Carta abierta a Juan Carlos Monedero

Por mucho que finjas desconocerlo, tú sabes, como sabemos todos, que todo tu mensaje es una farsa.

Estimado Juan Carlos:

Soy profesor de Geografía e Historia en un centro de enseñanza secundaria de la provincia de Alicante. Es importante este dato, pues no sólo soy profesor, sino también Licenciado en Historia y especializado en Historia contemporánea. Además de ello, soy bisnieto de represaliados por la dictadura, con un bisabuelo y una bisabuela asesinados de distinta forma en la provincia de Toledo, cuando las tropas de Franco llegaron a la ciudad en septiembre de 1936.

Estos datos pueden suponerte, estimado Juan Carlos, unos datos soltados alegremente, pero guardan relación directa con el motivo de esta carta abierta, pública y trasparente, que te dirijo, la cual me has obligado tú mismo a escribir. Y es que ayer tuviste la osadía de publicar el siguiente tweet para, supuestamente, defender a Irene Montero, ministra de Igualdad, de unos supuestos ataques que estaba recibiendo:

Tu mensaje es profundamente insultante e injusto. De hecho, si tuvieras algo de ética política, pedirías disculpas y reconocerías o el desconocimiento de lo que hablas, en caso de que sea por ello, o el error de usar la la mentira como herramienta política, en caso de que lo hayas hecho conscientemente y hayas tratado de engañar a todos tus 590.000 seguidores.

Por mucho que finjas desconocerlo, tú sabes, como sabemos todos, que todo tu mensaje es una farsa. Los ataques a Irene Montero no son de la España que rapó a mujeres ni de quienes rechazaban el matrimonio homosexual. Decir eso es ser un sinvergüenza, mezquino y faltar a la verdad. Las críticas a Irene Montero vinieron por el bochornoso y vergonzoso acto público que tuvo lugar el viernes en la sede del Ministerio de Cultura. Y las personas que lo criticaban están más alejados que tú de esa España que representa los asesinos de Lorca.

Como bien conoces, el pasado viernes en la sede del Ministerio de Cultura permitió tu partido, el que venía a acabar con la casta y a defender a la gente, el acto de COGAM, entidad supuestamente representativa del colectivo LGTB pero que solo se representan a sí mismos, puesto que ha sido denunciada por históricos referentes LGTB por ser unos vendidos al dinero, al capital y a la burguesía LGTB en contra de las clases populares (en las que también está el colectivo LGTB mayoritario), como hizo Shangay Lily, a quien tanto tú como yo conocimos en persona. No podemos dejar de resaltar las innumerables veces que COGAM ha mostrado su sintonía con C’s, pero, sobre todo, no debemos pasar por alto su defensa de la explotación reproductiva contra las mujeres. COGAM es una de las entidades, supuestamente LGTB, que impulsó un manifiesto donde se defienden los vientres de alquiler y que a las mujeres de clase obrera se las explote para parir para otros con dinero y recursos. Y, por si fuera poco, han permitido en su sede actos a favor de la prostitución y la legalización de la explotación sexual, algo que rechaza de forma muy clara el feminismo. Algo que Irene Montero y sus asesores conocen desde hace mucho, pese a lo cual no tuvo el más mínimo reparo en acudir. Algo así como si el Ministro de Sanidad acudiera a la entrega de premios de una entidad que defiende la privatización de la sanidad. Así que solo esto ya valida totalmente las críticas a Montero, pues la izquierda ha defendido históricamente no explotar a las mujeres, ni con la prostitución ni con la aberración primisecular del alquiler de vientres.

Pero hay una segunda razón por la que se critica a Irene Montero. En ese acto, donde fue premiada Elsa Ruíz, una supuesta cómica, quien realizó chistes misóginos que ofenden a las feministas y a las persona con un mínimo de sensibilidad social y por los que jamás ha pedido perdón, ridiculizando a las mujeres violadas y presumiendo de que «se hacía mujer porque se asciende y aprueba sin estudiar», se concedió el premio Ladrillo a la escritora Lucía Etxebarria. Ese premio, supuestamente, se otorga a la gente que más daño hace al colectivo LGTB. En la entrega de ese premio, se insultó, ridiculizó y hizo escarnio contra Lucía Etxebarria, video que los mismos cobardes vendevientres de COGAM han borrado de su web pero que ha sido copiado por feministas para que pueda ser visionado. Un acto donde la Ministra de Igualdad aplaude el linchamiento a una mujer feminista por manifestar su opinión contraria a la teoría cuir y la legislación que el Ministerio de Igualdad impulsa, con un supuesto comité de expertos que nadie conoce.

Muchos nos preguntamos ¿de verdad no había miles de grupos o personas merecedores de ese supuesto premio? ¿Ningún cargo de VOX, la extrema derecha, homófobos, etc.? ¿Ni siquiera todas aquellas personas con actos de violencia contra transexuales u homosexuales? ¿De verdad la peor persona que el colectivo LGTB sufre (habría que puntualizar que es aquel al que COGAM representa) es Lucía Etxebarria por su oposición a la Ley que prepara el Ministerio de Montero, basada en la chaladura infumable de las teorías queer? ¿En serio, Juan Carlos?

Es por todo eso, Juan Carlos, que numerosas feministas en redes sociales montaron, cabreadas e indignadas, un hashtag o etiqueta #IreneDimiteYa para denunciar la complicidad de Irene Montero y el Ministerio de Igualdad con COGAM, que como hemos visto, es enemigo de las mujeres, a las que solo quiere para alquilar sus vientres. Y debes hacer honor a la verdad, fueron mayoritariamente feministas y mujeres de izquierdas, de diferentes sensibilidades y muy diversas, además de personas de izquierdas, comunistas o anticapitalistas, quienes mostramos nuestra indignación y sorpresa por el bochornoso acto que estaba teniendo lugar en el Ministerio de Cultura el pasado viernes. De hecho, entre las personas que estuvimos criticando a la Ministra, había personas del colectivo LGTB y personas con familiares represaliados y asesinados por el franquismo, tal y como muestran las menciones a tu propia reflexión en el tweet, si es que podemos llamarlo «reflexión».

Es altamente insultante que, a miembros del colectivo LGTB críticos con COGAM, feministas de todo tipo y condición, comunistas, gentes de izquierdas de diversa condición, personas con familiares represaliados de la dictadura, todos ellos críticos con la participación de Montero en todo ese circo, te atrevas siquiera a sugerir, junto a tus palmeros del partido, que se trata de personas de extrema derecha, que son herederos directos de quiénes apoyaban a la dictadura. No sé si hablo en nombre de muchas de esas personas, pero al menos en mi caso, como comunista, antifascista convencido, gay y con familiares asesinados por la dictadura, siendo uno de los que participó en redes sociales en la crítica a Irene Montero y su participación en ese infumable acto, te exijo públicamente una disculpa. No tienes el más mínimo derecho a ofenderme y ofender a mi gente de la forma que lo has hecho. Compararme con los asesinos de Federico García Lorca te podrá servir para que tus palmeros aplaudan y se lo crean, pero es profundamente insultante, falso e injusto. A mí jamás me engañasteis, desde el inicio de Podemos denuncié vuestro oportunismo y vuestro papel, que no sería otro que el de consolidar el régimen de 1978. Como cualquiera puede comprobar ya, el tiempo me ha dado la razón. Pero sé y conozco a muchas buenas personas, bienintencionadas, que creyeron vuestro humo, vuestras mentiras y vuestros cantos de sirena. Y estas barbaridades que estáis haciendo os acabarán pasando factura, no lo dudes, Juan Carlos, porque cada día es más gente la que abre los ojos. En lugar de insultarnos, de compararnos con franquistas o de tratar de silenciarnos, os vendría mejor bajar de la nube de soberbia donde estáis instalados y escuchar más a la gente que hacemos críticas justas y desde la izquierda a vuestras políticas y posicionamientos.

Me despido de ti, no sin antes reiterar mi petición de que te disculpes con tanta gente a la que has ofendido con tu intolerable comentario, gente de izquierdas, con represaliados en casa, antifascista convencida, e incluso gente disidente que formó parte de Podemos, a los que has culpado del fusilamiento de Lorca y ser herederos directos de la carcunda franquista. Todo tiene un límite, Juan Carlos: no todo vale por atornillar a los amigos a la poltrona. Espero y deseo que cuando la izquierda que no bate palmas por vosotros critiquemos el mantenimiento de la Reforma Laboral, la Ley Mordaza, los desahucios o legislación lesiva contra los pensionistas y los trabajadores, no nos señaléis a nosotros ni a los que protesten tachándonos de ultraderechistas, fachas o ser los responsables del fusilamiento de Lorca. Tened, al menos, un poquito de ética, de humildad y de vergüenza.

Un cordial saludo,

Julián Jiménez, profesor de educación secundaria. Fuente El Común

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