, y es a su vez el
trabajo el que determina esta diferencia”. Pero en las condiciones de
la estructura clasista de la sociedad, los hombres no pueden prever
los efectos sociales de su actividad. En la sociedad dividida en
clases, la producción está sometida a leyes económicas espontáneas;
las cosas producidas por los hombres imperan sobre sus creadores.
Engels llega a la conclusión de que para alcanzar luego del dominio
sobre las fuerzas de la Naturaleza el dominio sobre los productos de
su propia actividad, para pasar del reino de la necesidad, propio del
mundo animal, al de la libertad, los hombres necesitan destruir el
modo antagónico de producción, sustituirlo por un modo socialista. El
trabajo de Engels que expone la teoría marxista sobre el origen del
hombre, refuta completamente todas las teorías religiosas e idealistas
sobre este importante problema. Escrita de una manera muy sencilla y
al mismo tiempo extraordinariamente profunda, uniendo el material
práctico más amplio en una síntesis de enorme fuerza teórica, esta
obra constituye una de las más importantes de la literatura marxista
clásica.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:215-216

La función del trabajo en la humanización del mono

Obra inconclusa de F. Engels en la que expone las conclusiones
marxistas acerca del origen y la evolución del hombre. Fue escrita en
1876 y publicada por primera vez en 1896.

Darwin (ver) había demostrado el origen animal del hombre y resuelto
este problema desde el punto de vista biológico. Pero esta solución
era incompleta e insuficiente, pues el aspecto sociológico de la
cuestión no había sido puesto en claro. Apoyándose en el principio
del origen animal del hombre establecido por la ciencia de vanguardia,
Engels concentra su atención en las leyes sociales que condicionan ese
proceso. El trabajo –rasgo distintivo del hombre– tal es el factor
esencial en la transformación del mono en hombre. “El hombre se ha
creado a sí mismo por medio del trabajo” (Engels, Dialéctica de la
naturaleza, Ed. rusa). Para que esta transformación fuera posible,
eran necesarias ciertas condiciones, entre ellas la erección y la
liberación de los miembros anteriores de los antepasados simiescos del
hombre. Pero esos miembros anteriores sólo estaban en condiciones de
efectuar las operaciones más simples. Sólo se transformaron en manos
humanas gracias a las necesidades que fueron perfeccionándolas durante
milenios. Así, la mano no es únicamente el órgano del trabajo, sino
que también es su producto. El desarrollo de la mano tuvo una gran
influencia sobre todo el organismo. El lenguaje humano debe su
aparición a los trabajos en cuya ejecución los hombres sintieron la
necesidad de comunicarse.

Bajo la influencia del trabajo y del lenguaje discursivo, el cerebro
se desarrolló considerablemente y, paralelamente, los órganos de los
sentidos. A su vez, el desarrollo del cerebro y de los órganos de los
sentidos, de la conciencia, de la facultad de razonar, &c., reactúa
profundamente sobre la evolución del trabajo y del lenguaje (ver). La
doctrina de Pavlov (ver) sobre la actividad nerviosa superior, sobre
el segundo sistema de señales (el lenguaje), que en el hombre se
superpone al primer sistema, confirma las ideas de Engels sobre el
papel del lenguaje en el desarrollo del cerebro humano.

Cuando el hombre se separó del reino animal, cuando el “hombre
terminado” apareció, surgió un nuevo elemento que ejerció una acción
inmensa sobre su evolución: la horda se transformó en sociedad. “Y
¿qué hallamos aquí una vez más, como diferencia característica entre
la horda de monos y la sociedad humana? El trabajo”. (Ibid.). El
trabajo comenzó con la fabricación de utensilios. La fabricación y la
utilización de utensilios tuvieron un alcance excepcional para toda la
evolución del hombre. Fue lo que le permitió vivir en las condiciones
más variadas. El animal sólo es capaz de utilizar la naturaleza,
mientras que el hombre, gracias a sus útiles, la obliga a servir sus
fines. Se adapta a la naturaleza modificando sus órganos
artificiales: los instrumentos de trabajo. El crecimiento de las
fuerzas productivas, y en primer lugar, de los instrumentos de
producción, tal es el hecho que determina el desarrollo del hombre y
la sociedad. Engels caracteriza brevemente el camino que sigue esta
evolución. En seguida, nos muestra que el hombre llega a dominar la
naturaleza gracias al trabajo. “Y en eso consiste la última
diferencia esencial entre el hombre y el resto de los animales; y esta
diferencia una vez más, la debe el hombre al trabajo”. (Ibid.).

La obra de Engels expone la teoría marxista del origen del hombre,
refuta totalmente todas las teorías religiosas e idealistas relativas
a ese problema capital. Por su forma simple, por la riqueza de hechos
y de ideas de una profundidad extraordinaria, es una de las obras más
notables de la literatura clásica marxista. La función del trabajo en
la humanización del mono forma parte de la Dialéctica de la naturaleza
(ver). Las consideraciones de Engels sobre el lenguaje y su
importancia para la historia de la sociedad humana, fueron
desarrolladas por Stalin en El marxismo y la lingüística (ver).

Diccionario filosófico · 1965:135

Obra de Federico Engels (1876) en la que se examinan las leyes
sociales que determinan la aparición del hombre y de la sociedad
humana. Generalizando los datos recogidos por la biología la
paleontología y la antropología, Engels muestra que en el proceso de
la evolución biológica se crean premisas para pasar al trabajo
(posición erecta, liberación de las extremidades anteriores al
caminar, alto desarrollo de la psique de los monos antropomorfos
antecesores del hombre). El trabajo adquiere rasgos de actividad
específicamente humana cuando se empiezan a preparar instrumentos;
ello conduce al nacimiento del lenguaje y del pensamiento, los cuales
se desarrollan a medida que se van estableciendo las formas sociales
de vida. El hombre subordina las fuerzas de la naturaleza. No sólo
se aprovecha de ella como consumidor, cosa propia de los animales,
sino que la obliga a servir a fines que ha señalado de antemano. El
trabajo, el lenguaje, el pensamiento y la organización corporal del
hombre se influyen mutuamente en el proceso de la formación del mismo.
El papel del trabajo… constituye un manuscrito inconcluso que,
según la idea inicial, debía ser una introducción a un amplio trabajo
concebido por Engels sobre “Las tres formas capitales de la
esclavitud”. Ese ensayo vio la luz por primera vez, en alemán, en

  1. Posteriormente, fue incluido en la Dialéctica de la naturaleza.

Diccionario de filosofía · 1984:324

Obra escrita por Engels en 1876, en la que se analizan las
regularidades sociales del surgimiento del hombre y de la sociedad
humana. Al generalizar el material atesorado por la biología, la
paleontología y la antropología, Engels muestra que en el proceso de
evolución biológica se forman las premisas del paso al trabajo (andar
recto, liberación de las extremidades superiores, alto desarrollo de
la psique de los antropoides, antepasados del hombre). El trabajo
adquiere rasgos de actividad específicamente humana al comenzar la
fabricación de instrumentos, lo cual conduce al surgimiento del habla
y el pensamiento, que se desarrollan a medida del devenir de las
formas sociales de vida. El hombre pasa a dominar las fuerzas de la
naturaleza. A diferencia de los animales, el hombre no sólo la
aprovecha para el consumo, sino que la obliga a servir a sus fines
planteados de antemano. En el proceso de devenir del hombre, su
trabajo, habla, pensamiento y estructura corporal experimentan
influencia mutua. Por primera vez el ensayo El papel del trabajo…
fue publicado en 1896 en alemán; más tarde fue incluido en la
Dialéctica de la naturaleza.

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